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Carlos Alcaraz
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Novak Djokovic
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El maravilloso vuelo sin fin de Alcaraz: conquista Australia y redondea el Grand Slam

El número uno remonta una final que empezó torcida contra Djokovic (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5, en 3h 02m) y triunfa por primera vez en Melbourne. Es el hombre más precoz (22) en ganar los cuatro grandes e iguala históricamente con McEnroe y Wilander

Alcaraz celebra el triunfo contra Djokovic en la Rod Laver Arena de Melbourne.Hollie Adams (REUTERS)

“¡Qué animal eres, tío!”, le grita un miembro de su equipo.

De historia iba la cosa y se esfuma el 25. Reluce el 4 del Grand Slam. Abre sus puertas a la última hazaña de Carlos Alcaraz, convertido a sus 22 años y 272 días en el tenista (hombre) más joven en conquistar el póquer de grandes torneos, más precoz que el estadounidense Don Budge (22 y 363). Pone el número uno el broche con el Open de Australia, territorio prohibitivo, tan difícil. Lo consigue a la quinta visita, las mismas que requirió Rafael Nadal, quien lo contempla y viaja hacia ese pasado que en realidad no es tan lejano. Hace no tanto, el balear lo celebraba ahí. “Gracias por venir, es un privilegio”, le dedica el heredero, 22, prodigioso relevo que sufre en sus carnes Novak Djokovic, 38.

Nunca una final de Melbourne (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5, tras 3h 02m) había registrado una brecha de edad tan amplia entre uno y otro. “Te felicito. Eres muy joven, te queda mucho. Sigue así”, dice el subcampeón, integrado en ese grupo exclusivo de los nueve que han logrado completar el Grand Slam, de carrerilla: Australia, Roland Garros, Wimbledon, US Open. Todos los tiene ya Alcaraz, que lo quería y lo abraza con fuerza. Deja atrás a Boris Becker y Stefan Edberg, y se reúne con su séptimo major con John McEnroe y Mats Wilander. “Nadie sabe lo duro que he trabajado para conseguir esto”. Su adversario, sí. Y lo pelea, cómo no.

Ahí un mito bordándolo, ajustando de alguna manera cuentas y viniendo a decirles a los agnósticos que lo suyo no era un farol, que de falacias, conformismos o caducidades nada, que si está aquí y sigue es para hacerlo. ¿Y si…? Despachó a Sinner dos días antes. “Puedo”. Él, Djokovic. En toda su dimensión. Sin agujero alguno y sedoso cuando toca, o bien arquero, certero, inmenso cada vez que golpea profundo con esa derecha que hoy se ha transformado en su revés. Es su as en la manga. Así, a poquitos tiros, atacando. Sin contemporizar. Y Alcaraz piensa, piensa y piensa. No puede atacarle, tampoco defenderse.

“¡Es imposible, es imposible!”.

El serbio lo sabe. Para él, todo pasa básicamente por rozar la perfección, por algo así como lo que hizo en su día cuando estaba en juego el oro olímpico en París; aquella, una de sus máximas obras de ingeniería. Así que extremadamente complicado. La juventud arrolladora es imparable, de ahí que el guion no admita el fallo ni la más mínima distensión. Si afloja un pelo, cae. El techo está entreabierto (amenaza lluvia) y al recoger la toalla, Nole mira el trofeo: ¿Y si…? Ahí un samurái, direcciones pulcras y metiendo todos los restos. Rotura para el 3-1, otra para cerrar. Se filtra el viento y la aficionada grita: “¡Novaaaaak!”.

Cuestión de décimas

“Así, eso es”, aprueba el reportero Saša. Todo y más va a necesitar su chico, que economiza si ve que no llega a la dejada porque cada gota de combustible cuenta. Ya se sabe, son dos cuerpos castigados. Y dos generaciones entre uno y otro. Observa Nadal desde el palco y gesticula: ahí sigue, la historia de nunca acabar. Qué dolores de cabeza me hizo pasar el amigo. Ya no está el mallorquín —“estábamos destrozados…”, decía un par de horas antes, refiriéndose a esas 5h 53m que encumbraron al balcánico en 2012— y recogió el testigo con decisión Alcaraz, hoy la ola desbordante. Un ciclón.

Donde antes no veía rendijas, el murciano percibe ahora un paraíso porque el veterano ha perdido una pizca de chispa y esas décimas que pierde al impactar sobre la pelota lo transforman todo. El tenis actual, otra de tantas otras disciplinas que se dirimen en un filo. Un hilo, un gramo o un dedo deciden. Bajan esos primeros. Y en esas va haciendo el español acopio de respuestas y se envalentona, encontrando la vía que se le negaba y expandiéndose. No llegaba a romper, pero explota: un break, y otro, y un set y ahí va una carrera, trallazos varios y la enésima defensa. Temporal ahora para el serbio.

El tercer set se antoja trascendental. De no reanimarse Nole, seguramente se habrá acabado todo. Pasan las nubes, aprieta el frío —15º, la jornada más fría del torneo— y las hojas de la cubierta se abren unos cuantos metros más. Al compás se redimensiona el tenis ingenioso y opresivo de Alcaraz, rienda suelta a todo ese talento que lleva dentro: cada uno de sus raquetazos porta un mensaje. No, no y no. De derecha a derecha, la historia es completamente diferente. Djokovic lo intenta de revés y por el exterior de la red, señor puntazo, pero hasta ahí llegan meteóricas esas dos piernas de velocista. Su ánimo va apagándose.

“¿Quieres jugar, Rafa?”

Los años pesan, los errores se disparan —cerca del doble al final, 27-46— y a cada intentona replica el de El Palmar con toda su exuberancia. Los dioses le esperan. “Quiero ser el número uno”, decía de crío, cuando empezaba asomarle el bigotillo. Lo hacía convencido. Él tampoco mentía. Todos los puntos que remueven a la grada caen de su lado, ya sea desde el fondo o en ese toma y daca tan delicioso que de vez en cuando libran en la red. Se ha hecho ya con el tercer set y el de Belgrado estira en ángulo recto, invocando, a ver si descarga ese cuádriceps que empieza a acusar el estrés. Quién sabe, quizá…

Pero entonces, la expresión de Djokovic contextualiza: cae la energía, risilla, resignación. Se hace lo que se puede. Demasiados años en esto como para caer en la ingenuidad. Va a suceder lo que tiene que pasar. “Wanna play, Rafa?”. Y tanto que le gustaría jugar a Nadal. “Si no me hubiera lesionado, hubiera seguido compitiendo”. Acompaña también en la cuarta manga el lenguaje llano de Samu que atiende Alcaraz: “Mano suelta y rascándola”. “No va a salir a pasarte la bola, Charly. ¡Va a ir a saco!”. “¡Háblate, venga, háblate!”. Por muchos años que tenga el rival, jamás convendría bajar la guardia. Era, es y será Nole. ¿Y si…?

Es la cuenta atrás y, caballeroso, cruza la red. Le aplaude, reconoce. Salva antes turnos con maestría hasta que el campeón, astuto, teje un peloteo fabuloso —alrededor de 20 estacazos, de tú a tú— para redondearlo y traspasar otro umbral histórico. He aquí un elegido, otra vez. Sucede en Melbourne, donde se cierra el círculo y el presente incide en el cambio de guardia. Atrás quedó el pasado, bienvenido sea este nuevo escenario en el que Alcaraz continúa obteniendo méritos y rompiendo récords a un ritmo colosal. Apenas levantaba tres palmos cuando Djokovic ya metía la cabeza en la élite. Hoy, ese titán bromea: “Estoy seguro de que nos veremos mucho durante los próximos 10 años”. Y remata: “Carlos, lo que estás haciendo es legendario”.

LÍDER AL MENOS HASTA ABRIL

A. C. | Melbourne

Alcaraz irrumpió en el circuito de la ATP en 2020 y ese mismo año logró su primera victoria, con tan solo 16 años. A partir de ahí, su ascensión ha sido imparable, frenada únicamente por la pandemia. Ahora, pese a su todavía corto recorrido, colecciona diversos récords.

Por ejemplo, desde este domingo es el segundo tenista en la historia, después del inglés Fred Perry, que gana sus primeras cuatro finales en cada grande. En 2022 batió a Casper Ruud en Nueva York, en 2023 sorprendió a Djokovic en Wimbledon; tumbó a Alexander Zverev en Roland Garros (2024) y ahora supera otra vez al balcánico en Australia.

Por otra parte, el exitoso paso por Australia refuerza su liderato de la ATP. Se asegura retenerlo hasta al menos la conclusión del Masters de Miami —finales de marzo— y aventaja ya en 3.350 puntos Sinner, quien perdió 1.200 al caer en las semifinales y no poder defender el título.

Este lunes, Alcaraz iniciará su 57ª semana en lo más alto, situándose a solo una del estadounidense Jim Courier. Ascendió por primera vez a la cima en 2022 y tras la alternancia con Djokovic en 2023, se hizo con las riendas de nuevo en septiembre. Son 13 semanas seguidas.

Carlos Alcaraz
vs
Novak Djokovic
Sets:
Porcentaje 1er servicio
dentro/totales 19/26 73%
dentro/totales 14/18 77%
Puntos ganados con primer servicio
dentro/totales 12/19 63%
dentro/totales 13/14 92%
Puntos ganados con segundo servicio
dentro/totales 2/7 28%
dentro/totales 3/4 75%
Puntos ganados al resto
dentro/totales 2/18 11%
dentro/totales 12/26 46%
Puntos de break convertidos
dentro/totales 0/0 0%
dentro/totales 2/4 50%
Puntos ganados en la red
dentro/totales 1/0 100%
dentro/totales 2/0 100%
Aces
2
1
Dobles faltas
1
0
Golpes ganadores
10
8
Errores no forzados
14
6
Porcentaje 1er servicio
dentro/totales 17/21 80%
dentro/totales 15/24 62%
Puntos ganados con primer servicio
dentro/totales 13/17 76%
dentro/totales 7/15 46%
Puntos ganados con segundo servicio
dentro/totales 4/4 100%
dentro/totales 5/9 55%
Puntos ganados al resto
dentro/totales 12/24 50%
dentro/totales 4/21 19%
Puntos de break convertidos
dentro/totales 2/3 66%
dentro/totales 0/1 0%
Puntos ganados en la red
dentro/totales 1/0 33%
dentro/totales 2/0 66%
Aces
2
0
Dobles faltas
0
0
Golpes ganadores
9
3
Errores no forzados
8
12
Porcentaje 1er servicio
dentro/totales 16/22 72%
dentro/totales 27/36 75%
Puntos ganados con primer servicio
dentro/totales 11/16 68%
dentro/totales 15/27 55%
Puntos ganados con segundo servicio
dentro/totales 5/6 83%
dentro/totales 6/9 66%
Puntos ganados al resto
dentro/totales 15/36 41%
dentro/totales 6/22 27%
Puntos de break convertidos
dentro/totales 2/6 33%
dentro/totales 0/0 0%
Puntos ganados en la red
dentro/totales 4/0 100%
dentro/totales 1/0 25%
Aces
1
2
Dobles faltas
1
2
Golpes ganadores
8
11
Errores no forzados
11
20
Porcentaje 1er servicio
dentro/totales 26/32 81%
dentro/totales 36/45 80%
Puntos ganados con primer servicio
dentro/totales 20/26 76%
dentro/totales 25/36 69%
Puntos ganados con segundo servicio
dentro/totales 5/6 83%
dentro/totales 3/9 33%
Puntos ganados al resto
dentro/totales 17/45 37%
dentro/totales 7/32 21%
Puntos de break convertidos
dentro/totales 1/7 14%
dentro/totales 0/1 0%
Puntos ganados en la red
dentro/totales 3/0 60%
dentro/totales 2/0 66%
Aces
4
1
Dobles faltas
0
0
Golpes ganadores
9
9
Errores no forzados
16
25
Porcentaje 1er servicio
dentro/totales 78/101 77%
dentro/totales 92/123 74%
Puntos ganados con primer servicio
dentro/totales 56/78 71%
dentro/totales 60/92 65%
Puntos ganados con segundo servicio
dentro/totales 16/23 69%
dentro/totales 17/31 54%
Puntos ganados al resto
dentro/totales 46/123 37%
dentro/totales 29/101 28%
Puntos de break convertidos
dentro/totales 5/16 31%
dentro/totales 2/6 33%
Puntos ganados en la red
dentro/totales 9/0 69%
dentro/totales 7/0 58%
Aces
9
4
Dobles faltas
2
2
Golpes ganadores
36
31
Errores no forzados
49
63

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