Bryan Gil, un extremo ahogado en la Premier League

El gaditano, una de las grandes promesas del fútbol español, busca una cesión ante la falta de minutos en el Tottenham

Bryan Gil, a la derecha, con el Tottenham.
Bryan Gil, a la derecha, con el Tottenham.Matt Dunham (AP)

Desde el poderío que les otorga la hegemonía económica de la Premier League, los clubes ingleses han convertido al fútbol español en un atractivo caladero para sus ojeadores, ávidos de captar jóvenes talentos. La querencia y el gusto por los extremos es uno de los rasgos característicos del fútbol británico que la evolución estilística experimentada por el juego en las Islas no ha soterrado. Atraído por su desborde en carrera con la pelota pegada al pie, Bryan Gil (21 años) fue contratado este verano por el Tottenham. La internacionalidad absoluta que le concedió Luis Enrique en la ventana de marzo aceleró el interés del club inglés, temeroso de una revalorización. Los 25 millones de euros desembolsados al Sevilla, más Erik Lamela, terminaron por convertir al extremo gaditano en la contratación estelar de los Spurs.

Seis meses después de su fichaje, ni con Nuno Espírito ni con Antonio Conte en el banquillo, Bryan Gil ha logrado alcanzar un papel relevante en el equipo. En la Premier League solo acumula 89 minutos en nueve partidos. La mayoría de sus siete titularidades han sido en la Conference League (cinco), una en la FA Cup y otra en la Carabao Cup.

Jugador liviano, en las primeras semanas ya fue advertido de que debería ganar masa muscular para sobrevivir en un fútbol en el que los contactos son más contundentes y más permitidos por el arbitraje que en la Liga. “Me han pedido que suba un poco de peso y que mejore mi condición física y aprenda inglés. Me estoy enfocando en eso y adaptándome”, admitía tras sus primeros dos meses en Londres. “Bryan tiene una estructura física que siempre ha sido la misma. No es un jugador de choque”, dice Fran Garagarza, el exdirector deportivo del Eibar, club en el que Bryan Gil jugó cedido el curso pasado y alcanzó la internacionalidad absoluta. Inmerso ahora en un proceso de reinvención y de formación que implica seguimientos exhaustivos de las estructuras profesionales y de cantera de clubes españoles, italianos y portugueses, Garagarza ha seguido en contacto con Bryan Gil durante su etapa en Londres. “Hay tres factores que pueden explicar por qué de momento Bryan no ha cuajado. Es un chico andaluz en Londres que se tiene que adaptar a la cultura y al idioma. Después, tiene que amoldarse a un campeonato de juego más directo, muy físico y de duelos. Por último, ha llegado a un club importante con una gran plantilla en la que si no eres titular desde el inicio luego cuesta más. Se le ha juntado todo, pero no le han fichado para seis meses, es una apuesta fuerte del Tottenham. El que aún no haya hecho valer sus condiciones no quiere decir que en un futuro no lo haga”, prosigue Fran Garagarza.

Ante la falta de oportunidades, el jugador busca un equipo en el que pueda tener minutos y mantener la progresión. La Real Sociedad, el Valencia y el Niza son los clubes que más están pujando por lograr su cesión. “Bryan es muy competitivo, incluso a la hora de entrenar. Tiene unos niveles de resistencia muy altos y te da polivalencia en ataque. Es de esos jugadores con una quinta velocidad de los que se ven pocos”, concluye Garagarza

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Sobre la firma

Ladislao J. Moñino

Cubre la información del Atlético de Madrid y de la selección española. En EL PAÍS desde 2012, antes trabajó en Dinamic Multimedia (PcFútbol), As y Público y para Canal+ como comentarista de fútbol internacional. Colaborador de RAC1 y diversas revistas internacionales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Europea.

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