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Detenido Rafael Calvo Serer

Rafael Calvo Serer, ex catedrático de la Universidad de Madrid, perteneciente en su día al consejo privado del Conde de Barcelona y miembro del Opus Dei, fue detenido ayer en el aeropuerto de Barajas y trasladado a la Dirección General de Seguridad, cuando se disponía a entrar en nuestro país, procedente de París, tras cinco años de exilio.El señor Calvo Serer llegó al aeropuerto de Madrid-Barajas a las 19,05 horas de la tarde en un vuelo de Air France procedente de París. Le acompañaba el abogado José Joaquín Díaz de Aguilar. Al descender del avión, el señor Calvo fue requerido por dos inspectores del Cuerpo General de Policía, quienes le trasladaron, junto al señor Díaz Aguilar, al despacho del comisario jefe del aeropuerto.

Por espacio de hora y media permaneció el señor Calvo Serer retenido por la Policía en el aeropuerto y alrededor de las 20,30 fue trasladado a la Dirección General de Seguridad.

Rafael Calvo Serer se exilió en el año 1971, a raíz de la publicación en el diario Le Monde en noviembre del mismo año, de un artículo suyo titulado Moi, aussi j'accuse -Yo también acuso-, en el que se criticaba al Gobierno de Carrero Blanco. Por la publicación de este artículo, fue procesado por un supuesto delito contra la autoridad del Estado. Se dictó una orden de busca y captura contra él y el fiscal solicitó siete años de prisión.

El señor Calvo Serer, durante su exilio en París, participó en la creación de la Junta Democrática y mantuvo varias entrevistas con don Juan. Durante estos años ha participado también en los actos que se han desarrollado en el exterior como representante de la Junta Democrática y de Coordinación Democrática.

En una reciente entrevista, publicada por la revista Posible el señor Calvo declaró que pensaba regresar a España. «Creo que puedo regresar en cualquier momento -dijo- aun cuando legalmente estoy sometido aun proceso, y puede ejecutarse una orden de prisión preventiva. Pero también es cierto que hay una tolerancia en la práctica de determinadas leyes que, en mi caso, podria igualmente suceder».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de junio de 1976

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