INI: cambio de objetivos
La sustitución en la cabeza del INI, la más importante empresa de España, y el discurso del ministro de Industria en la toma de posesión del nuevo presidente, suponen un cambio en los objetivos que el Gobierno asigna al poderoso holding estatal.En los últimos años, a pesar de algunas operaciones de las llamadas políticas e inevitables -Barreras, Alvarez-, el criterio de rentabilidad y de gestión empresarial ha presidido las intervenciones de los rectores del INI y de sus ministros respectivos. Ahora se ha modificado este objetivo y como dijo el señor Perez Bricio ayer, se trata no ya de «reestructurar y rentabilizar», sino de «objetivos sociales, de crear e innovar inversiones productivas, e impulsar a la iniciativa privada».
El INI representa un 10% del producto industrial bruto nacional, sus inversiones totales suponen unos 600.000 millones de pesetas, mantiene participaciones en más de sesenta empresas de sectores clave, pierde importantes cantidades de dinero, necesariamente en algunos casos (Hunosa) y no tanto en otros (Ensidesa, Enosa).
El Gobierno pretende ahora que el INI encabece el proceso reactivador, invierta por delante del sector privado, y cree puestos de trabajo y actividad industrial, pero todo esto tiene un coste real que tendrá que pagarse antes o después. Al objetivo básico de invertir habrá que añadir el del dónde, cuándo por qué y qué. Esperamos que la dirección del Instituto, ministro de Industria, presidente, etcétera, responda a esos interrogantes y explique al país en la línea señalada por el señor Giménez Torres en su discurso -«control efectivo y democrático..., transparencia y eficacia»- cómo piensan materializar los nuevos objetivos.


























































