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Borja Iglesias: “Llamé a Gerard antes de fichar por el Espanyol”

El delantero, que suma cuatro goles, llegó al cuadro blanquiazul para reemplazar al ídolo de la hinchada

Cuando apenas se animaba a tejer sueños de futbolista, Borja Iglesias (Santiago de Compostela; 25 años) pasó de visita por la Sagrada Familia. “Tenía 13 años, vine a Barcelona antes de viajar a Valencia. Tengo ganas de volver, debe estar muy cambiada después de tanto tiempo”, recuerda Iglesias. Su viaje por la cantera del cuadro valencianista tuvo tres paradas, dos años de cadete y uno de juvenil, y nunca le falló el gol: 14, 19 y 16 dianas por campaña. Del Valencia al Villarreal, siempre amigo de la portería. En su primer año en el submarino amarillo firmó 15 redes y 32 en el segundo. En su salto a Villarreal C, en Tercera División, dejó un saldo de 11 goles. Su buena sintonía con las porterías contrarias lo llevó de vuelta a su casa: 72 tantos en sus tres cursos en el Celta B. Entonces, Rubi, siempre atento al emergente, lo fue a buscar.

“Antes de fichar por el Zaragoza, me llamó para jugar en el Huesca”, explica el delantero gallego. El Panda se mudó a Aragón, sí; pero eligió el Zaragoza. Y no perdió su costumbre: 22 goles. “Siempre, en cada equipo en el que ha estado, ha marcado mucho. Sabe jugar de espaldas y es muy inteligente para buscar espacios”, apuntan desde la secretaria técnica del Espanyol. “Me encanta moverme, analizo mucho a los delanteros. Qué hacen, cómo se mueven…por ejemplo, Luis Suárez se mueve de maravilla, es capaz de sacar petróleo en acciones que parecen perdidas. Miro también Lewandowski y Benzema. De chico me gustaba Drogba y ahora Kane me parece increíble, es grandote pero interpreta bien los espacios. Al final, todos ellos tienen algo en común, los grandes delanteros saben interpretar el juego”, analiza Borja Iglesias.

“A Borja, la Segunda División se le quedaba pequeña”, entiende Rubi. Nada más enterarse que Gerard Moreno se marchaba al Villarreal, el técnico blanquiazul volvió a descolgar el teléfono. “Hablamos sobre su idea de juego y de lo que esperaba de mí”, dice Iglesias. Esta vez lo convenció. El Espanyol pagó lo nunca visto en su historia para fichar a Borja: 10 millones. Y ahora era el delantero el que tenía una llamada pendiente. “Llamé a Gerard, le pregunté que le parecía la idea de que llegara al Espanyol. Me habló de un grupo con una enorme calidad humana y de un proyecto que tenía muy buen pinta. No me engañó”, cuenta el 7.

Ni llegar a Primera, mucho menos reemplazar a Gerard (marcó el 45% de los goles del Espanyol la temporada pasada) parecía una misión placida para El Panda. “Es imposible ser Gerard, eso no significa que pierda la ilusión. La Primera, al principio, te impacta un poco, todo va más rápido”, explica Borja, que desafía a sus detractores. “Sabía que tenía un aura de dudas a mi alrededor, pero yo estaba tranquilo. Tenía el apoyo del grupo”, asegura. Después de su doblete ante el Huesca, el delantero ya es el máximo goleador (cuatro) del sorprendente Espanyol de Rubi. “Nos da mucho más que goles. Es muy difícil de marcar. Será un gran año para él”, afirma el técnico. Va por el buen camino, ahora le tocará volver a la Sagrada Familia.

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