El espía soviético expulsado de España consiguió información militar
Yuri Pivovarov, funcionario de la delegación comercial soviética en España, y que ha recibido orden de expulsión, por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores español, ejercía el espionaje industrial sobre la industria pesada y militar española.Las investigaciones sobre su conducta fueron llevadas por los servicios de información del Alto Estado Mayor, que descubrió sus actividades.
Según informa Europa Press, el señor Pivovarov tiene categoría de administrativo en la delegación comercial soviética, lo que ha obligado a que la petición de relevo hecha por el Ministerio español haya tenido que ser verbal, sin seguir los conductos estrictamente diplomáticos.
Por su parte, Diario-16, que adelantó la noticia en su edición del miércoles, añadía ayer que «Pivovarov representaba en España a las empresas estatales soviéticas Raznoimport (importación en general), Sudoimport (buques) y Electronortecnica (electrónica).
El mismo diario añade que «aunque especialistas españoles que han participado en su identificación le consideran un hábil y avezado agente, quienes le trataron en el marco de sus actividades oficiales le tienen por un pobre hombre, pero sospechoso de ser un KGB».
Siempre según esta información, el señor Pivovarov «llegó a niveles de información nada desdeñables, aunque la intervención de los servicios especiales que se ocuparon del caso consiguieron interceptar el envío de material importante y, sobre todo, impedir el acceso a nuevas informaciones ».


























































