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Los séptimos Juegos Olímpicos de Teresa Portela, la piragüista que desafía al tiempo

La deportista gallega, de 41 años, se ha clasificado esta semana para su séptima cita olímpica —récord en mujeres en España— en un deporte tan explosivo como el piragüismo: “No sé ni cómo describirlo, pero sé que no es normal”

Teresa Portela
Teresa Portela, el pasado viernes en el pantalán del embalse de Pontillón de Castro, en Verducido, una parroquia de Pontevedra.ÓSCAR CORRAL
Diego Fonseca Rodríguez

La primera vez que Teresa Portela (Cangas do Morrazo, Pontevedra; 41 años, 42 el próximo 5 de mayo) participó en unos Juegos Olímpicos, ni Facebook ni Instagram existían, las Torres Gemelas de Nueva York estaban en pie y hacía solo unos meses que José María Aznar había ganado sus segundas elecciones generales en España. La vida era muy distinta a como es ahora en el 2000, cuando la piragüista gallega compitió con solo 18 años en sus primeros Juegos, los de Sídney. El miércoles pasado, Teri, como la llaman quienes la conocen, logró la clasificación para París 2024. La de este verano será la séptima cita olímpica de una deportista que parece desafiar al tiempo en una disciplina tan explosiva como el piragüismo, donde la potencia, la velocidad y la capacidad de repetir las paladas con la máxima intensidad son fundamentales para mantenerse en la cima.

Portela, que es la primera mujer española que consigue clasificarse para siete Juegos —en España, solo el marchador Jesús Ángel García Bragado, con ocho participaciones, la supera—, afirma que está “ilusionada” y “absolutamente feliz”. “Son 24 años en la élite, y son mis séptimos Juegos consecutivos. Es increíble, no sé ni cómo describirlo. Puede parecer que es normal, pero sé que no lo es”, dice por teléfono. “Es que es muy difícil. Hay que pasar muchísimas cribas, muchísimos controles, muchos campeonatos del mundo para conseguir plaza para los Juegos. Y es difícil mantenerse, sobre todo durante tantos años y con opciones de medalla”, añade.

La palabra que utiliza la gallega para relatar su séptima clasificación para una cita olímpica es resiliencia. El K1-200, la modalidad en la que logró en Tokio en 2021 la plata —su primera medalla olímpica— y en la que llevaba focalizada más de una década, no va a estar en los de París. Allí habrá tres pruebas femeninas: el K1-500, el K2-500 y el K4-500. Portela, que vive en Pontevedra con su hija Naira y su marido, pensaba preparar en solitario el K1-500, pero la Real Federación Española de Piragüismo habló con ella para proponerle un plan después de los Juegos Olímpicos de Tokio: trasladar el equipo nacional de Sevilla a esta ciudad gallega para que bajo el espejo de la canguesa y el liderazgo de su entrenador, Daniel Brage, España intentase clasificar un K4 para unos Juegos 16 años después de conseguirlo por última vez en Pekín 2008, cuando Portela quedó quinta en esta modalidad y logró uno de los cinco diplomas olímpicos que posee.

“El proyecto de la federación era ambicioso y nuevo, y entonces me lo replanteé”, recuerda Portela. El equipo de piragüismo español se mudó a finales de 2021 a Pontevedra, donde entrenan en el Centro Gallego de Tecnificación Deportiva, en el embalse de Pontillón de Castro y en el río Lérez —cruza la ciudad—, aunque a veces palean hasta el mar. Los resultados del K4-500 llegaron pronto. En la temporada 2021/2022 fueron segundas en la Copa del Mundo y cuartas en el Mundial, en el que el año pasado lograron el bronce y el acceso de un barco español a París 2024. El K4 que lidera Portela, y en el que también están la gallega Carolina García, la asturiana Sara Ouzande y la extremeña Estefanía Fernández, arrasó el pasado miércoles en el selectivo organizado por la federación española en Pontillón de Castro para decidir quién representará a España en esta modalidad en los Juegos, que serán los séptimos de Portela, pero los primeros para sus tres compañeras. “Lograr en tan poquito tiempo un K4 competitivo es realmente ilusionante. Nos quedan meses de mucho entreno y de mejorar mucho, pero tenemos la ilusión de luchar entre las mejores”, dice.

Teresa Portela, que es la única mujer española medallista olímpica en aguas tranquilas, empezó en el piragüismo en el Club de Mar Ría de Aldán (Cangas) en el verano de 1991, cuando tenía nueve años. Ella no es la única deportista olímpica que ha salido de este pueblo marinero de 26.000 habitantes situado entre Vigo y Pontevedra y que en verano se llena de turistas por su localización privilegiada en las Rías Baixas frente a las islas Cíes. De él también son otros palistas como David Cal —el español con más medallas en los Juegos junto a Saúl Craviotto con cinco metales—, con quien Portela coincidió en la guardería; Carlos Pérez Rial, Perucho; Sonia Molanes Costa o Rodrigo Germade, que en París también volverá a competir en el K2-500 y el K4-500. “Es espectacular que un pueblo así esté compitiendo en medallas olímpicas con cualquier otro país”, bromea la piragüista, que recuerda que el portero del Celta Iván Villar y el guardameta de la selección nacional de balonmano Rodrigo Corrales también estuvieron en los Juegos de Tokio, donde consiguieron una plata y un bronce, respectivamente.

Teresa Portela, durante una prueba de K2-500 el pasado viernes en el embalse de Pontillón de Castro, en Pontevedra.
Teresa Portela, durante una prueba de K2-500 el pasado viernes en el embalse de Pontillón de Castro, en Pontevedra.ÓSCAR CORRAL

La palista canguesa, que es diplomada en Magisterio por Educación Física y graduada en Fisioterapia, viajó a los Juegos de Sídney 2000 cuando aún era una júnior, pero se quedó fuera de las finales del K1-500. En Atenas 2004 (K2-500 y K4-500) y en Pekín 2008 (K4-500) fue quinta y obtuvo tres diplomas olímpicos. La final que más le dolió fue la del K1-200 en 2012, cuando en los Juegos de Londres se llevó su gran golpe: llegaba en su mejor momento, pero salió mal y perdió unas 300 milésimas que le costaron la medalla al acabar cuarta. Estar en Río de Janeiro (6º puesto) cuatro años después ya fue una victoria porque la clasificación llegó solo 16 meses después de haber dado a luz a su hija.

La pequeña, Naira, no pudo viajar a Tokio en 2021 por la pandemia y se tuvo que quedar con sus abuelos en Aldán, desde donde vio cómo su madre ganaba la medalla de plata. Este verano estará sí o sí en París con su padre, David Mascato —que también es el fisio de Portela y fue piraguista olímpico en 2000 y 2004—, para animar a su madre. “Ella ya viene a todas las competiciones que hay, es una más del equipo, ella y mi marido. Iremos todos”, cuenta Portela. La acompañarán este verano en una gran oportunidad para ampliar su medallero olímpico, pero solo ella, un caso único de longevidad en pruebas tan explosivas como el piragüismo, sabe si esta vez será la última: “Mi atención está puesta al 100% en París, no pienso más allá. ¿Después? Quién sabe”.

Las fechas en las que competirá Portela en los Juegos Olímpicos

El K4-500 femenino español, formado por Teresa Portela, Carolina García, Sara Ouzande y Estefanía Fernández, competirá el 6 y el 8 de agosto en los Juegos de París.

6 de agosto. Series del K4-500 metros femenino. Comienza a las 10.00.

8 de agosto. Semifinal y final del K4-500 metros femenino. La semifinal comienza a las 11.40. La final será a las 13.40.

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Sobre la firma

Diego Fonseca Rodríguez
Es redactor en la sección de Deportes de EL PAÍS, en donde ha estado en otras secciones. Antes trabajó en Efe, Cadena SER, ABC y Faro de Vigo. Es licenciado en Periodismo por la USC, Máster en Periodismo Multimedia por la Universidad Complutense y Máster de Periodismo EL PAÍS. En 2021 obtuvo el Premio Lilí Álvarez de Periodismo.
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