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Optimismo tras las conversaciones PSOE-PSP sobre unidad socialista

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Socialista Popular (PSP) han iniciado seriamente el camino de su unificación, que necesitará más o menos tiempo, no sólo en función de sus diferencias ideológicas y de procedimiento unificador, sino, sobre todo, del tiempo que tarden en convocarse unas elecciones con un mínimo de credibilidad democrática. Tal es la conclusión más realista que cabe obtener tras las conversaciones mantenidas por los líderes de ambos partidos en Lisboa, el pasado fin de semana, en presencia del primer ministro de Portugal y líder del Partido Socialista de su país, Mario Soares. Habrá nuevas reuniones en el interior de España, en fecha aún no fijada.

La pequeña cumbre de Lisboa no ha supuesto la integración de ambos partidos, como algunas informaciones apresuradas daban a entender -en España y el extranjero-, sino el primer paso serio hacia una unificación que, en el fondo, desean todos, incluida la Federación de Partidos Socialistas (FPS), que no estuvo invitada en Lisboa, y a la que disgusta profundamente «que los problemas de los socialistas españoles tengan que discutirse fuera de España», en expresión de Joan Garcés.No existen decisiones, todavía, sobre la manera de llegar a la unificación. El PSP parte de la idea de que podría organizarse un comité de actos comunes -producción de documentos conjuntos, actitud común ante las instancias unitarias-, para llegar a una alianza electoral, caso de que las dos organizaciones decidieran participar en unas elecciones-, y contando, desde luego, con los respectivos congresos de sus partidos.

El PSOE prefiere, por lo que parece, establecer negociaciones que vayan directamente al logro de la unidad. Más que de comité de enlace, hablan de organizar múltiples comités de enlace entre las bases de los dos partidos en las diferentes provincias y con la vista puesta en un Congreso de unificación que podría celebrarse dentro de cinco o seis meses, con capacidad para decidir democráticamente todo lo referente a la unidad.,

Así está delineado el tema de, la posible unificación PSOE-PSP en la actualidad. La cuestión de que Tierno Galván pudiera ser presidente del futuro partido y Felipe González su secretario general -apuntada ayer en algunas informaciones- no fue planteada en la reunión de Lisboa, ni es uno de los temas importantes por ahora, en el camino de la unidad.

Tierno:

«Estoy por la unidad»

Enrique Tierno Galván, presidente del PSP, nos comentó ayer los resultados de la cumbre lisboeta. Tras calificar de desmedidas las informaciones sobre la unificación de ambos partidos, dijo que el proceso será largo y difícil, pero ya es importante el hecho de que se haya producido la primera conversación en la cumbre.

«Tanto los compañeros del PSOE como los del PSP -afirmó - admitieron que lo mejor para España sería una unificación, sin ambiciones de monopolio. Se subrayó que había otros sectores socialistas que también podrían participar en el proceso, y aunque no se mencionaron nombres concretos, implícitamente estaba en la mente de todos la Federación de Partidos Socialistas».

«La culminación de este proceso es impredecible, porque no sólo depende de la buena voluntad de las partes, sino también de sus compromisos; lo mismo que la definición de ciertos aspectos ideológicos que, aunque no son sustanciales, pudieran ser importantes. Me refiero a los conceptos de lucha de clases, clase trabajadora, conquista del poder por el proletariado, y otras cuestiones». En cuanto a su aportación personal a la unidad, Tierno dijo: «Lo que yo quiero es el bien del socialismo y el bien de mi patria. Si yo "fuera útil para eso, desde luego no dejaría de arrimar mi hombro. Sin embargo, de mi Presidencia no se habló para nada, y creo que no sirve ni como hipótesis de trabajo. Ahora bien, estoy decididamente por la unidad».

Yáñez: «El camino estaba preparado»

Luis Yáñez, secretario de. relaciones internacionales del PSOE, explicó la reunión de Lisboa, en el sentido de que se había producido una importante distensión entre ambos partidos, «para la cual estaba preparado el camino antes de llegar allí». En Ias conversaciones celebradas -cinco horas con Mario Soares, seguidas de una cena con cinco ministros del Gobierno portugués- se analizó la situación española, y una de las conclusiones obtenidas fue la conveniencia de la unidad socialista.

«Nosotros somos decididos partidarios de ir a la unidad -agregó Yáñez-, por medio de un proceso de discusión y maduración a nivel de base, que permitan una convergencia de esfuerzos en un congreso de unificación, a celebrar en un plazo de cinco o seis meses. Como demócratas que somos, este congreso tendría la palabra final sobre todo: modo de hacer la alianza, nombre del futuro partido, y demás cuestiones a decidir».

Por su parte, Felipe González, primer secretario del PSOE, declaró a los periodistas en Lisboa, poco antes de abandonar dicha ciudad, que el PSP y el, PSOE «tienen una visión próxima en cuanto a, que el Partido Socialista debe tener una estructura federativa», e igualmente declaró que Mario Soares quiere asistir al próximo congreso del PSOE. Asimismo, Felipe González criticó las últimas medidas del Gobierno español, señalando -según Pyresa- que por un lado resultan tímidas, puesto que la. crisis económica es profunda, mientras que por otro, la supresión del artículo 35 de la ley de Relaciones Laborales, «es decir, la flexibilización de las plantillas, supone un error grave. Aparte de aumentar el paro existente, que es del 7 por 100, se trata de una medida depresiva, porque contribuirá a una disminución de la demanda».

Coincidiendo con la celebración en Madrid, anoche, de una reunión de la Federación de Partidos Socialistas (FPS) -a nivel de comisión permanente-, nos interesamos por conocer su enfoque del problema de la unidad socialista. «Todo lo que sea discutir y acordar planteamientos políticos concretos -contestó Joan Garcés- es de interés para la FPS. El movimiento socialista futuro de España está por construir, porque no puede ser una simple suma de siglas. En cuanto a los resultados de la reunión de Lisboa, no tenemos ninguna información concreta, puesto que no hemos tenido comunicación alguna. En cualquier caso, lamentamos que tenga que ser en el extranjero donde se debatan los problemas internos de los socialistas españoles».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de octubre de 1976

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