FINAL COPA ÁFRICA 2019

Pólvora ‘inglesa’ para asaltar el trono de África

Mané y Mahrez, estrellas del Liverpool y del Manchester City, lideran a las selecciones de Senegal y Argelia que se disputan el título de campeón continental

Sadio Mané, durante las semifinales ante Túnez.
Sadio Mané, durante las semifinales ante Túnez.Hassan Ammar / AP

La exuberancia física del fútbol africano ha resultado históricamente un factor comercial muy codiciado por distintos campeonatos europeos, especialmente el francés, donde su compresión del fútbol se ha nutrido durante años a partir de valores propiamente anatómicos como la potencia o la velocidad. Cantera inagotable de prodigios de este perfil como George Weah (Liberia), Didier Drogba (Costa de Marfil) o Roger Milla (Camerún), entre muchos otros, el viejo continente ha ampliado su escenario africano con la incorporación de futbolistas que han hecho de la técnica su mejor reclamo.

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A Mohamed Salah, ídolo absoluto en Egipto y el futbolista africano más cotizado en la Premier League –igualado con Harry Kane con 150 millones de euros en el podio de la competición- se han unido Sadio Mané y Riyad Mahrez, puntas de lanza de Senegal y Argelia, que este viernes en el Estadio Internacional de El Cairo (21.00, Eurosport 2) disputan la final de la Copa de África. Ellos tres, sin embargo, compiten en Inglaterra y no en Francia –los dos primeros en el Liverpool y el otro en el Manchester City-, un torneo que ha revalorizado su atractivo a partir de esta nueva generación de futbolistas que ejercen hoy de embajadores de un torneo en el que se revivirá un nuevo enfrentamiento entre citizens y reds, un clásico este curso en las islas británicas.

De los 571 futbolistas registrados en la Premier League para la próxima temporada hasta el momento 376 son extranjeros (el 65,9%, el porcentaje más alto de las cinco grandes ligas europeas), 48 de ellos provenientes del continente africano (el 8,4% del total). Nigeria, con 8, es el país que más jugadores aporta, seguido de Ghana y Senegal (6). El líder de esta última selección es el vigente ganador de la Liga de Campeones, Sadio Mané, futbolista capital en el Liverpool junto a Salah y Firmino en ataque, y que a sus 27 años y con 60 internacionalidades a sus espaldas tiene la oportunidad de levantar la primera Copa de África para su país. Desde que en 2002 perdieran la final por penaltis ante Camerún (su actual seleccionador, Aliou Cissé, falló el lanzamiento decisivo) Senegal solo ha logrado alcanzar las semifinales en 2006, por lo que el partido ante Argelia se presenta como el acontecimiento más importante para los 16 millones de habitantes del país.

Riyad Mahrez marca el gol de la victoria de Argelia ante Nigeria en semifinales.
Riyad Mahrez marca el gol de la victoria de Argelia ante Nigeria en semifinales.JAVIER SORIANO / AFP

Mané ha disputado todos los minutos en los seis encuentros con su selección, suma tres goles (y una asistencia), los mismos que Mahrez, aunque ambos se encuentran por detrás del nigeriano Ighalo, que con seis dianas lidera la clasificación de máximos goleadores. El último tanto de Mahrez, en el tiempo añadido ante Nigeria en las semifinales, tuvo además del deportivo un valor social añadido. El jugador del City se lo dedicó en Twitter al político de extrema derecha Julien Odoul, del renovado Frente Nacional Francés, hoy Agrupación Nacional, que había deseado la victoria de Nigeria con un mensaje con claros tintes racistas. “Para evitar más violencia y saqueos, para evitar la marea de banderas argelinas, para preservar nuestro feriado nacional, no espere a #Castaner. ¡Confía en los 11 jugadores nigerianos!”, tuiteó. “La falta del tiro libre era para ti. Estamos juntos”, replicó tras el partido. Con su gol Argelia consiguió el pase a la final 29 años después de lograr el único título que presenta su palmarés en este torneo.

Trayectorias dispares

Elegido mejor jugador de Inglaterra en 2016 cuando militaba en el Leicester, la trayectoria de Mahrez ha vivido desde entonces en la inestabilidad. Con un perfil zurdo muy marcado, de clara vocación ofensiva y regateadora, Guardiola le ha alternado en el Manchester City, al que llegó el verano pasado por 68 millones de euros, con Leroy Sané, de las mismas características. Sin embargo, esta temporada ha permanecido por delante del alemán en el tramo caliente de un curso en el que ha disputado 44 partidos, y en los que ha anotado 12 goles y ha entregado 12 asistencias. La conquista del título por los citizen ha culminado una notable campaña del argelino.

Mucho más estable y estimulante ha resultado el año de Mané en el Liverpool, con el que ha conquistado la sexta orejona del club, y donde su figura se ha levantado del suelo unos cuantos centímetros a partir de su evolución futbolística. Con 26 goles y cinco asistencias en 50 partidos, Mané ha sido mucho más que un goleador. Con Jurgen Klopp ha ejercido al mismo tiempo de dinamizador del juego, de metrónomo de un equipo diseñado para el vértigo y ha despuntado como killer en su temporada más resolutiva, lo que le ha valido para conseguir el título de pichichi de la Premier.

El balance entre ambos en Inglaterra es favorable al jugador del City (empataron a cero en Anfield y vencieron 2-1 en el Etihad), aunque el partido de este viernes se disputa con camisetas diferentes. No presentarán a su lado a los compañeros habituales, pero en su comportamiento quedará marcado el libreto que los ha perfilado a lo largo de toda la temporada. Inglaterra mira a África, del mismo modo que lo hacen Manchester y Liverpool. La Premier se juega también fuera de las islas.

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