El Gobierno inglés estudia medidas de apoyo a la agricultura

La desesperada situación agrícola de Gran Bretaña, consecuencia de la sequía que padece el país, va a ser discutida hoy en consejo especial por los ministros del Gabinete de Callaghan.
Hay especulaciones en Londres sobre la posibilidad de que, para contrarrestar los efectos que la sequía pueda tener en los precios, el Gobierno opte por medidas de emergencia que podrían incluir la imposición de la semana laboral de tres días en las plantaciones agrícolas y en otras actividades. También se ha hablado de la posibilidad de que devalúe la «libra verde», lo que obligaría a subir los precios de los productos del campo. En cualquier caso, el problema inmediato con el que se van a enfrentar hoy los ministros británicos será el del desempleo ocasionado por la pérdida de cosechas y su consecuente comercialización.
La situación, que económicamente es desastrosa, alcanzó este fin de semana términos espectaculares en Dorset, al sur de Inglaterra, donde se incendiaron hectáreas de campo seco. El fuego amenazó a las viviendas de las localidades cercanas y cientos de pacientes de un hospital de ancianos tuvieron que ser evacuados.
El Ejército y numerosos voluntarios civiles se unieron a los bomberos quienes, a pesar de la ayuda, tardaron más de un día completo en sofocar el que ha sido el incendio más grave ocurrido en Gran Bretaña en muchos años.


























































