PISTA LIBRE
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Piernas jóvenes contra la extenuación

Una de las consecuencias de este panorama es la reaparición de la juventud como agente cada vez más imprescindible en los equipos

Yunus Musah, ante el Real Madrid la pasada jornada
Yunus Musah, ante el Real Madrid la pasada jornadaJUAN MEDINA (Reuters)

A lan Hansen, histórico central del Liverpool y posteriormente comentarista de televisión, afirmó hace 25 años que “no se puede ganar nada con chavales”. La frase quedó para la historia. Aunque las estadísticas favorecen el punto de vista de Hansen, no han faltado excelentes y competitivos equipos con abundante número de jóvenes o jovencísimos futbolistas. En condiciones normales, el fútbol prefiere un grado alto de experiencia, sin caer en la curva de declive, con el toque de unas gotas de talento y energía juvenil. La situación que atravesamos probablemente convertirá ese goteo en un caudal obligado.

La pandemia retuerce el planeta y en el fútbol, pendiente de unas necesidades económicas que sólo se aliviarán si se comprime el calendario, los partidos se suceden a un ritmo infernal y se cumplen los contratos televisivos. Se han disputado nueve jornadas de Liga en 56 días y tres de competiciones europeas. Los internacionales de cada equipo —un número altísimo en los equipos españoles— han añadido cinco o seis partidos con sus selecciones, tanto en Europa como en Sudamérica. En los próximos ocho días, la mayoría de ellos jugarán un encuentro amistoso y dos oficiales, tanto en la Liga de las Naciones como en la fase clasificatoria del Mundial 2022. Los internacionales sub-21 tampoco dispondrán de descanso. Disputarán dos partidos en seis días antes de regresar al campeonato español.

Cuando la ventana abierta a las selecciones se cierre la próxima semana, un altísimo número de futbolistas habrá jugado 20 partidos en dos meses. El promedio es de uno cada tres días, una secuencia extrema, difícilmente soportable, que acentúa su incidencia por las condiciones en las que se desenvuelve el fútbol durante el periodo Covid 19. Tampoco se disfrutó del descanso previo. El anterior campeonato terminó el 15 de julio, pero varios equipos alargaron su esfuerzo hasta mediados o finales de agosto, obligados por sus compromisos en Europa o en la fase de ascenso a Primera.

Con una pretemporada recortada, inexistente en algunos casos, y el mercado en los huesos, los equipos españoles han vuelto a la actividad en condiciones precarias, con pocos cambios en la plantilla y una fatiga que empieza a cobrarse un número desproporcionado de lesiones, especialmente musculares. En la Premier el porcentaje de lesiones en las cinco primeras jornadas ha aumentado el 42% con respecto al mismo periodo en la temporada anterior. El problema inglés se agrava porque sólo se permiten tres cambios por partido, y no cinco como en las Ligas europeas.

El Valencia-Real Madrid fue representativo de la situación actual. Tres jugadores del Real Madrid, infectados por la covid 19, no pudieron jugar. Benzema y Lucas Vázquez sufrieron lesiones musculares y se retiraron del partido. Una lesión ósea apartará un mes a Valverde. Algunos jugadores del Valencia fueron atendidos por sufrir calambres. En la novena jornada, la mayoría de los encuentros ofrecían el preocupante aspecto de las jornadas finales del campeonato.

No hay remedio contra esta vertical de lesiones. Lo demanda la economía y los jugadores cumplen su parte con un esfuerzo dramático. Probablemente no será reconocido. Una de las consecuencias de este panorama es la reaparición de la juventud como agente cada vez más imprescindible en los equipos. Se suceden las bajas en los equipos, el calendario es supersónico y las plantillas no son de goma. Los jóvenes son más necesarios que nunca, por número y energía, pero su influencia va más allá. Por razones diversas, pero casi todos por obligación, son varios los equipos que han descubierto un espléndido paisaje juvenil. El criticado Valencia, sin ir más lejos, goleó con tres chavales —Hugo Guillamón (20 años), Kang In Lee (19) y Musah Yunus (17)— a un agotado Real Madrid.

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