Atletismo

En San Sebastián, los españoles compitieron contra profesionales

En los Campeonatos de Europeos de Atletismo en pista cubierta, España, como ya es costumbre, no logró subir al podium. Los atletas hicieron todo lo posible para lograr una medalla, pero esto, hoy en día, es poco cuando se compite contra verdaderos profesionales. El atletismo de élite no puede ser amateur, y en España se cuentan con los dedos de una mano los atletas que no trabajan para vivir, que son precisamente los que más destacan. Todos los grandes campeones tienen un sueldo y un trabajo que les asegura el futuro, una vez que concluye su vida deportiva. En las empresas de los países del Este, los atletas ascienden en razón de sus marcas. En España, se les da un sueldo, pero ridículo. En San Sebastián hubo atletas que cobran de la Federación 61 pesetas, y muy pocas veces se les garantiza su futuro. A estos hombres no se les pueden exigir triunfos, porque no viven del atletismo.

En San Sebastián hubo obreros, policías y militares que sus medallas les han llevado a lograr un as censo en su vida profesional. Cuando lleguen a sus países seguirán sin ir a sus centros de trabajo. Su puesto se les guarda hasta que dejen de pertenecer a la élite mundial. Mientras tanto continuarán entrenándose con plena dedicación, concentrándose y asistiendo a reuniones atléticas. Oficialmente estos hombres son aficionados, pero su vida deportiva es de profesional.

En España se han perdido grandes atletas en potencia, porque a la hora de decidir un futuro sus actividades profesionales les impidieron seguir entrenándose al ritmo que se sigue hoy en Europa. Los polacos llegaron a decir que si tuvieran los junior que hay en España harían de ellos varías medallas de oro en Moscú. Es como para ponerse a pensar.

Base, por lo tanto, hay. Pero no se puede exigir a los mejores atletas españoles una dedicación cuado lo que cobran de la Federación no les da ni para vivir. Tienen que atender unos quehaceres orientados a un futuro que no les da el atletismo. Como ejemplo tenemos que del equipo español que compitió en San Sebastián hubo doce estudiantes: Carbonell, Val, Ibáñez, Iritia, Páez, Moracho, Lloveras, Oriol, Morillas, Cabreras, Cid e Isabel Mozún; un agente de ventas discográficas, Sarriá; un asesor empresarial, Cerrada; un alférez, Sanjurjo; un arquitecto, Zapata; un entrenador, Blanquer y una monitora, Rosa Colorado.

Todos estos hombres al término de los campeonatos, tuvieron que reintegrarse a sus obligaciones. Por el contrario, los campeones europeos seguirán sus planes de entrenamiento a pesar de que figuren en la nómina de una empresa en su país. El atletismo de los países del Este seguirá en aumento y de ahí que ya los soviéticos tengan que repartir las medallas con atletas de otras nacionalidades. La República Democrática Alemana y Polonia consiguieron más que la URSS, si bien es verdad que faltaron grandes deportistas soviéticos. Inglaterra, otro país que tiene atletas-policías, también se situó a la cabeza de Europa con tres medallas de oro. Sebastian Coe, tercero en los campeonatos juniors de Atenas, donde sobresalieron Horcajada y Alonso, es el nuevo prototipo del corredor británico de medio fondo. Horcajada y Alonso, tienen practicamente abandonado el atletismo. Yes que para ganar una medalla no sólo hace falta vocación

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