Ricky Rubio se rompe los ligamentos de la rodilla y será baja de seis a nueve meses

El base español vuelve a sufrir en el partido ante Nueva Orleans la misma lesión que ya padeció en 2012

Ricky Rubio, ayudado por sus compañeros, abandona lesionado la cancha en el partido Nueva Orleans-Cleveland.
Ricky Rubio, ayudado por sus compañeros, abandona lesionado la cancha en el partido Nueva Orleans-Cleveland.Derick Hingle (AP)

Un resbalón, un chasquido, un dolor inmenso. Ricky Rubio identificó al instante la importancia del percance. Otra vez la maldita rodilla izquierda. El diagnóstico, conocido horas después, es devastador: rotura del ligamento cruzado anterior. El periodo de recuperación se estima que será de entre seis y nueve meses. Se pierde así toda la temporada en la NBA y probablemente tampoco pueda afrontar con la selección española el próximo Eurobasket, en septiembre.

Sucedió en el partido que perdió Cleveland en el Smoothie King Center de Nueva Orleans por 108-104. Faltaban solo dos minutos y veinte segundos para el final. Recogió en carrera el balón de las manos de su compañero Kevin Love, fintó ante Devonte Graham y Jaxson Hayes y cuando penetraba en la zona defendida por los Pelicans, al mismo tiempo que pasaba el balón a un compañero, resbaló sobre el parqué en una mala postura.

Manos a la rodilla izquierda, manos a la cabeza, gesto definitivo al banquillo: no podía seguir. Se levantó, pero no conseguía caminar con normalidad. Tuvo que apoyarse en los hombros de Kevin Love e Issak Okoro para abandonar la cancha. Se marchó del pabellón con muletas, desazonado y recordando, a buen seguro, la lesión que sufrió en marzo de 2012 en esa misma rodilla. Entonces jugaba su primera temporada con Minnesota y en aquel partido ante los Lakers chocó con Kobe Byrant y, como ha sucedido ahora, también se rompió los ligamentos. No volvió a jugar hasta el 15 de diciembre. Los nueve meses de baja le impidieron competir con la selección española que ganó la medalla de plata en los Juegos de Londres en 2012.

La lesión se produce cuando Ricky atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera en la NBA. En el partido de Nueva Orleans firmó una de sus mejores actuaciones de la temporada, con 27 puntos, 13 rebotes y 9 asistencias, a punto de sumar el octavo triple doble de su carrera y el que hubiera sido el primero de un jugador de los Cavaliers desde el que obtuvo LeBron James en 2018, en su última temporada antes de recalar en los Lakers.

Tras el partido ante los Pelicans, Kevin Love ya hizo evidente su preocupación por la lesión de su compañero, al que elogió: “Su temporada está siendo increíble, es el flujo sanguíneo del equipo. Si tengo que destacar a un solo jugador, sería a él. Es muy duro para mí. He visto el dolor que sufría cuando caía. Obviamente, todavía no sabemos nada definitivo. Le harán pruebas. En situaciones así solo nos queda rezar. Estamos desolados. En este equipo estamos tan unidos que es como si cayera un miembro de tu familia. Nos duele a todos. Duele que se lesione cualquiera, pero todavía más alguien como Ricky, que nos da tanto en tantos sentidos”.


Ricky, a sus 31 años, estaba siendo el líder del equipo revelación de la Liga. Promediaba 13,1 puntos, 4,1 rebotes, 6,6 asistencias y 28,5 minutos en 34 partidos. Cumple el último año de su contrato, el que firmó en julio de 2019 con Phoenix Suns y por el que esta temporada percibirá 17,8 millones de dólares (15,7 millones de euros). En Phoenix jugó una excelente campaña y obtuvo una media de 13 puntos, 8,8 asistencias y 4,7 rebotes. Pero los Suns, para fichar a Chris Paul, lo incluyeron en el intercambio de jugadores con Oklahoma City. Fue en el último momento, cuando el base de El Masnou (Barcelona) y su familia ya tenían los billetes para regresar a Phoenix tras los pocos días de descanso que tuvo tras ganar el Mundial con la selección española. En la cita de China, fue designado el MVP del campeonato. No llegó a jugar en Oklahoma porque movió los hilos y regresó a Minnesota.

El pasado mes de julio, tras la temporada con los Timberwolves y mientras disputaba los Juegos Olímpicos con la selección española en Tokio, donde promedió 25,5 puntos y 6,6 rebotes, fue traspasado a Cleveland. Había sido titular durante sus diez temporadas anteriores en la NBA. Pero los Cavaliers le encomendaron el papel de base suplente, mentor del titular, Darius Garland, de 21 años. El técnico, J. B. Bickerstaff, señaló la importancia del jugador español en su plantilla: “Es un base titular para un buen equipo en la NBA. El hecho de que aceptara un puesto de suplente me permite responsabilizar a todos. Si él está dispuesto a hacer eso, no hay razón para que nadie no se sacrifique lo que haga falta”.

Ricky se había erigido en el líder del equipo, del que no se esperaba grandes cosas porque fue uno de los peores la pasada temporada, antepenúltimo en la Conferencia Este con 22 triunfos y 50 derrotas. Pero los Cavaliers están jugando bien, están siendo eficientes y ahora ocupan la quinta posición de su Conferencia con 20 triunfos y 14 derrotas.

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Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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