Buena acogida al código económico elaborado por Carter
El código ético creado por el nuevo presidente de Estados Unidos dispone que todos los funcionarios de su administración deben hacer público el volumen de sus posesiones, el total de sus ingresos anuales y los correspondientes a sus más inmediatos familiares, hasta dos años después de abandonar su trabajo en el Gobierno.
Asimismo, todos los altos funcionarios deberán desprenderse de sus negocios o posesiones que pudieran estar relacionados con sus actos oficiales, o que pudieran verse afectados por la política monetaria o presupuestaria del Gobierno.Las medidas adoptadas por el equipo Carter merecieron el elogio del grupo Causa Común, una organización destinada a denunciar los casos de conflicto de intereses entre los funcionarios públicos. El presidente del grupo, John Gardner, manifestó que el código ético creado por el nuevo presidente era el primer peldaño hacia la restauración de la confianza pública en la integridad del Gobierno.
Especialmente, las normas dictadas por la nueva administración tienden a evitar los casos muy frecuentes en la política norteamericana de personas que pasan de la industria privada al Gobierno y vuelven después a aquélla.
En una primera etapa, serán más de 2.000 los funcionarios que quedarán afectados por el código económico, número que será ampliado posteriormente. Durante los dos años siguientes a su salida de la administración Carter, les estará prohibido a los funcionarios mantener relaciones de lobby, o grupo de presión con el Gobierno.
Todas las personas que trabajan en la administración Carter deberán firmar un documento en el que se comprometen a hacer periódicamente un detallado informe de sus bienes, así como de los de su esposa e hijos, y a dejar en fideicomiso que puedan representar un posible conflicto de intereses con su función gubernamental.
Los posibles beneficios que produzcan las posesiones de Carter durante su etapa presidencial serán entregados a instituciones benéficas o de interés público. Una de estas instituciones podría ser una biblioteca que llevaría el nombre de Carter, a la que irían también destinados los derechos de autor de su libro ¿Por qué no el mejor?, y de otro, que se publicará próximamente, en el que se recoge una selección de sus discursos electorales.


























































