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Dembélé a Mateu: “Muy malo, eres muy malo”

El atacante es expulsado por primera vez en su carrera y puede perderse el clásico ante el Madrid dentro de dos jornadas

barcelona - sevilla
Araújo enfila el túnel de vestuarios tras ser expulsado. Getty Images

Cuando el choque ya estaba en los compases finales, Chicharito retó al debutante Araújo y le ganó la partida. El colegiado, Mateu Lahoz, entendió que el defensa lo había hecho en falta y le mostró la cartulina roja por ser el último defensor, un estreno terrible porque apenas duró un cuarto de hora. “No parecía que hiciera mucho, pero el árbitro no se lo ha pensado”, dijo Guillermo Amor, responsable de las relaciones institucionales del primer equipo. Así lo vio Valverde: “Sabe mal porque era su debut. Desde mi sitio no me ha parecido falta”. Y se sumó Ter Stegen: “Cuando pita hay que enseñar la tarjeta, claro, pero si es roja… No sé, no sé”.

Protestó enérgicamente el Barça la decisión y supuso otra tarjeta amarilla para Busquets y una cartulina roja más para Dembélé, expulsado por primera vez en su carrera tras 148 encuentros. “No sé qué ha dicho. Esperemos que no sea tan grave y pueda jugar en las próximas semanas”, intervino Ter Stegen. “Es un misterio”, expuso Valverde; “le he preguntado al cuarto árbitro porque es muy difícil sacarle palabras en castellano. No creo que haya sido una frase demasiado larga...”. No lo fue, tal y como señaló Mateu Lahoz en el acta: “Fue expulsado por dirigirse a mí en los siguientes términos: ‘Muy malo, eres muy malo’ mientras gesticulaba con sus brazos a escasa distancia mía”. El atacante está ahora a la espera de la sanción del Comité de Competición. Si es superior a un partido (el Barça juega el sábado 19 en Eibar), Dembélé se perderá el clásico ante el Madrid el 26 de octubre en el Camp Nou. “No era un partido para tantas tarjetas [nueve amarillas y dos rojas]”, se lamentó Arturo Vidal; “las del final se podrían haber evitado”.

La que no se quiso evitar fue la de Piqué, que tiró adrede un balón lejos cuando ya había salido del campo, consciente de que estaba apercibido y dentro de dos partidos toca el clásico. Otra cosa es cuántos partidos le caerán a Dembélé porque cuando se considera desconsideración la sanción está entre dos y tres partidos, y si no se llega a ese extremo se queda en uno.

Al Barcelona se le habían visto las costuras en el arranque del duelo, similar al que le enfrentó con el Inter entre semana porque el rival le machacó a la contra, solo perdonado por la mala puntería de Luuk De Jong. “Pensaba que sería un partido de ida y vuelta, pero imaginaba menos ocasiones suyas. Y cuando te plantean un duelo abierto, la clave está en la pegada. Y el Barça la tiene mejor”, resolvió Valverde. “Los rivales tienen mucha calidad. Evitar que no tengan una oportunidad es muy difícil”, justificó Ter Stegen, sabedor de la laguna táctica: “Trabajamos y queremos ser un equipo que se junta. Pero cuando atacas mucho es difícil volver a 200 por hora”.

Insuficiente, en cualquier caso, para batir al Barça, catapultado por la genialidad de Suárez, las carreras de Dembélé, el criterio de De Jong y el pie de Messi, que festejó su primer gol en la temporada con una falta (lleva 16 temporadas seguidas marcando en Liga). “Es importantísimo que marque. Que esté bien nos ayuda mucho”, convino Arturo Vidal.

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