El Atlético anuncia el fichaje de Daniel Wass

Simeone se hace con un jugador que le permite no tener que sacrificar a Llorente como carrilero y que también puede servirle como mediocentro

Daniel Wass controla el balón durante un Dinamarca-Inglaterra de la Nations League.
Daniel Wass controla el balón durante un Dinamarca-Inglaterra de la Nations League.JOHN SIBLEY (Reuters)

Con el fichaje de Daniel Wass (Dinamarca, 32 años) por el Atlético de Madrid a cambio de 2,7 millones de euros hecho público este jueves por la noche, y a la espera de poder llegar a un acuerdo con el Lille para que Reinildo se incorpore en este mercado, Diego Pablo Simeone ha blindado los dos flancos de la defensa. La fuga de Kieran Trippier ha dejado un boquete en el lado derecho que obliga al preparador a ocupar la posición con Vrasaljko, al que ahora ve más como tercer central que como lateral, o con Marcos Llorente.

La llegada de Wass, que ha firmado hasta 2023, ya no forzará a Simeone a situar al volante madrileño en una posición en la que este ha rebajado sensiblemente las prestaciones ofensivas (12 goles y 11 asistencias) que fueron tan determinantes el curso pasado para la conquista del título liguero. A estas alturas de la temporada, Llorente solo registra un pase de gol y no se ha estrenado como goleador. El único atractivo que le supone a Llorente desempeñarse en esa posición es el que le ha recalcado Simeone en privado y en público. Sus posibilidades de seguir entrando en las convocatorias de Luis Enrique aumentan con su polifuncionalidad.

La era Simeone ha estado marcada por la importancia de los laterales tanto en el juego defensivo como en el ofensivo. Juanfran y Filipe Luis fueron la pareja estelar durante ocho temporadas. El relevo de ambos ha sido uno de los quebraderos de cabeza del Cholo. Para el flanco diestro, Vrasaljko nunca ha terminado de contar con la confianza plena del entrenador y Trippier, que se había consolidado, ha dado la espantada a mitad de temporada. Desde la salida de la dupla que marcó época, Simeone ha tenido que inventarse laterales o carrileros postizos como Llorente, Saúl, Carrasco o Hermoso.

La protección de las bandas es uno de los problemas más evidentes que contribuyen a la inusual fragilidad defensiva que sufre el equipo esta temporada. Su repercusión está directamente relacionada con la cantidad de goles que encaja Oblak en los centros laterales, ya sean aéreos o por abajo. Este contratiempo ya lo tuvo que paliar Simeone el curso pasado y fue lo que desembocó en el paso a la defensa de tres centrales con la que conquistó el título. Llorente reforzó a Trippier en la derecha y terminaron formando una sociedad que también lució en ataque. En la izquierda, Carrasco ejerció de carrilero, pero siempre con Hermoso muy atento a las coberturas.

Pivote de ida y vuelta o interior en un 4-3-3, Wass no es un lateral puro, pero desde que Marcelino le situó en esa posición ofreció un rendimiento notable en el Valencia. El técnico asturiano le trabajó con entrenamientos específicos en los que le pulió la defensa en zona, o cómo debe desempeñarse un lateral cuando a su equipo le presionan o viceversa. El mismo aprendizaje que Juanfran experimentó con el Cholo. Wass también es el habitual lateral derecho de la selección danesa, con la que participó en la última Eurocopa.

Bajo la dirección de Bordalás ha jugado lo que va de curso como mediocentro y era la dovela que sostenía el centro del campo. Por ello, hasta que no se aseguró la llegada de Ilaix Moriba, el Valencia no permitió la salida de Wass. Este también puede ofrecerle a Simeone una solución a otro embolado al que tampoco acaba de encontrar de manera definitiva, la de los mediocentros. El baile ha sido continuo y el preparador argentino no ha dado ni con un pivote sólido para jugar en solitario por delante de la defensa. Ni Koke, que sí respondió en el tramo final de la temporada pasada, ni Kondogbia se han asentado. Tampoco ha dado el técnico con una pareja estable cuando opta por jugar con dos en el medio. Wass es otra opción seria para esa demarcación.

Más allá de convencerle sus cualidades meramente futbolísticas, Simeone se congratula por haber contratado a lo que el denomina “un hombre”. Un futbolista con cicatrices competitivas, sobrio y al que además le castigan poco las lesiones por la atención celosa que pone en sus cuidados físicos y alimentarios. En las tres temporadas y media que ha estado en el Valencia solo registra los 12 días de baja que acaba de pasar por la covid-19 y siempre ha estado entre los jugadores que más minutos ha disputado. Lo mismo le sucedió en los tres cursos que jugó en el Celta, donde apenas sobrepasó el mes de baja entre un traumatismo y un problema discal.

Puedes seguir a EL PAÍS DEPORTES en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Sobre la firma

Ladislao J. Moñino

Cubre la información del Atlético de Madrid y de la selección española. En EL PAÍS desde 2012, antes trabajó en Dinamic Multimedia (PcFútbol), As y Público y para Canal+ como comentarista de fútbol internacional. Colaborador de RAC1 y diversas revistas internacionales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Europea.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS