Mallorca, Toni Kroos y el último renacer de Götze

Los campeones del mundo en Brasil 2014, amigos fuera del campo y con piques veraniegos en Baleares, se enfrentan en la final que supone el regreso a la élite del mediapunta del Eintracht

Mario Götze, en el último entrenamiento del Eintracht antes de la Supercopa, el martes en Fráncfort.
Mario Götze, en el último entrenamiento del Eintracht antes de la Supercopa, el martes en Fráncfort.Jörg Halisch (Getty Images)

Poco después de saber que se jugaría contra él la Supercopa de Europa, Toni Kroos invitó a Mario Götze al podcast que tiene con su hermano Felix, Einfach mal Luppen (Solo hay que hacer una vaselina, en español), y le recordó un día de hace diez años en que le había ganado en un jueguito veraniego. El Real Madrid ganó la Champions el 28 de mayo, Götze firmó con el Eintracht el 21 de junio y se convirtió en rival de Kroos para esta noche, y el 20 de julio el madridista publicó el episodio en el que bromean sobre un partidillo de fútbol-tenis que jugaron en el verano de 2012 en una pista de cemento en Cala Egos, al sur de Mallorca.

La historia goza de cierta celebridad en el círculo de ambos futbolistas. El agente que comparten, Volker Struth, lo recordó el año pasado en un libro de memorias, Meine Spielzüge (Mis movimientos). Götze y Struth jugaban contra Kroos y Luca, el hijo del agente: “El marcador era 9-9 cuando Toni Kroos nos asestó a Mario y a mí el golpe mortal. Metió el punto ganador con una chilena indignante”.

En el podcast el futbolista del Madrid preguntó al del Eintracht si se acordaba. “Lo he borrado totalmente”, se defendió Götze. En cambio, Struth lo tenía tan fresco que publicó en Instagram un vídeo en el que recreaba a cámara lenta la chilena al lado de una piscina, con música de Celine Dion. “Así fue entonces”, aprobó Götze.

Entonces todavía faltaban dos años para que ambos coincidieran sobre otra cancha en uno los momentos más extraordinarios sus carreras. Pero esa vez, en la final del Mundial de 2014 en Maracaná, iban en el mismo equipo. Fueron solo unos minutos, porque Götze no entró hasta el 88. Con el partido contra Argentina atascado en el 0-0, Löw envió al atacante al campo después de decirle al oído: “Muéstrale al mundo que eres mejor que Messi”. Ya en la segunda parte de la prórroga, Kroos le dio la pelota a Schürrle, que avanzó por la banda izquierda y puso un centro que Götze controló con el pecho en el pico del área pequeña. Sin dejar caer el balón, marcó con la zurda y dio su cuarto Mundial a Alemania. Tenía 22 años, el goleador más joven de la historia en una final mundialista, y probablemente había vivido ya el instante más intenso de su carrera. Quizá demasiado pronto, como explicaba hace unas semanas en L’Équipe: “Si pudiera reescribir la historia, diría que tal vez jugar ese partido a los 35 años, marcar ese gol y retirarme”.

Se había convertido en un icono futbolístico. Jugaba en el Bayern por petición de Guardiola. Su vida parecía a punto de dispararse. Sin embargo, eso no sucedió, y dos veranos después regresó al Borussia Dortmund. Allí amontonó lesiones y a principios del año siguiente amagó con la retirada. Padecía un enigmático problema de metabolismo y pasó medio año en la reserva. “Le había pedido demasiado a mi cuerpo, había entrenado demasiado. No dejé que respirara. Pero no me di cuenta hasta que fue demasiado tarde”, explicó en L’Équipe.

La segunda parte de su historia en Dortmund tampoco alcanzó la altura de un gol en la final del Mundial, y en 2020 el club de su vida no le renovó el contrato. Emigró a Países Bajos para enrolarse en el PSV Eindoven, en una liga de menos fuste. Todo contribuyó a que se haya ido recomponiendo, después de intentar casi de todo, como explicó en Sports Illustrated: “Después de probar varios planes de nutrición, busqué el entrenamiento adicional perfecto para mí. Hice entrenamiento de fuerza pura; luego de core, para estabilizar los músculos de parte central del cuerpo; luego trabajé la fuerza explosiva. Estuve bastante obsesionado. Ahora sé exactamente qué necesito. Y qué no necesito”. Ahora practica yoga, trabaja con un nutricionista y un osteópata, e incluso ha dedicado tiempo este verano al taekwondo.

Aunque quizá lo más trabajoso haya sido la parte mental, para la que encontró inspiración en un deportista que se crio solo 20 kilómetros al norte de aquella cancha de tenis sobre la que lo derrotó Kroos: “Rafael Nadal dijo después de ganar el último Open de Australia: ‘En la parte final de tu carrera puedes disfrutar estos momentos más porque sabes: no tienes muchas más oportunidades’, Nadal es un gran ejemplo. Tenía el pie roto, había pasado el coronavirus. Nadie apostaba por él. Y entonces, con 35 años, de repente gana su 21º Grand Slam”.

Mallorca también tuvo importancia en el último movimiento de Götze. Tras recomponerse en el PSV, lo requirió el Eintracht. Markus Krösche, su director deportivo, lo citó en el hotel Es Princep de Palma para una primera conversación. Después lo telefoneó Oliver Glasner, con quien habló media hora. “Después de la llamada lo supe: ‘Esto puede ser muy bueno”, explicó el jugador a Bild. Glasner coincide: “Nos va a ayudar su calidad técnica y su capacidad para encontrar soluciones. Mario ha jugado ya 40 o 50 partidos de Champions. Su experiencia a este nivel nos va a ayudar. No es nuevo para él jugar contra el Real Madrid”, dijo este martes.

Götze está encantado: “Es mi 13ª temporada como profesional. Quiero divertirme”. La diversión del regreso a la élite empieza este miércoles en Helsinki, con Kroos en el bando contrario, y muchos ecos de Mallorca de fondo.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Sobre la firma

David Álvarez

Redactor que cubre la información del Real Madrid en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de la sección de Deportes. Ha cubierto los Juegos Olímpicos y la Eurocopa. Antes trabajó en ABC, El Español, ADN, Telemadrid, y La Gaceta de los Negocios. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS