El derbi

El derbi más largo de la historia

Sevilla, que se ha quedado sin derbi, vivió un episodio especial en 2007 con un inédito duelo de la máxima que acabó a puerta cerrada en Getafe

Canales intenta marcharse de Sergi Gómez en un derbi del pasado curso.
Canales intenta marcharse de Sergi Gómez en un derbi del pasado curso.Raúl Caro / EFE

Este domingo, a las 21.00 horas, se tenía que haber celebrado en Sevilla el partido más especial de la capital de Andalucía. Hubiera, sido, nada más y nada menos, que la edición oficial 132 del derbi entre el Betis y el Sevilla. Los dos equipos con mejor historial de la comunidad andaluza se han enfrentado en Primera División, en Segunda, en la Copa e incluso en Europa. Solo hay un precedente de un derbi en competición continental. Tuvo lugar en la temporada 2013-14 en la Liga Europa y en una fase avanzada como fueron los octavos de final. En el denominado Euroderbi, el Betis se impuso en la ida por 0-2 en el Ramón Sánchez Pizjuán. En la vuelta, el Sevilla logró igualar la eliminatoria y pasar en una agónica tanda de penaltis. El conjunto adiestrado entonces por Unai Emery acabaría llegando a la final de la competición. Y la ganó. También por penaltis después de un cero a cero ante el Benfica.

En Primera, de los 97 duelos, el Sevilla ganó 45, hubo 22 empates y el Betis ganó 30. En Segunda, los dos rivales andaluces se han enfrentado en un total de 14 ocasiones, con seis triunfos sevillistas, cuatro empates y cuatro victorias béticas. En la Copa, han sido 18 los choques jugados, con nueve triunfos del Sevilla, cinco empates y cuatro victorias béticas. El Sevilla pasó de ronda en seis ocasiones y los verdiblancos, en dos. Los dos primeros partidos de Copa se jugaron en el formato de liguilla y ambos equipos quedaron eliminados. En total, el Sevilla ha marcado 326 goles y el Betis 222.

Cabe destacar que el derbi siempre se ha disputado salvo en los años en los que se libró la Guerra Civil. A lo largo la historia siempre se disputó salvo en este caso y cuando, lógicamente, uno de los dos equipos no se encontraba en la misma categoría liguera. Nunca en la historia se dejó de disputar el derbi por una situación como la actual. A lo largo de su larga trayectoria, no obstante, se vivieron situaciones extrañas que afectaron al desarrollo de los partidos. Uno de los casos más insólitos se produjo en la temporada 2006-07. Fue lo que se conoció como el derbi más largo de la historia.

Aquella temporada significó la eclosión del gran Sevilla de Juande Ramos. El Betis, que había ganado la Copa en 2005 y jugaría la Liga de Campeones a la temporada siguiente, daba muestra de agotamiento. El equipo coqueteaba con los puestos de descenso y Lopera, el entonces presidente, decidió poner en el banquillo a Luis Fernández. El bombo copero deparó un derbi en una instancia tan adelantada como los cuartos de final. El Sevilla había eliminado al Rayo en octavos, mientras que el Betis, fiel a su irregular trayectoria, había dejado nada más y menos que al Madrid en la cuneta. El Sevilla era el segundo de una Liga en la que acabó tercero. El Betis era el 16º, 20 puntos por debajo (41 puntos tenía el Betis y 21 el Sevilla). El Sevilla era claro favorito para pasar a la siguiente ronda. Sin embargo, en el encuentro de ida se produjo un empate a cero.

La vuelta se celebró el 28 de febrero en el Benito Villamarín. Festivo por ser el de la comunidad andaluza. El ambiente en la previa ha sido muy duro. Lopera y el presidente del Sevilla, José María del Nido, mantenían una mala relación. Lopera pidió al presidente del Sevilla que no acudiera al palco y Del Nido decidió acompañar a su equipo, como hacía en todos los desplazamientos. El entonces presidente de la Junta, Manuel Chaves, tuvo incluso que mediar entre los dos presidentes. Lopera aceptó, finalmente, que Del Nido fuera al Villamarín. Allí le deparaba una sorpresa. Unos empleados del Betis habían colocado un busto del propio Lopera en la silla presidencial. Del Nido se negó a hacerse la foto oficial en el palco con el busto y el partido se jugó en medio de un ambiente terrible.

Toda la polémica acumulada a lo largo de la semana estalló en un partido donde el Sevilla se puso por delante con un gol de Kanouté a los 57 minutos. Del Nido recibió un monedazo en la nariz que le hizo una pequeña herida y lo peor estaba todavía por llegar. Justo después del tanto de Kanouté, una lluvia de botellas cayó sobre el terreno de juego desde la grada. Una de ellas, llena de líquido, impactó en el entrenador, Juande Ramos, que cayó desplomado. El técnico salió en camilla del estadio y fue trasladado al hospital. Llegó a perder el conocimiento durante 15 segundos. Alberto Undiano Mallenco, árbitro del partido, decretó, lógicamente, la suspensión.

El Comité de Competición decidió de forma dura. Cerró por tres partidos el Benito Villamarín y ordenó que se jugaran los 33 minutos restantes a puerta cerrada y en campo neutral. El escenario elegido fue el Coliseum de Getafe. Hasta allí se dirigieron las expediciones de los dos equipos sevillanos para disputar lo que quedaba de derbi. Fue el 20 de marzo y se jugó el primer derbi a puerta cerrada de la historia. En un ambiente fantasmal, el Sevilla aguantó sin excesivos problemas el 0-1 y pasó a las semifinales. Se permitió la entrada de las cámaras, que recogieron las frases de los jugadores y de los entrenadores. El equipo de Juande Ramos eliminó luego al Deportivo y se proclamó campeón de la competición al derrotar en la final al Getafe. Fue en el Santiago Bernabéu y también con un gol de Kanouté. El Betis se salvó de forma milagrosa ganando en Santander en la última jornada. Por medio, se desarrolló el derbi más largo de la historia.

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