Marc Márquez, gran protagonista en Austria sin subirse a la moto: “Era tomar este camino o retirame”

El piloto de Cervera visita a su equipo tras su operación hace mes y medio para reintroducirse en la dinámica de grupo y ayudar a corregir el rumbo de Honda con la vista puesta en 2023

Marc Marquez en el circuito de Spielberg, Austria este jueves.Foto: STEVE WOBSER | GP-FEVER.DE (GETTY IMAGES) | Vídeo: EFE

Hacía dos meses y medio que Marc Márquez no se paseaba por el paddock ni comparecía ante los medios de comunicación. La visita a su equipo durante la decimotercera parada del Mundial de MotoGP en Austria le convirtió en el gran protagonista de la cita sin ni siquiera poderse subir a la moto todavía. De hecho, ni él mismo tiene claro cuándo podrá volver a la pista. “La próxima semana me haré un TAC, y el resultado me dirá si puedo volver esta temporada”, explicó este jueves desde Spielberg, donde un chaparrón con vientos huracanados terminó por acortar su esperada intervención. “¿Esto es seguro no? Sería lo que me faltaba”, bromeó ante el zozobrar del motorhome de HRC.

El piloto de Cervera avanzó que se siente bien encaminado y sabe que su decisión de operarse el pasado mes de junio fue la correcta. “Era tomar este camino o retirarme”, confirmó al hablar de la cuarta intervención en su maltrecho brazo derecho. “Cuando pueda subirme a la moto por primera vez podré saber sí la cosa ha funcionado o no”. El objetivo del octacampeón del mundo y principal figura del certamen es volver a disputar carreras este curso, y afirmó que lo hará cuando se sienta al 70% de sus posibilidades. “Subirse a la moto es la mejor rehabilitación posible en ese punto”, valoró.

Al contrario que en 2020 y 2021, cuando se alejó demasiado de la dinámica de equipo, esta vez ha decidido hacer piña en un momento muy complicado para su fábrica: “Por aquel entonces perdí mucho el contacto, y cuando volví todo había cambiado demasiado. No quiero pasar de nuevo por aquello, y esta vez mantengo mucha más comunicación con mi equipo más directo”.

Márquez, que aprovechó las colinas austríacas para subirse por primera vez a una bici tras la operación, se personó en el box del Repsol Honda con la voluntad de dar un empujón a un equipo en horas bajas. En unas fotos compartidas por el equipo, se le veía sonriente junto a Tetsuhiro Kuwata, director de HRC, y algunos mecánicos. “En momentos difíciles, una sola persona no puede marcar la diferencia. Estoy aquí para trabajar en equipo y quiero estar involucrado”. En uno de los peores Mundiales de la marca de Hamamatsu, él sigue siendo el piloto con más puntos en la tabla a pesar de haber disputado tan solo seis carreras. “Todos los pilotos lo hemos pasado mal encima de la moto, y eso significa que el proyecto no está en su mejor momento”.

La presencia del 93 en Austria busca poner fundamentos sólidos de cara a la campaña de 2023, y el piloto mencionó el ejemplo de Ducati y los cambios con sello europeo en el campeonato como principal punto de referencia. “Cuando hablo de cambiar cosas en el equipo, no me refiero a personas, sino a conceptos. Para mí, lo más importante es el tema de la coordinación, cómo fluye la información. Todas las áreas tienen que remar juntas”, ahondó el de Cervera. Descartó, al menos públicamente, la necesidad de una revolución en las filas de la marca. Márquez dice que confía en regresar a los hábitos ganadores, y no se escondió al decir que su único objetivo, al igual que el de Honda, es volver a ser campeones del mundo.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS