la crisis del coronavirus

“Los jugadores no van a tener tanto contacto como antes, será otro fútbol”

Rafael Ramos, presidente de la Asociación Española de Médicos de Equipos de Fútbol, detalla el regreso a la actividad y las dudas que aún existen ante la vuelta a los entrenamientos y a la competición

Rafael Ramos, presidente de la asociación de médicos de clubes.
Rafael Ramos, presidente de la asociación de médicos de clubes.JCR

Rafael Ramos (Cáceres, 52 años) preside la Asociación Española de Médicos de Clubes de Fútbol y está al corriente del exhausto y concienzudo protocolo de prevención contra la covid-19 que LaLiga ha elaborado para cuando la competición pueda reiniciarse. Pero las incertidumbres y los miedos de los jugadores al contagio existen.

Pregunta. La gran duda que sigue sin despejarse es qué sucederá si hay un positivo.

Respuesta. El protocolo de LaLiga, que es muy exhausto, cuenta con cuatro fases. No es lo mismo un positivo en la primera, cuando el contacto con el resto del grupo es prácticamente cero, o en la segunda, aún con grupos pequeños de jugadores. Nos preocupa ese futuro de competición, no tanto los entrenamientos porque estará todo más controlado. Sí que es verdad que si hay cuatro positivos en una de las tres primeras fases lo alteraría todo y no se podría pasar a la cuarta, pero creo que eso no se dará por ese control. Lo complicado sería que se diese el momento de la competición. Tenemos que ver en las próximas semanas cómo van las cosas. Con todos los respetos para el protocolo de LaLiga, en este momento no tenemos nada claro cómo sería el protocolo.

P. Aunque el positivo se diera en la fase de entrenamientos, ese jugador habrá tenido contacto con sus compañeros.

R. Sí, pero tendremos los controles del resto para saber si hay más contagios. Sanidad dice que si hay un positivo, o un posible positivo, el confinamiento de dos semanas establecido sería lo necesario para el jugador y su familia. Cuando regrese se le hará la prueba serológica para determinar si ha pasado ya la enfermedad y su grado de inmunidad para no contagiar al resto.

P. Los jugadores se negaron a pasar los controles el próximo martes y Sanidad no los autorizó.

R. Soy médico y mis compañeros están en primera línea, entiendo que socialmente se pueda cuestionar moral y éticamente.

P. ¿Cuántos test necesitará cada equipo?

R. No es fácil decirlo,, porque estamos hablando de esas fases que no sabemos lo que durarán. Nosotros tenemos preocupación no solo por el virus. Los chicos llevan ocho semanas sin competir y encerrados y no todos tienen grandes casas que les hayan permitido trabajar físicamente. Todo esto, durante ocho semanas, va a provocar que cuando volvamos a trabajar con ellos veamos un montón de carencias. No sabemos el tiempo que van a tardar para recuperarse físicamente sin que aumentemos la incidencia de lesiones. Hay que alargar el espacio de tiempo lo suficiente para que los riesgos sean los mínimos. Además, saldrán a competir con una presión muy grande porque están en juego los objetivos.

P. ¿Cómo puede afectar al jugador todo este proceso?

R. Esto nos ha cambiado tanto a todos que la competición, por mucho que queramos, no va ser lo mismo. Al principio, los jugadores no van a tener los contactos que tenían, se va a jugar otro futbol. El hecho de que no haya público, los controles, las concentraciones, si las hay... todo eso influye en la cabeza de los chicos, que son personas, no son máquinas.

P. ¿Un balonazo tiene riesgo de contagio?

R. En principio no, todo el material que se utilice, incluso el césped, antes, en el medio tiempo y después tiene que esterilizarse. Un balón que no conoces es posible que te pudiese contagiar, pero un golpe así, con un balón esterilizado que rueda sobre una superficie esterilizada, es complicado que contagie.

P. ¿Se verán goles sin abrazos y protestas al árbitro guardando la distancia de seguridad?

R. Es que todo será otra cosa. Los futbolistas en un córner no van a estar agarrándose y queriéndose.

P. Un agarrón puede ser contagioso?

R. Si estamos en fase competitiva ya habremos superado ese tipo de cosas porque ya habremos hecho el trabajo de grupo en los partidillos de entrenamientos. Si los resultados y la evolución están siendo positivos durante las tres primeras fases se podrá competir. Ahora, si empiezan a salir positivos y no somos capaces de controlar la transmisión entonces no se podrá pasar a esa cuarta fase de la que seguimos teniendo dudas que resolver, como la de determinar si los equipos viven juntos en un hotel antes o mientras dure la competición, de cómo van a ser las comidas, los traslados… Todo eso nos lo va a determinar la desescalada.

P. Los jugadores tienden a secarse el sudor con la mano o la camiseta, escupen en la hierba por la que rueda el balón…

R. Todo aquel jugador que vaya a competir tendrá esa famosa etiqueta de Covid Free de la que tanto se está hablando. No solo ellos, también el estadio y por donde circulan.

P. ¿Cuáles son las mayores dudas que tienen los médicos?

R. El paso de la fase del entrenamiento colectivo a la competición, el cuándo tomar esa decisión porque en el resto de fases si tienes un positivo sabes lo que tienes que hacer. En las semanas que transcurrirán hasta competir creo que aprenderemos suficiente para que no pase nada.

P. Los jugadores se niegan a las concentraciones, ¿cuánto se resiente la efectividad del protocolo si no se hacen?

R. Sobre el tema de la concentración aún estamos dando vueltas. Después de ocho semanas como las que llevamos, con unos entrenamientos descafeinados, dejar a los jugadores y al cuerpo técnico y médico encerrados en un hotel durante 15 días previos a la competición para rematar la seguridad de que son Covid Free pueden hacerse muy duros. Sin las concentraciones, la efectividad del protocolo bajaría un poco, pero con los controles previos que haremos en las semanas anteriores a competir, llegados a ese punto, es posible que se pudiese plantear una no concentración,

P. De haberla, tendrán que reforzar en el protocolo el aspecto psicológico.

R. Eso es fundamental, no es solo por el tiempo que han estado encerrados y sin actividad, sino porque algunos han podido perder familia o amigos y eso va a influir en su rendimiento. Son personas y tienen sus miedos y sus preocupaciones.

Dudas sobre el riesgo cero

La firma por parte de los jugadores del consentimiento informado de que no existe el riesgo cero cuando empiecen a entrenarse y competir también levanta muchos recelos entre los jugadores. Les preocupa saber de quién será la responsabilidad en el caso de que acaben contagiados y las consecuencias sean nefastas para ellos o sus familiares. “No hay que crear alarma con esto ni dramatizar. Este consentimiento, que es obligatorio, no implica eximirnos de nuestra responsabilidad”, asegura el doctor Ramos. “Hay dos tipos de consentimientos, uno que firman los jugadores al principio de la temporada, porque es raro la semana que no tenemos que hacer analíticas, y otro cuando se dan situaciones excepcionales, como una operación o un implante de una prótesis. Es simplemente informar a los jugadores de la situación respecto a la pandemia, de necesidad de realizar las pruebas, de los protocolos... y puesto que no estarán confinados en casa y se están exponiendo al contacto con otras personas, existe un riesgo no medible en estos momentos. Pero esto los chicos lo saben. Es como cuando se pueda salir a correr por las calles o los niños que ya pueden salir, que también tienen un riesgo. Hay que extremar las medidas, pero por eso no vamos a dejar de hacer una desescalada cuando el Gobierno está viendo que las posibilidades están mejorando”.


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