En el nombre del padre, del hijo y de los nietos

Los Marquitos-Marcos Alonso contra los Grosso-Llorente, una rivalidad de generación en generación

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Marquitos (con el Murcia), Marcos Alonso Peña (con el Barça), Marcos Alonso Mendoza (con el Chelsea), Ramón Grosso (con el Atlético), Paco Llorente (con el Atlético) y Marcos Llorente (con el Atlético).
De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Marquitos (con el Murcia), Marcos Alonso Peña (con el Barça), Marcos Alonso Mendoza (con el Chelsea), Ramón Grosso (con el Atlético), Paco Llorente (con el Atlético) y Marcos Llorente (con el Atlético).

Cuando el otro día se enfrentaron el Atlético y el Chelsea en Budapest, un amigo tecleó en el grupo de wasap de compañeros de la Escuela de Periodismo: “Si seré viejo que estoy viendo jugar a los nietos de dos a los que también vi jugar”. Tardé poco en caer en que se refería a Llorente y Marcos Alonso. De Llorente se repite mucho que es sobrino-nieto de Gento, pero menos que es nieto de Grosso. Por su parte, el abuelo del actual Marcos Alonso fue jugador grande con el nombre de Marquitos.

Más información
Aquellas elecciones que ganó Núñez
La delantera que hizo saltar el cerrojo de la Real: Miguel Pérez, Amancio, Grosso, Velázquez y Bueno.
Un 9-1 contra el cerrojo
El Levante reivindica la Copa España Libre

Ramón Moreno Grosso, Grosso para el fútbol, fue uno de los primeros productos de la Ciudad Deportiva del Madrid, estrenada en 1960. En la 63-64 estaba cedido al Plus Ultra, en Tercera, donde se hartaba a meter goles. Ese año el Atlético iba exageradamente mal. Los gastos para construir un nuevo estadio (el Calderón) más una tormenta de lesiones y varios malos rollos (Collar se puso en rebeldía y Mendoza poco menos) le hicieron colista tras las jornadas 7ª, 9ª, 10ª y 11ª. Al final de la primera vuelta era tercero por la cola. Como los problemas estaban en la delantera, el Atlético tocó en la puerta del Madrid y le pidió que le cediera a ese delantero joven. El presidente, Javier Barroso, era amigo personal de Santiago Bernabéu desde que eran jugadores. La operación se hizo.

Debutó el 12 de enero de 1964, primer partido de la segunda vuelta, nocturno y televisado, en el viejo Metropolitano. El rival fue el Murcia. Marcó en el 83′ un celebrado gol de chilena, el 2-1 con el que ganaría el Atlético e iniciaría su recuperación.

Marquitos, por nombre completo Marcos Alonso Imaz, fue gran escudero de Di Stéfano en los años de gloria del Madrid. Ya treintañero, apuró su carrera en el Hércules, el Murcia y el Calvo Sotelo.

A raíz del mensaje de mi amigo hice memoria. El Murcia. El equipo del debut de Grosso. Comprobé que ese año Marquitos jugó en el Murcia y que estuvo en el partido. Y que como central, marcó Grosso, delantero centro. Así que no sólo les había visto jugar a los dos, sino que les había visto jugar frente a frente. Marquitos tuvo un hijo futbolista, Marcos Alonso Peña, que tras cuajar en el Racing, casa solar de la saga, triunfó en el Atlético y en el Barça. Para disgusto de su padre, el Madrid no lo quiso. Fue un extremo brillante, internacional en todas las categorías. A su vez tendría otro hijo futbolista, Marcos Alonso Mendoza, que tampoco cuajó en el Madrid. Llegó a pesar en el Castilla, pero ha hecho su carrera fuera, parte en la Serie A, más parte en la Premier.

Por su lado, una hija de Grosso, María Ángela Moreno, se casó con otro futbolista célebre, Paco Llorente Gento, que a su vez era hijo de una hermana del celebérrimo Gento (los cuatro Llorente Gento serían grandes deportistas. Los dos primeros, Joe y Toñín, baloncestistas; los siguientes, Paco y Julio, futbolistas). Paco Llorente, extremo de velocidad prodigiosa, se inició en el Atlético y saltó al Madrid en lo que fue el primer caso de pago de cláusula de rescisión. Terminó su carrera en el Compostela.

Paco Llorente y María Ángela Moreno tuvieron también un hijo futbolista, Marcos Llorente Moreno, al que, ¡qué insistencia! también repudió el Madrid tras criarlo en su cantera, y helo ahí triunfando en el Atlético. ¿Y la generación intermedia, Marcos Alonso Imaz y Paco Llorente Moreno? ¿Habrían jugado entre sí? Llamé al primero: “No me suena. He jugado mucho con él en la piscina del Madrid, donde íbamos de chicos. Éramos muy amigos las familias, pasábamos mucho rato juntos, pero él es más joven. Yo soy más de la quinta de Joe. A Paco le saco varios años”.

No me rendí y pedí a un compañero de As, Diego Martín, que hurgara en el ordenador, cruzando nombres y alineaciones ¡Y apareció! Fue el 14 de diciembre de 1986, en la Liga de los playoff. Marcos estaba en el Barça, Paco Llorente en el Atlético. El partido acabó 1-1 y el gol del Atlético lo marcó Marina en el 52′ al transformar un penalti por derribo de Zubizarreta a Paco Llorente. Marcos jugó 61′, hasta ser sustituido por Calderé, que hizo el empate en el 80′. Paco Llorente dejó el sitio a Julio Salinas en el 85′.

Así que Marquitos y Grosso en enero del 64, Marcos Alonso y Paco Llorente en diciembre del 86, otro Marcos Alonso y Marcos Llorente en estos días. Abuelos, padres y nietos frente a frente. Los Marquitos-Marcos Alonso, en línea masculina directísima, los tres con el mismo nombre y primer apellido. Los Grosso-Llorente con un meandro para enriquecerse con la sangre Gento. Los seis han sido internacionales por España.

Puedes seguir a DEPORTES en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS