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Irlanda propicia un desenlace a tres bandas en el Seis Naciones

El XV del Trébol ofrece su mejor versión del torneo ante una decepcionante Francia que maquilló un nefasto primer tiempo (26-14)

Irlanda-Francia en Dublin
Irlanda-Francia en Dublin AFP

Francia no compareció el Dublín ante una Irlanda que recupera su mejor versión del torneo apenas un mes después de ser vapuleada por los ingleses. El XV del Trébol defenderá el título hasta su epílogo y propicia una última jornada de infarto con su visita a Cardiff ante una Gales resolutiva que tiene a tiro el Grand Slam –ganar todos los partidos– con un ojo en Londres, donde necesitará que Escocia dé la campanada y gane tres décadas después. Lejos otro año más de la aristocracia del continente, Francia ha vivido este domingo en Dublín otra cicatriz que expone sus carencias de cara el Mundial del próximo otoño en Japón.

El Aviva Stadium dublinés asistió a un monólogo sin réplica de los locales, que hicieron gala de cómo enloquecer a una defensa rival con el martillo pilón de su delantera. El capitán Rory Best anotó el primer ensayo en el tercer minuto aprovechando una plataforma rápidamente generada desde la banda. El único amago de réplica gala llegaría en una cabalgada anulada por el juez de televisión por parte adelantado. Nunca se planteó un escenario alternativo y el XV del Gallo sumó su décima derrota en sus últimos 12 desplazamientos. Sus únicos dos triunfos –en 2015 y 2017– llegaron en Roma.

Irlanda buscó sin dudar el punto bonus de los cuatro ensayos que le permita superar en la tabla a Gales con cualquier victoria. Tal fue la cerrazón –como seguramente la falta de oposición– que rechazaron varias patadas cómodas a palos con un marcador que aún era corto. Francia se pasaba defendiendo en su terreno cada instante ante un rival que esgrimía más de tres cuartos de posesión. Con 7-0 abajo, los galos se pasaron cuarto de hora buscando aire en su última trinchera con placajes de mérito, empujones atinados fuera del campo y un listado de golpes de castigo. De nada sirvió. Jonthan Sexton, el director de orquesta irlandés, alejaría para siempre en el horizonte a las camisetas verdes culminando una preciosa jugada de pizarra con el centro Ringrose que dejó atónita a la defensa y le abrió una autopista al ensayo.

El propio Ringorose estuvo cerca de ampliar la cuenta pero el balón se le escapó al posar, la misma circunstancia que había vivido el delantero Healy minutos antes. Nada que lamentar para Irlanda, que logró su tercer ensayo en una secuencia bien trabada por su delantera que culminó el suplente Jack Conan, prueba de su fondo de armario. Y Francia regresó sonada a su vestuario (19-0).

La afrenta exigía un mínimo intento de réplica visitante, que se limitó a una escaramuza momentánea en campo rival frustrada por Peter O’Mahony, atinado ladrón ante cualquier oval suelo. Los irlandeses canjearon antes de la hora el cuarto ensayo en otra acción endiablada. Nada más formar el maul, el segunda línea Ian Henderson rompió la baraja con una asistencia medida al sprint de Keith Earls, que cabalgó feliz hacia la tierra prometida. Los ensayos de Huget y Chat en los últimos minutos fueron mero maquillaje para una Francia que ha convertido sus apuros en rutina mientras Ntamack, su última perla, no ofrece el brillo esperado.

Desenlace delicioso para el Seis Naciones, con tres partidos el sábado 16 de marzo. Francia solo pondrá el entrante con su visita a Roma. Después, Irlanda visitará a Gales, la única que depende de sí misma. Si gana, el duelo final entre Inglaterra y Escocia será irrelevante. Si no lo hace, los ingleses tendrán la última palabra y se llevarían el trofeo con cualquier victoria. Irlanda vive la circunstancia de que su pelea por el torneo suponga finalmente entregárselo a su peor enemigo.

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