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CARTAS AL DIRECTOR

La baja de la Bolsa

La baja no es un fenómeno peculiar de la Bolsa de Madrid, y en las páginas 125 y siguientes del número de la revista inglesa The Economisit correspondiente al 25 de septiembre último pueden verse comentarios y gráficos referentes a varias Bolsas, que ponen de relieve que, salvo en aquellos países ricos que han logrado contener algo la inflación (Estados Unidos, Suecia y Alemania), las cotizaciones de las Bolsas (Italia, Holanda y Francia) siguen movimientos muy parecidos a los de la Bolsa española. Estamos, al parecer, ante un fenómeno general cuyas causas, en mi opinión, pueden ser las siguientes: Desde el final de la última guerra mundial se ha acentuado en la opinión de los países capitalistas la desconfianza política respecto al funcionamiento de la economía del mercado, pese a los brillantes éxitos conseguidos por ella en Europa y Norteamérica. Esta desconfianza ha hecho recibir con general simpatía muchas medidas (subida de salarios, tasa de precios, aumentos de impuestos) determinantes de reducción de beneficio; e incluso en muchas ocasiones se han producido grandes movilizaciones de medios coactivos para conseguir la adopción de estas medidas.

A la influencia de esa opinión general ha venido a sumarse la profunda crisis económica internacional iniciada en 1971 cuando Estados Unidos suspendió la convertibilidad oficial del dólar en oro. Después han venido la crisis del petróleo, el encarecimiento general de las materias primas y la creciente presión del Tercer Mundo para mejorar sus condiciones de vida. Todo ello hace mucho más dificil la vida de los países capita listas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de noviembre de 1976