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Francia arrolla a Inglaterra

El XV del Gallo, con su plantilla más joven, se impone con una primera parte categórica y asombra tras años en el desierto (24-17)

Torneo Seis Naciones
Disputa de un touch en el Francia-Ingalaterra del Seis Naciones. EFE

Una década después de su último cetro en el Seis Naciones, Francia ha puesto la primera piedra de su revolución con una victoria categórica ante Inglaterra, a la que llegó a dominar por 24-0. Un gigante del rugby que aspira a superar sus medianías –su mejor resultado en los últimos años es un tercer puesto- con una veintena de debutantes, ganadores de los dos últimos mundiales sub-20. La responsabilidad de organizar el Mundial de 2023 exige que el rugby francés vuelva a la aristocracia. Y lo pagó una Inglaterra dubitativa, una sombra del equipo que arrolló a los All Blacks en Yokohama una semana antes de perder la final.

El seleccionador de Inglaterra, Eddie Jones, había añadido picante al duelo señalando que el Estadio de Francia no era precisamente una caldera. Aseguró la voracidad de sus pupilos, pero se convirtieron en presas. Francia dominó el partido desde una defensa granítica, gestada por Shaun Edwards, la mente defensiva galesa que tantas tardes aciagas ha propinado a los ingleses. Los galos resistieron con solvencia en su última retaguardia, placaron de forma inmisericorde y birlaron un buen número de balones a los ingleses de sus propias manos y ensuciando los rucks, una especialidad galesa. Mucha culpa la tuvo el inspirado flanker Gregory Alldritt.

En ataque, Francia fue clarividente. Primero, probó la fiabilidad de la desconocida trasera, con George Furbank como zaguero. No tardaron en hacer bingo en el juego aéreo ante un rival dubitativo que se vio pronto a contracorriente. Los galos contaron con una bisagra tan engrasada como complementaria. El medio-melé Antoine Dupont se fajaba en el contacto y el apertura Romain Ntamack hacía gala de recursos: fiable en los tiros a palos, laborioso en defensa y creativo en ataque. Suya fue la asistencia del primer ensayo local. Tras la primera ruptura de Teddy Thomas y el intento de Maro Itoje de cortar la acción con un manotazo, Francia aprovechó la superioridad y Ntamack habilitó la marca de Vincent Rattez.

Sin margen de reacción, Inglaterra se complicó más la vida en otro error en el juego aéreo. Courtney Lawes saltó sin control a una patada defensiva de los franceses y, lejos de embolsar el oval, habilitó con un manotazo la estampida gala que terminaría, revisión mediante, en el primer ensayo de Charles Ollivon como capitán. Tras 20 minutos, 17-0.

No tuvo fin la pesadilla inglesa, con pérdidas hasta en los saques de touch, una de sus fortalezas. Hasta un virtuoso como Owen Farrell veía cómo se le escapaba el balón de las manos. En su secuencia más tejida del primer tiempo, Jonny May se obcecó en la banda y la acción terminó en golpe de castigo por retención. Y así llegó el descanso, tras la enésima defensa hercúlea de los franceses.

El XV de la Rosa se plantó segundos después de la reanudación en la línea de cinco metros gala tras el primer error reseñable de los locales, que cedieron la touch. Con el orgullo herido, se empecinaron durante más de seis minutos en empujar con brutalidad con sus delanteros, sin confiar en que sus gacelas pudieran asestar el golpe en un campo minado. Francia era consciente de lo que se venía encima y adelantó los cambios en su delantera, con un Demba Bamba que no tardó en hacerse notar. Así resistió el envite definitivo inglés, que terminó en fracaso tras un golpe por retención. Nueve minutos llamando a la puerta. Sin respuesta.

En esas, Dupont asestó el golpe definitivo. Pese a su bisoñez, a pocos medio-melés más incisivos, con el instinto anotador de un ala. Así desbordó a la desordenada zaga inglesa y asistió al sprint feliz de Ollivon hacia su segundo ensayo de una tarde memorable. No lo encajaron bien los ingleses, que le golpearon en su zambullida y desataron una tangana que obligó al árbitro, el venerable Nigel Owens, a intervenir: “Ya es suficiente”.

Limitó daños Inglaterra con dos marcar de May, que expuso las fallas defensivas de Thomas en el placaje. Y murieron, como dictaba el marcador, en campo rival. Llegaron ciertos nervios en los galos, que ya dejaron escapar dos partidos ganados el año pasado ante Gales, tanto en el Seis Naciones como en cuartos del Mundial. Con todo, supieron culminar su obra. Y el XV de la Rosa, con el tiempo cumplido, se llevó con un tiro a palos el punto bonus por perder de siete puntos o menos, todo un hándicap para pelear el torneo. Francia ha vuelto e Inglaterra sigue en el diván.

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