Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Raúl de Tomás: “Muchos creen que soy un chulo, pero tengo los pies en la tierra”

El delantero, considerado años atrás como el canterano más prometedor del Madrid, busca un sitio en Primera con el Rayo

Raúl de Tomas, en el partido entre el Rayo y el Getafe.
Raúl de Tomas, en el partido entre el Rayo y el Getafe. Getty Images

Los empleados de la cantera del Real Madrid coincidían hace unos años en una previsión. Todos consideraban a Raúl de Tomás (Madrid, 24 años) como el joven más aventajado. El chico tenía instinto de goleador, un golpeo privilegiado, era potente y técnico y poseía una condición física por encima de lo normal entre los jóvenes de su edad. Rompía registros, saltaba etapas a una velocidad vertiginosa y decían de él que reunía todos los requisitos para llegar al primer equipo. Pero apuntaban a un factor como condicionante para lograrlo: un carácter indomable. A Raúl le acompañaba la fama de ser un talento incontrolable, un diamante en bruto al que solo su cabeza podía privarle de alcanzar la élite.

A partir de 2012 sucedió lo que algunos temían. Su progresión se estancó. No se asentó como titular en el Castilla y otros compañeros empezaron a adelantarle. En tres temporadas anotó 22 goles y en el verano de 2015 abandonó Valdebebas después de 11 años. "Sentía que lo necesitaba. Hay momentos en los que tienes que tomar decisiones difíciles", explica De Tomás, ahora titular en el Rayo, rival este sábado del Barcelona (Movistar Partidazo, 20.45 horas) y equipo donde juega por segundo año a préstamo después de firmar este verano un contrato como jugador del Madrid. "Lopetegui me dijo que me quedara, pero quería jugar. Quedarme allí podría haber sido un año perdido", considera.

Raúl era consciente de que marcharse del Madrid no era el único cambio que debía realizar si quería vivir del fútbol. "He ido madurando. Los años te hacen ser más responsable. Sé cuando las cosas están bien y cuándo no, y soy consciente de cuándo tengo que cambiar. He tenido que tomar decisiones importantes, como tener a un entrenador personal viviendo conmigo y cambiar algunos hábitos que no eran buenos", reconoce el atacante. "No eran muy drásticos, especialmente fueron en la alimentación y el descanso. También en el trabajo, porque empecé a entrenar cada tarde con mi preparador. Son cosas básicas para poder estar en la élite", explica

"En Córdoba hubo un reseteo mental con la ayuda de mi entrenador. Él vive conmigo y es algo más que mi entrenador. Me escucha mucho, me entiende, sabe cuándo estoy bien y cuándo estoy mal. El primer día que llegamos nos sentamos, nos miramos a los ojos y nos pusimos objetivos. Sabía que tenía que cambiar muchos aspectos de mi vida", reconoce. Su primer año en Segunda no resultó llamativo. Disputó 24 partidos y firmó seis goles. Las previsiones ya no eran tan esperanzadoras para muchos empleados del Madrid. Decían que corría el riesgo de estancarse.

"La suma de talento y trabajo más tener la cabeza saneada es igual a éxito"

¿Dudó usted alguna vez? "Mucha gente sí lo hizo, pero yo no. Sabía que si ponía de mi parte iba a llegar al fútbol de élite. Confío mucho en mí mismo, en mis posibilidades y sé lo que puedo dar. Hay personas que pueden llegar a dudar de sí mismas y eso es lo peor que puedes hacer, porque si lo haces tú, los demás... ¡No te puedes imaginar lo que pueden dudar de ti! No sé dónde está mi techo y tampoco sé si avanzaré o me quedaré, pero por mí no va a ser el hecho de intentarlo", argumenta el punta, que hace hincapié en la importancia del trabajo y el aspecto mental.

"Tienes que vivir por y para esto todos los días de tu carrera, El talento lo tienen en torno al 70-80 por ciento de los jugadores. La suma de trabajo y talento más tener la cabeza saneada es igual a éxito. Pero no todo el mundo puede controlarlo. Probablemente hay un 10 % de jugadores que tengan esas tres cosas bien y el resto tiene que ir haciendo arreglos en su vida. Es complicado mantener el equilibro", ahonda Raúl.

La fama que supone ser canterano del Madrid

Consolidado como delantero titular del Rayo, donde el curso pasado fue crucial para el ascenso con 24 goles, no rehúye de echar la vista atrás en los días en los que intenta consolidar su nombre en Primera, competición en la que ya registra tres tantos en 669 minutos. En el pasado queda el canterano más prometedor en años del Madrid, el joven mejor pagado de Valdebebas y el punta indiscutible en las categorías inferiores de la selección. En Vallecas se mantiene el Raúl de siempre, un chico con imagen de tipo duro que esconde a un hombre humilde, desconfiado y arraigado a su gente. "Muchos pueden pensar que por mi apariencia o por mis gestos soy un chulo. Pero no es así. Soy muy tranquilo y siempre tengo los pies en el suelo".

"Cuando eres canterano del Madrid es todo muy bonito, muy bueno... Y no piensas, solo disfrutas"

Los años de Valdebebas eran tiempos de fama e irrealidad, de momentos buenos y malos, todos impropios en la vida cualquier adolescente común. "Llegas incluso a acomodarte", reconoce. "Es todo muy bonito, muy bueno... Y no piensas, solo disfrutas. Estás en la cantera del mejor equipo del mundo y las cosas te van bien. Hay presión, sí, pero la superas jugando. La responsabilidad de verdad viene cuando creces y te das cuenta de que no tiene nada que ver el fútbol de cantera con el profesional".

Este sábado, en el duelo ante el Barcelona, tratará de seguir confirmando lo que avanzaban los informes de Valdebebas. Raúl, como preveían, quiere ser una estrella del fútbol. Para intentar alcanzar su meta ha tenido que dejar de vivir y pensar como si ya lo fuera.

"Benzema es el delantero más completo del fútbol actual"

El despertar de Raúl de Tomás llegó en Valladolid. El punta se reencontró con el gol en invierno de 2016 y desde entonces sus registros no han dejado de crecer. "Metí 10 goles en la segunda vuelta y me reencontré con lo que llevó haciendo toda la vida", cuenta. "El delantero vive de eso y cuando no marca está jodido. Cuando eres más pequeño todo es más fácil porque marcas muchísimos goles y la cabeza no le da tantas vueltas. He tenido rachas malas, pero nunca he bajado los brazos. El delantero tiene que estar preparado para todas las situaciones", explica.

Cuando se le pregunta por el nombre del mejor delantero del fútbol actual, responde al segundo. "Karim Benzema", considera De Tomás. "Es el más completo. Es capaz de recibir y hacer jugar al equipo y hay pocos delanteros a nivel mundial que puedan hacer eso. Hoy en día hay mucho delantero de área, pero hay muy pocos que puedan jugar fuera de ahí. En eso Benzema es el mejor. Se le critica mucho porque quizás no marca muchos goles, y eso para un delantero es igual a ser criticado, y si estás en el Real Madrid mucho más. El día que se retira se le echará de menos", argumenta.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >