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“Me quedo con que mi tenis ha enganchado a la gente”

La jugadora atiende a EL PAÍS después de anunciar que colgará la raqueta cuando acabe 2020

Carla Suárez, en una de las pistas del Club de Tenis Barcino.
Carla Suárez, en una de las pistas del Club de Tenis Barcino. EL PAÍS

Desde la calle se oían los golpes y después los gritos. Uno, dos, tres. “¡Otra vez!”, exigía el entrenador a pie de pista. Y Carla Suárez (Las Palmas de Gran Canaria; 31 años) resoplaba pero volvía a asir la raqueta para dar más golpes, más gritos. Después de ducharse, ataviada en chándal y con una sonrisa un poco nerviosa, anunció: “2020 va a ser mi último año como tenista profesional. Estoy empezando a tener otro tipo de prioridades y el tenis exige mucho sacrificio”. Prioridades que se resumen, básicamente, en estar con su familia, sus seres queridos. Un adiós prematuro para una tenista de élite pero no para ella, que se ha puesto como objetivo acabar el próximo año en el top-10, ganar algún torneo más [conquistó Oeiras 2015 y Doha 2016] y llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio. Acabada la rueda de prensa, atiende a EL PAÍS sin mirar el reloj, con un discurso pausado pero directo, siempre con la sonrisa por delante.

Pregunta. ¿Ha llorado alguna vez desde que tomó la decisión de dejar el tenis al final del año que viene?

Respuesta. No, no lo he hecho. Sí que dejo atrás una vida con la que llevo 15 años y me va a cambiar totalmente. Pero tengo otras prioridades y el corazón me pide que esté con mi familia porque el tiempo no lo recuperas.

P. ¿Pero le apasiona el tenis o eres más como Agassi, que odiaba el tenis?

R. Me gusta el tenis. Pero no soy una apasionada. Por eso también lo puedo dejar ahora. La gente que siente pasión se exprime mucho más. Yo no soy así. Se me da bien, lo disfruto y estoy contenta, pero quiero poner un punto final y empezar otra etapa. Solo quiero disfrutar de todo lo que no he podido.

P. ¿Ha influido en la decisión su deseo de ser madre?

R. No, no es una prioridad y no es el motivo. Lo tengo en mente, soy mujer. Pero nada más.

P. ¿Está harta de las lesiones?

R. No, no. Las lesiones siempre han formado parte de mi carrera. Algunas se alargaron más de lo que gustaría, pero no es el motivo por el que dejo de jugar al tenis.

P. ¿Pero ha jugado tiempo con dolor, no?

R. Sí. Con las lesiones de espalda y hombro, que no me permitían sacar bien. Pero mientras controlas el dolor, el 90% de los tenistas son capaces de jugar.

P. Irá con ganas al US Open (el torneo le sancionó por retirarse en primera ronda y al considerar que no se esforzó demasiado)

R. Sí, sí. Bueno, son cosas que pasan. Aunque apelamos y sirvió. Me dijeron que se tenían que agarrar a la regla, pero me dieron opción a recuperar parte del dinero durante este 2020.

P. ¿Cómo?

R. No lo puedo decir.

P. ¿Qué es lo mejor y lo peor que le ha dado el tenis?

R. Lo mejor, la satisfacción del trabajo bien hecho. Lo peor, el sufrimiento de la soledad.

P. Pero tiene un técnico, un preparador físico, un fisio….

R. Sí, sí. Pero ellos también sienten soledad. Pasamos muchas horas en aeropuertos, aviones, tenemos tardes libres, horas muertas… Cuando tienes un problema, lo hablamos entre todos, pero no nos engañemos: mi entrenador quiere estar con su mujer e hijos; el fisio con su pareja; yo con la mía…

P. ¿Le deja un sabor amargo el no haber pasado de cuartos en un grande?

R. Yo estoy orgullosa de mi carrera. El tenis es superar dificultase y sería una tontería que me retirara con mal sabor de boca. Claro que me gustaría superar los cuartos, pero valoro todo lo que hecho porque siempre lo he dado todo. Sinceramente, no lo pienso. He hecho siete cuartos, pero muchas veces he perdido antes.

P. Le falta, sin embargo, alcanzarlos en Wimbledon

R. Es que la hierba es lo que más me cuesta. Hay dos semanas para adaptarse a la superficie, todo va muy rápido y se premia a las sacadoras. No sería ese mi caso…

P. Pero hay pocas jugadoras que reciben tantos piropos por su revés a una mano, ¿no?

R. Cuando le he dicho a la gente que será mi último año, me dicen que ya no van a ver más mi revés. Es un estilo propio. Pero Messi dijo en su sexto Balón de Oro que hubiera preferido alguno menos a cambio de alguna Champions o título con Argentina. Y es eso; un deportista lo que quiere son títulos. Pero me quedo con que mi forma de jugar ha enganchado a la gente.

P. ¿Le han faltado centímetros [mide 1,62 metros] y mala leche?

R. Cada tenista tiene sus armas. Es verdad que hay pocas bajitas y no veo que una sea capaz de reinar en el circuito por mucho tiempo, aunque sí dar sustos. La mala leche sí que es mi asignatura pendiente y siempre lo será. Fuera de la pista no soy así. Me cuesta transfórmame. Me cuesta sacarlo. Pero sí que soy muy competitiva, aunque solo lo sea en el tenis. Fuera de la pista, nada de nada.

Mini Test

“Me quedo con que mi tenis ha enganchado a la gente”

P. ¿Qué amiga para siempre le deja el tenis?

R. Anabel Medina.

P. ¿Con qué partido de su carrera se queda?

R. Con el que disputé ante Amélie Mauresmo en segunda ronda de Roland Garros en 2008, en la pista central.

P. ¿El peor partido?

R. Ante Serena Williams en el US Open de 2017. Era en la pista central, en el día de mi cumple y jugábamos a las siete de la tarde. Perdí 6-0 y 6-0.

P. ¿Con qué rival no ha podido?

R. Con Serena.

P. ¿La mejor rival que se ha encontrado?

R. Serena también.

P. ¿Cuál es el torneo que más le gusta jugar?

R. El de Madrid y el Open Australia.

P. ¿Qué echará de menos?

R. El cariño de la gente o que se hayan enganchado con mi revés.

P. ¿Qué torneo les trata mejor?

R. A mí, Madrid.

P. ¿Cuál es el mejor vestuario del circuito?

R. El de Roland Garros.

P. ¿Y la mejor pista?

R. La Philippe Chatrier de Roland Garros.

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