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Sandro Gentile, el controvertido ‘LeBron’ italiano, recala en Estudiantes

El equipo madrileño ficha a una estrella repudiada en Milán, inadvertida en Grecia e Israel y dos veces en la órbita de los Rockets

Alessandro Gentile, en su presentación con Estudiantes. Ampliar foto
Alessandro Gentile, en su presentación con Estudiantes. DIARIO AS

Sandro Dell'Agnello, exjugador, exinternacional italiano y luego entrenador de una decena de clubes, intervino con una esclarecedora frase en una de las polémicas más vivas en el baloncesto italiano: “Alessandro es un campeón y añado que en Italia marca las diferencias como LeBron lo hace en la NBA”. El jugador al que se refería es Sandro Gentile, el mismo que, tras ser presentado ayer, podría debutar con la camiseta con el número 5 del Movistar Estudiantes el domingo en el partido ante el Divina Joventut. Es un fichaje muy especial, el de una estrella que lo fue todo en el Emporio Armani Milán, del que salió muy malparado hace un año y medio, y que se anunció por dos veces, aquel mismo año y el pasado verano, como jugador de Houston Rockets. En ambas, se frustró su pase a la NBA.

Solo los que conocían los entresijos del Armani Milán podían tener una ligera intuición del ambiente volcánico que se respiraba en el seno de la escuadra cuando ganó la Liga en junio de 2016. La erupción empezó precisamente entonces. “Estos cinco años en el equipo han sido muy intensos. He dado todo por esta camiseta ganando dos Ligas y una Copa. Creo que para un jugador de 23 años los resultados son satisfactorios”. Hasta ahí correcto, pero Gentile añadió: “Este campeonato es para mi familia. Mi madre y mi padre siempre han estado conmigo en los momentos más difíciles, cuando todo el mundo me dio la espalda. Sólo yo y mi familia sabemos lo que he sufrido este año”.

En junio de aquel año, sin embargo, no cuajó su anunciado fichaje por Houston Rockets. Nadie sabe muy bien la razón. Tampoco el entrenador de los Rockets, Mike D'Antoni, exjugador precisamente del Olimpia Milán entre 1977 y 1990. “No sé porque no llegó Gentile” —explicó D'Antoni en diciembre de 2016— “no era mi trabajo hacer que llegase aquí: yo soy el entrenador, no el director deportivo. Y me sabe fatal, me habría encantado tener un italiano más en la NBA. No me lo sé explicar, quizás nuestros dirigentes querían seguir un camino distinto. Me gusta mucho como jugador y creo que habría encajado bien en nuestra plantilla: es un gran atleta y con un gran sentido del juego, y luego viene de la familia del Olimpia…”

En septiembre de aquel año la situación explotó en el seno del Armani Milán. El presidente del club, Livio Proli, le arrebató la capitanía del equipo a Gentile y declaró: “Necesita entender si es un hombre o todavía un niño. Hizo algunos comentarios muy egoístas y dañó al equipo. El año pasado no jugó bien. Sí, también tuvo lesiones, pero perdió confianza en su tiro y durante los playoffs sufrió un colapso psicológico. Ser profesional significa que aprendes para ser una persona madura. Tienes que ser serio y respetuoso con el equipo y fuera de la pista”.

Después de aquellos agrios episodios, Gentile fue cedido al Panathinaikos, el club donde su padre Nando, un histórico del baloncesto italiano, ganó la Copa de Europa en 2000. Pero Sandro no cuajó en Grecia. Solo jugó ocho partidos en tres meses en el equipo de Xavi Pascual. A continuación fue cedido al Hapoel de Jeusalén donde disputó seis partidos. Abandonó definitivamente el Armani Milán y la pasada temporada en el Virtus Bolonia. Entremedias quedó excluido de la selección italiana que compitió en el Eurobasket 2017, aunque ha regresado para disputar los partidos de clasificación para el Mundial 2019. El pasado verano volvió a frustrarse su pase a los Rockets porque no se llegó a un acuerdo en el contrato que debía firmar.

A punto de cumplir 26 años, Gentile explica los motivos por los que ahora ficha por el Estudiantes: “Quería jugar en la mejor Liga de Europa y en un club con tanta historia como Estudiantes. Creo en este proyecto. He jugado muchas veces contra equipos españoles y me gusta cómo se vive el baloncesto aquí”. Josep Maria Berrocal, entrenador de Estudiantes, definió a su nuevo pupilo: “Es un jugador con carácter, ganador y que ama el baloncesto. Es polivalente, ofensivo, puede jugar en varias posiciones. Es buen pasador, entiende el juego, puede crear desde muchos sitios. Nos da muchas opciones en ataque y en defensa”.

Willy Villar, el director deportivo de Estudiantes, valora el fichaje: “Supone poder elevar el nivel del equipo con un jugador de primerísimo nivel. Nos da algo muy importante cuando no se tienen muchos recursos económicos: confianza y efecto llamada”.

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