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Djené, el defensa perfecto

El gran partido de Mestalla, donde nunca fue rebasado y solo hizo una falta, encumbra al central togolés del Getafe

Djené protege el balón ante Piccini.
Djené protege el balón ante Piccini. AFP

Cuando José Bordalás llegó al Getafe en octubre de 2016, se encontró con el Cata Díaz y Cala como centrales, una pareja experta y con mucha jerarquía pero poco apropiada para defender a su estilo: apretando mucho, casi en el medio del campo. Una vez conseguido el ascenso, el entrenador alicantino tenía claro que necesitaba un refuerzo para ganar en agresividad y fuerza y se acordó de Djené Dakonam (Lome, Togo; 27 años), un central al que ya conocía del Alcorcón y que entonces militaba en el Sint-Truiden belga. La primera temporada como azulón del togolés ya fue notable y en la presente se ha confirmado como el líder de la segunda mejor defensa del campeonato, solo por detrás del Atlético.

El pasado domingo Djené se convirtió en una roca inexpugnable para el Valencia. Hasta 10 balones recuperó el togolés, que no fue regateado en ninguna ocasión, interceptó un disparo y se anticipó en dos ocasiones a los atacantes rivales. Tan solvente fue que no necesitó apenas cometer faltas, tan solo una en 90 minutos. En Mestalla se mostró rápido, potente, seguro por abajo y por arriba, pese a no llegar al 1,80m. El gran partido que realizó fue solo uno más dentro de la gran campaña suya y de su equipo. Si el verano pasado el Getafe tuvo que espantar a sus pretendientes esgrimiendo los 35 millones de su cláusula, algo parecido se augura dentro de unos meses, cuando la clase media-alta de LaLiga busque defensas.

En cualquier caso, no parece que haya canto de sirena alguno que aturda a Djené. Al togolés se le ve tan centrado en el campo como fuera de él. Desde el club lo definen como un tipo feliz y humilde, alguien siempre preocupado por el bienestar de su gente y su comunidad. “Gran parte de lo que gano lo mando a mi familia”, confesó en una entrevista a EL PAÍS el año pasado.

Djené encarna sin pretenderlo el papel de antiestrella, alguien que en cuanto tiene unos días de vacaciones se va a su país para ayudar en todo tipo de obras sociales. El togolés es un tipo normal, pero ya ha tenido que desmentir varias veces aquella falsa noticia que contaba que iba a entrenar en tren de cercanías. “Solo estaba esperando a un amigo que venía del aeropuerto”, relató divertido en su momento. Suele usar el coche, aunque no reniega del transporte público por el tráfico de Madrid.

Es posible que sus orígenes humildes le impidan rendirse y dejar de trabajar. Eso fue lo que hizo cuando llegó a España en agosto de 2014. Tardó unos meses en empezar a contar para Bordalás, de hecho, el Alcorcón no le inscribió hasta finales de octubre de ese año. Una vez que superó el periodo de prueba, entró en el once, se aferró a él y se convirtió en un fijo, hasta hoy.

En Alcorcón llevó una vida tranquila y solitaria en un apartamento cedido por el club. Por las tardes aprendía castellano en un instituto y experimentaba en la cocina para preparar platos nuevos en su tiempo libre. Apenas salía porque siempre lleva a gala eso de cuidarse activa y pasivamente y porque, como él mismo reconocía en una entrevista de entonces en el diario Marca, no tenía muchos amigos para hablar en francés. Su aventura europea la empezó sin el apoyo de su familia, que no pudo reunirse con él hasta principios de 2018 por problemas de documentación. Ahora ya vive con su mujer y su hijo en Getafe.

Experiencia en Bélgica

Su rendimiento en Alcorcón fue muy alto, pero no llamó la atención lo suficiente para que un Primera apostase realmente por él y puso rumbo a Bélgica, al Sint-Truidense. Solo un año estuvo allí porque en cuanto Bordalás llegó a la élite con el Getafe, Ramón Planas, el entonces director deportivo se lanzó a por su fichaje. El hecho de que Planas sea hoy miembro de la secretaría técnica del Barça ha provocado que el nombre de Djené haya sido vinculado al club blaugrana cuando andaba en busca de centrales.

Si alguna vez el togolés acaba en el Camp Nou, no podrá coincidir con su ídolo futbolístico, que no es Piqué, ni tampoco Puyol, ambos centrales como él. Djené siempre ha reconocido su admiración por Andrés Iniesta y por su fútbol técnico, algo alejado del suyo, que sin embargo es defensivamente perfecto.

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