LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Muchas reticencias con el US Open

La ATP informa a 400 tenistas de sus planes con un calendario aún por cerrar, mientras el torneo neoyorquino insiste en celebrarse en septiembre pese a las dudas de la mayoría de los jugadores

Exteriores de la pista Arthur Ashe de Nueva York, la más grande del planeta (23.780 espectadores).
Exteriores de la pista Arthur Ashe de Nueva York, la más grande del planeta (23.780 espectadores).EDUARDO MUNOZ / Reuters

Paralizado desde marzo, el tenis trata de dibujar a marchas forzadas una hora de ruta que le permita completar la temporada y amortiguar el gigantesco golpe de la pandemia. Ayer, la ATP reunió a más de 400 profesionales a través de una conferencia telemática para transmitirles una propuesta y escuchar algunas opiniones, y les emplazó, en un principio, al próximo lunes, día 15, para confirmarles el calendario definitivo de aquí a diciembre.

El presidente del organismo, el italiano Andrea Gaudenzi, llevó la voz cantante de un encuentro en el que también intervino la directora ejecutiva del US Open, Stacey Allaster. La representante del grande neoyorquino insistió en sus planes siguen siendo los mismos, es decir, que el torneo se dispute del 31 de agosto al 13 de septiembre. Sin embargo, entre los jugadores consultados prevalecen las reticencias, porque entienden que desde el punto de vista logístico es muy complicado ofrecer las mismas garantías de acceso a todos y consideran que las medidas que plantean los organizadores son muy estrictas.

Entre otras cosas, el US Open les plantea la cuarentena de rigor, nada más aterrizar en la ciudad; concentrarlos a todos en el mismo hotel, en Queen’s y evitando todo desplazamiento a Manhattan; así como controles diarios, comidas únicamente en el club y restringir el paso al jugador y un solo miembro de su equipo técnico. Cabe recordar que sus instalaciones han sido utilizadas como hospital de campaña, con 350 camas para enfermos. La cifra de muertos solo en la ciudad de Nueva York asciende a casi 22.000 personas.

“La mayoría de los jugadores con los que he hablado se muestran negativos sobre la posibilidad de jugar allí”, manifestó Novak Djokovic en el canal serbio RTS. “Para mí, tal y como están las cosas en estos momentos, lo más realista sería que la temporada continuase sobre tierra batida, a principios de septiembre”, prolongó el número uno, dejando entrever que quizá prescindiría del major norteamericano y se decantaría por Roland Garros, que también insiste en celebrarse.

El sentir de Nole es muy similar al de Rafael Nadal, quien la semana pasada ya expuso durante una videoconferencia con periodistas internacionales que, “de tener que viajar hoy a Nueva York, no lo haría”. Las principales raquetas del circuito masculino y el femenino no terminan de ver un hipotético regreso en Flushing Meadows, donde pretenden comprimir al máximo el evento y reducir al mínimo la presencia de jugadores en el complejo Billie Jean King Tennis Center. Para ello, eliminarían tanto la fase previa clasificatoria como la modalidad de dobles. De esta forma, más de 300 tenistas quedarían desplazados.

En la reunión, según apunta el diario AS, se habló de otros asuntos como el reinicio del ranking, congelado antes de Indian Wells, los puntos que se ganarían en cada torneo o cómo se actuaría en el caso de que existiera algún positivo por la covid-19 entre los tenistas; aspectos que, apuntado el medio citado, no tiene demasiado claros todavía la ATP.

Por otra parte, la Federación Internacional de Tenis (ITF) aprobó ayer un fondo económico de ayuda de 2,3 millones de euros para apoyar a las partes más afectadas por la pandemia, tras la cancelación o suspensión de más de 1.100 eventos.

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