Jon Rahm iguala a Seve con su tercer Open de España

El vasco firma una exhibición en la última jornada para imponerse con -25, el resultado más bajo en la historia del torneo

Jon Rahm, con el trofeo de campeón del Open de España, este domingo.
Jon Rahm, con el trofeo de campeón del Open de España, este domingo.Stuart Franklin (Getty Images)

Del triplete de Seve Ballesteros al triplete de Jon Rahm. El golfista vasco ha conquistado este domingo en el Club de Campo Villa de Madrid su tercer abierto nacional, registro con el que iguala en el palmarés de la competición a su ídolo cántabro. Y en tiempo récord. Seve invirtió un paréntesis de 14 años, entre 1981 y 1995 (también triunfó en 1985), en coleccionar las tres coronas de campeón. Rahm ha rebajado ese tiempo a cuatro años. El actual número seis del mundo abrochó el título en su debut en la categoría absoluta, en 2018, repitió galardón al año siguiente, la cita no se disputó en 2020 debido a la pandemia y el curso pasado, con un Rahm con el depósito casi vacío tras su victoria en el US Open y la disputa de la Ryder, se alzó con la copa Rafa Cabrera Bello.

Rahm reconquista el Open de España con un dominio sin discusión. Con el resultado más bajo respecto al par en la historia del torneo, -25, y seis impactos de ventaja sobre el francés Matthieu Pavon, y siete sobre el australiano Min Woo Lee. La última jornada fue otro baño de masas para Rahm, seguido a cada paso por una marea de aficionados que en más de una ocasión se llevaron las manos a la cabeza y abrieron la boca de asombro por los golpes del fenómeno. Como un putt desde 15 metros en el 6, como un vuelo desde el rough en la calle del 14, un par cinco, que tocó el palo de la bandera y rozó el albatros. Con ese eagle certificaba Rahm la victoria, descabalgado Lee, un competidor de aúpa durante toda la semana, y asomaba por fin una sonrisa de relajación y disfrute en el vasco. Rahm se había metido entre ceja y ceja abrazar el Open. Por ser el único torneo que juega este año en España, por el mal sabor de boca que le dejó la edición anterior, y por igualar a Seve. Ángel de la Torre, con cinco conquistas nacionales entre 1916 y 1925, aparece ya en el horizonte.

Rodeado por un río de gente, Rahm coleccionó aplausos desde primera hora bajo el calor de Madrid. Tuvo que acertar con un putt de cinco metros en el hoyo 1 para salvar el par después de perder el green y quedarse corto desde el rough. Salvado el susto, el primer birdie de la jornada llegó en la siguiente estación con otro de los golpes de la ronda, un segundo impacto desde la calle que con el retroceso se quedó a un par de dedos de caer dentro. El campeón de Barrika no exprimió el par cinco del 4, liado con una salida torcida y un escarceo fuera de green, pero pronto empezó a apretar el acelerador. Su putt desde 15 metros en el hoyo 6 fue el tiro del ganador. El hoyo rugió como si fuera un estadio de fútbol. Con otro birdie en el 7 (Lee firmó el eagle y seguía a la estela) y un nuevo bingo en el 9 aumentaba su renta hasta los dos golpes. El primer bogey, en el 12 después de una mala salida, llegaría después de 36 hoyos sin mancha. Y la firma de su triunfo fue ese golpazo en el 14 con el que casi escribe un albatros para la enciclopedia.

El triunfo de Rahm es su tercer Open de España, su decimosexta victoria profesional y su octavo título en el circuito europeo a los 27 años. En los últimos hoyos estiró su ventaja hasta ese -25 de récord (vuelta de 62), con dos birdies en los dos peldaños finales y con el público rendido de nuevo al campeón, como cada día. Cuando Jon pateó la última bola, alguien gritó “¡Viva Seve!”. Y entre la multitud, en el 18 lloraba su abuela Miren, con quien su nieto se unió luego en un emotivo abrazo.

“El año pasado vine con ciertas expectativas que físicamente no podía cumplir. Este año llegué con menos expectativas públicas y personales, y ha salido todo mejor. No hay semana más divertida para mí que esta”, expresó Rahm después de una prueba que visitaron 43.211 personas entre los cuatro días. “Me alegra que haya sido con una vuelta como esta. Si alguna vez hubiese soñado con igualar a Seve, haciendo mi vuelta más baja, sería como hoy. Hacer lo que he hecho no puedo describirlo”, continuó el campeón, empeñado ahora en el objetivo de que se celebre un torneo del circuito estadounidense en España: “Somos un país que tiene buen tiempo durante todo el año, se come bien, se cuida bien a los jugadores y no he entendido por qué no han podido invertir en un torneo aquí. Yo lo estoy intentando”. Y también tuvo un recuerdo para Eugenio López-Chacarra, vencedor en la liga saudí en Bangkok: “Aunque muchos les consideren el enemigo, no deja de ser un chaval joven que ha ganado un torneo ante algunos de los mejores del mundo. Él no tiene el problema de las cosas que pasan en el entorno”.

Clasificación final del Open de España.

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Sobre la firma

Juan Morenilla

Es redactor en la sección de Deportes. Estudió Comunicación Audiovisual. Trabajó en la delegación de EL PAÍS en Valencia entre 2000 y 2007. Desde entonces, en Madrid. Además de Deportes, también ha trabajado en la edición de América de EL PAÍS.

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