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Liverpool y Manchester City mantienen el pulso por la Premier

Los "reds" siguen líderes tras superar al Chelsea en Anfield después de que el equipo de Guardiola, que depende de si mismo para renovar el título, les presionasen con su triunfo en casa del Crystal Palace

Jugadores del Liverpool celebran el gol de Salah contra el Chelsea.
Jugadores del Liverpool celebran el gol de Salah contra el Chelsea. EFE

No se permiten errores y no los cometen ni Liverpool ni Manchester City, que sumaron sendas victorias en una jornada de la Premier League que amenazaba emboscada. Mandan los reds en la clasificación, dos puntos arriba, pero con un partido más que el vigente campeón. El duelo es estelar y exigente porque se sucede mientras están enfrascados en los cuartos de final de la Liga de Campeones, que les esperan este miércoles. Nadie se guardó nada. El Liverpool superó al Chelsea en Anfield (2-0) y el City venció en su visita al Crystal Palace (1-2)

“Está en nuestra manos, pero tenemos que ganar los cinco partidos que nos faltan por jugar”, asume Pep Guardiola, que se para en explicar que su equipo ha sumado 183 puntos en las dos últimas temporadas. “Son números increíbles que muestran nuestra consistencia”, glosa el entrenador catalán tras pasar por algo similar a la silla del dentista. Eso es Selhurst Park, un reducto del fútbol inglés de toda la vida, un estadio aroma vetusto en un suburbio del sur de Londres. En la era de los estadios milmillonarios y los palcos VIP visitar ese entorno es una bofetada de realidad. O quizás ya empiece a ser irreal. El campo en el que se hizo fuerte el Wimbledon con aquel grupo salvaje que capitaneaba Vinny Jones es el feudo de un equipo que siempre dispara las alarmas en el City.

En “All or Nothing”, el amable documental que rodó Amazon sobre la temporada pasada del equipo que pilota Pep Guardiola, un episodio alerta sobre la consideración que el técnico catalán y sus ayudantes tienen sobre el Crystal Palace. Sucedió cuando el equipo encadenó su decimoctavo triunfo consecutivo en la Premier League y debía visitar Selhurst Park. Guardiola llamó a Carles Planchart , uno de los analistas que le desmenuzan a los rivales, y le presentó ante sus chicos como una de las personas que había estado en todas sus charlas antes de los partidos desde que en el verano de 2007 se puso ante un grupo de futbolistas. “Confío mucho en él y me dijo: ¡Guau, Crystal Palace!”. Y a partir de ahí les advirtió de las características de un equipo coriáceo, replegado, pero fuerte en el despliegue, con magníficos delanteros.

Pep Guardiola se lamenta ante Kevin de Bruyne durante el partido en Selhurst Park.
Pep Guardiola se lamenta ante Kevin de Bruyne durante el partido en Selhurst Park. REUTERS

El City acabó en aquella visita su maravillosa racha de victorias, empató y no perdió porque Ederson detuvo un penalti en el último minuto. Meses después, ya en este campeonato, recibió al Palace en Manchester. Ganaron (2-3) los visitantes, que tiraron tres veces a puerta y marcaron tres goles.

Por eso Guardiola tenía un gesto sombrío cuando este domingo al inicio de la segunda parte su equipo empezó a perder el dictado del partido, a entrar en un cuerpo a cuerpo del que había huido con éxito. Con el balón en los pies se defendió el City, que pareció sepultar al rival a base de pases, con Silva estelar y De Bruyne, irregular en tantas fases de la temporada, por fin enchufado. Sterling perdonó la primera, pero no dejó pasar la segunda, marcó un gol que llegó a la contra para castigar la única ocasión en la que el Palace se destapó. Al cuarto de hora la ventaja en el marcador aliviaba al City, pero todos sabían que aún debía remar bastante hacia la victoria. Lo intuía Guardiola justo cuando Sterling volvió a anotar pasada la hora de trasteo. Ahí el que se alivió fue el técnico.

Nada había acabado. A diez minutos del final recortó distancias Milivojevic al embocar un libre directo desde la frontal y el apuro llegó hasta que sobre el final sentenció Gabriel Jesus y puso al Liverpool contra las cuerdas.

El partido en Anfield empezó media hora después de que finalizase la batalla en el sur de Londres. En un ambiente electrizante se guardó un emotivo minuto de silencio en el trigésimo aniversario de la tragedia de Hillsborough. Luego la afición del Liverpool festejó un triunfo ante el rival más potente que marcaba su agenda hasta final de temporada, una victoria forjada en unos minutos desenfrenados al inicio de la segunda parte con gol de Sadio Mané y una obra de arte de Salah, que con un monumental zurdazo sentenció el partido, a pesar de la rebeldía de Hazard, único faro del Chelsea.

Un partido más para el City, pero un calendario más duro

El mano a mano por el título no admite margen para el error. Al Liverpool le quedan por jugar cuatro partidos aparentemente accesibles. El Manchester City tiene cinco duelos por delante, los dos próximos especialmente complicados, primero ante el Tottenham apenas tres días después de la cita en la Champions, y el miércoles siguiente debe visitar Old Trafford.

Liverpool (85 puntos)

20 abril. Cardiff – Liverpool

27 abril. Liverpool – Huddersfield

4 mayo. Newcastle – Liverpool

12 mayo. Liverpool – Wolverhampton

Manchester City (83 puntos)

20 abril. Manchester City – Tottenham

24 abril. Manchester United – Manchester City

27 abril. Burnley – Manchester City

4 mayo. Manchester City – Leicester

12 mayo. Brighton – Manchester City

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