Paula Badosa, secuestrada por la angustia
La española desaprovecha dos bolas de set, cae en la primera ronda contra la desconocida Grabher (7-6(3), 4-6 y 6-0) y prorroga su serie de malos resultados


Días duros para Paula Badosa, que abandona otra vez la pista contrariada y cabreada, muy frustrada; especialmente dolida porque en esta ocasión la derrota (7-6(3), 4-6 y 6-0, tras 2h 32m) sucede en la Caja Mágica, uno de sus escenarios predilectos y donde su carrera en la élite empezó de verdad a coger vuelo. Tenía entonces 23 años y toda una carrera por delante, pero ahora la circunstancia es muy distinta. A sus 28, 29 en noviembre, la catalana vive constantemente en una encrucijada y atrapada en una realidad angustiosa de la que no consigue escapar; un proceso que la enganchó y no la suelta. Cede esta vez contra la desconocida Julia Grabher. Aun así, seguirá intentándolo.
Es su tercera caída a la primera tras las sufridas previamente en Linz y Stuttgart, y emborrona un poco más un curso traducido en más penas que alegrías; nueve victorias, 12 derrotas. Lo peor, la impotencia. No parecía ser la austriaca (29 años y 107ª del mundo) un escollo insalvable, sino más bien una oportunidad idónea para confirmar las buenas sensaciones que transmitía el día anterior la española, cuando contaba a los reporteros que físicamente se encuentra mejor y que, sencillamente, se trata de que encaje el “puzle”: tenis y cabeza. No todavía. Al trabajo y el empeño, encomiables, no le termina de acompañar esa pizca de fortuna que se necesita. Rema y rema, quiere y quiere, pero no llega la alineación.
Este martes, Badosa baja finalmente los brazos después de un partido en el que su rival la ha desplazado a base de picardía. Altura y más altura a la pelota, en busca de la desesperación. Al reguero de dobles faltas (12) se añade el machaque mental que procede del primer set, en el que no ha logrado aprovechar las dos bolas de set (con 5-3) que tal vez hubieran planteado un escenario distinto en la continuación. La catalana va a remolque, termina diluyéndose y al final desiste. No encajaba un parcial en blanco desde hace cuatro años, 2022, cuando la australiana Ajla Tomljanovic se lo endosó en la cita veraniega de Cincinnati. Caras largas en su box y también la de la número uno y amiga.
“Aquí estoy, para lo que me necesite. Ella lo sabe. Hoy vamos a ir a cenar y charlaremos”, apunta Aryna Sabalenka (27 años) antes de que se consume la eliminación; “confío en que regrese a lo más alto porque siento que es su lugar”. Ahora, Badosa sigue fuera del top-100 —su presencia en Madrid respondía a una invitación— y deberá conservar esa fe que siempre ha tenido para enderezarse. Obligada a disputar la fase previa de Roland Garros —lo que dificulta seriamente la posibilidad de acceder al cuadro principal—, la tenista invoca a aquella jugadora que se rehízo antes varias veces para recuperar el terreno perdido y dejar atrás, por fin, esta etapa de desdicha permanente.
QUEVEDO Y MÉRIDA, BUENAS NOTICIAS
Venus Williams, de 45 años, dejó hace mucho de ser la ganadora intimidatoria de antes. En cualquier caso, su legendario nombre siempre impone respeto y una victoria así, como la lograda por Kaitlin Quevedo, siempre adorna un historial: 6-2 y 6-4.
La joven española, protagonista reciente en la eliminatoria superada por el equipo nacional de la Billie Jean King Cup, en Portoroz, progresó después de que también lo hiciera Jessica Bouzas. La gallega batió a Beatriz Haddad-Maia por un doble 6-1.
Por otra parte, Dani Mérida superó la criba clasificatoria (7-6 (4) y 6-3 a Marco Trungelliti). Es el único español en conseguirlo. Curiosamente, se enfrentará en la primera ronda al argentino, finalmente repescado debido a las bajas.
El tenista de Alcalá de Henares ya es virtualmente; en concreto, ahora mismo ocupa el puesto 89º del ranking. De este modo, se une a Carlos Alcaraz (2º), Alejandro Davidovich (22º), Jaume Munar (35º), Rafa Jódar (39º), Martín Landaluce (95º), Pablo Carreño (96º) y Roberto Bautista (97º).


























































