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El Barça sigue congelado ante el Olympiacos y un imponente Milutinov

El equipo de Pesic sufre otro duro revés ante el cuadro griego, el cuarto consecutivo en la Euroliga

Tomic, entre Williams-Goss y Milutinov. Ampliar foto
Tomic, entre Williams-Goss y Milutinov. EFE

El Barcelona se ahogó ante el Olympiacos (60-69) y prolongó un itinerario tortuoso a más no poder esta temporada. Sumó su cuarto partido seguido en la Euroliga por debajo de los 65 puntos y, por supuesto, su cuarta derrota seguida en una competición que le tiene atormentado desde hace más de dos años. Sufre el Barcelona, incapaz ante el Olympiacos de hacerse con el rebote defensivo (17 capturas ofensivas sumaron los griegos), de frenar al pívot serbio Nikola Milutinov (18 puntos y 14 rebotes) y de hacer carburar a algunos de sus pretendidos baluartes, sea Tomic (dos puntos y tres rebotes aunque sufría una indisposición), sea Singleton (cero puntos y tres rebotes en 29 minutos) o incluso Heurtel (ocho puntos y tres asistencias).

BARCELONA, 60; OLYMPIACOS, 69

Barcelona Lassa: Heurtel (8), Blazic (2), Claver (13), Singleton (0), Tomic (2) –equipo inicial-; Séraphin (2), Pangos (3), Hanga (9), Pustovyi (4), Oriola (10) y Kuric (7).

Olympiakos: Williams-Goss (10), Spanoulis (14), Papanikolau (6), Printezis (2), Milutinov (18) –equipo inicial-; Toupane (0), Timma (2), Strelnieks (0), Vezenkov (2), Mantzaris (0), Bogris (5) y Leday (10).

Parciales: 14-17, 16-15, 18-23 y 12-14.

Árbitros: Radivoc, Latiseus y Vilius.

Palau Blaugrana. 4.954 espectadores. 13ª jornada de la Euroliga.

Se suceden las derrotas y se subraya la impotencia de este Barcelona derrotado por 19 puntos ante el Fenerbahçe en el Palau, superado en Podgorica por el Buducnost y arrollado también en Madrid con 27 puntos. Ante el Olympiacos, en un partido de mucha tralla defensiva y poca finura en el tiro, fue todo el tiempo a remolque.

El Barcelona se descolgó desde los primeros compases del tercer cuarto (30-38) con dos triples seguidos de Spanoulis y Papanikolau y desde el minuto 25, en que los griegos pusieron la mayor diferencia de por medio (35-47) fue incapaz de forzar algún punto de inflexión. Forzó hasta 15 pérdidas del cuadro griego, pero despilfarró el esfuerzo con su incapacidad para hacerse fuerte en el rebote, con un total de 14 capturas menos que su rival.

El Olympiacos reinó con un imponente Milutinov, ese pívot al que eligieron los Spurs en el draft de 2016, con un Spanoulis y un Printezis que, más allá de que jueguen bien o regular, siempre manejan los ritmos y dirigen las secuencias del juego, algo que parecen contagiar a jugadores más de paso como Williams-Goss o Zach Leday.

Esa falta de poder de reacción y de reprís del Barcelona revela lo que podría ser un mal momento, un bache. Pero se adivina algo peor, dados los precedentes, la fea estela que va dejando el cuadro de Pesic durante el último mes. Y además, con jugadores que también se consideraban significativos todo el tiempo en el banquillo, caso de Pau Ribas, o casi todo, como Séraphin, además de otros con aportaciones repetidamente muy escasas, esta vez, por ejemplo, Pangos y Blazic. Algo, bastante más de la cuenta, no funciona en este Barça que, de un tiempo a esta parte, parece estar congelado.

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