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El supuesto asesino de Celia Barquín dijo que quería matar a una mujer

La golfista española asesinada en Iowa presentaba "heridas por arma blanca" en "torso, cabeza y cuello"

Celia Barquin
Collin Daniel Richards, en su primera comparecencia ante el juez tras ser acusado de asesinato en primer grado. AP

Collin Daniel Richards, el supuesto asesino de la golfista española Celia Barquín, había anunciado a un conocido su intención de violar y matar a una mujer, según ha revelado la Policía local de Ames, la pequeña localidad del Medio Oeste de Estados Unidos donde la joven residía y en cuya universidad terminaba la carrera de Ingeniería civil. El comandante de la policía local, Geoff Huff, ha ofrecido en rueda de prensa detalles sobre el asesinato de Barquín, apuñalada este martes en el campo de golf de Ames, sin precisar el móvil del crimen ni si sufrió algún tipo de agresión sexual. 

El comandante Huff ha relatado que, tras descubrir el cadáver, un perro de la policía rastreó el olor de Barquín hasta un asentamiento de personas sin hogar junto a un arroyo cerca del campo de golf, donde Richards había estado viviendo en una tienda de campaña. Allí, los agentes encontraron a un individuo, identificado D.B. Cuando se le acercaron, el hombre le preguntó de inmediato: "¿Qué le ha hecho a ella?". Según este hombre, que conocía al sospechoso, Richards le había asegurado en los últimos días que tenía "el impulso de violar y matar a una mujer", durante un paseo por esa zona donde después fue asesinada Barquín.

En el campamento, los investigadores recuperaron unos pantalones cortos con manchas de sangre y un cuchillo que supuestamente Richards dio a otras dos personas después del asesinato. Estos dos individuos iban a llevar en coche a Richards a la localidad de Jefferson para huir, pero antes de marcharse este les pidió volver al asentamiento para recuperar su tienda de campaña.

Richards, de 22 años y con varios antecedentes penales, fue detenido por la policía poco después del crimen mientras merodeaba por la zona y se le imputa un delito de homicidio en primer grado. En el momento del arresto, tenía arañazos en la cara, lo que apunta a que pudo haber un forcejeo, según Huff, que no se pronunció sobre la posibilidad de que se le imputen nuevos cargos. El presunto asesino ha comparecido ya ante un juez de una corte del Estado de Iowa, que le impuso una fianza de cinco millones de dólares en efectivo y fijó una audiencia preliminar para el 28 de septiembre.

Durante el interrogatorio, Richards detalló que antes de ser detenido estuvo con una persona, que responde a las iniciales de J.C., en una vivienda cercana. Esa persona fue interrogada por los agentes y les precisó que el sospechoso había acudido a su casa "despeinado, cubierto de sangre y arena y mojado" y que, al verlo así, le ofreció que se lavara allí. El amigo le dijo de lavarle también la ropa, pero Richards abandonó la casa después de darse una ducha.

Los restos de Barquín fueron hallados en un estanque del campo de golf de Coldwater, en la localidad de Ames, con varias puñaladas en la cabeza, el cuello y el torso. Se encontraba a "distancia" de su bolsa de golf que, al estar abandonada, disparó las alarmas.

Por el momento, se desconoce si el supuesto asesino conocía a la joven española, que se encontraba entrenando sola en el momento del ataque. "Habíamos tenido encontronazos con él en el pasado, pero no tengo detalles sobre antecedentes criminales o cuántas veces tuvimos esas altercados con él", ha señalado Huff sobre el historial del acusado. Según la prensa local, Richards tiene antecedentes por intimidación con arma tras robar en una estación de servicio (2015) y por asalto a una vivienda (2017). El comandante ha indicado que, por ahora, no pueden informar del móvil del asesinato y que están analizando vdeos grabados por testigos en el lugar de los hechos.

Nacida en Puente San Miguel (Cantabria), una localidad conmocionada por el crimen, con su muerte se ha truncado una más que prometedora carrera en el golf de competición, que alcanzó su cénit al proclamarse campeona de Europa amateur apenas dos meses antes de su muerte. Durante su estancia en Estados Unidos, adonde marchó becada a estudiar Ingeniería civil, fue elegida atleta femenina del año de su universidad. Participó en los Juegos Olímpicos juveniles de China y ganó el Big 12, campeonato de primer orden del golf universitario de Estados Unidos. Descrita por la federación española como una “sobresaliente jugadora de equipo”, formó parte del combinado español que quedó tercero y segundo en los campeonatos aficionados europeos de 2015 y 2016. 

La trágica muerte de la campeona ha conmocionado al deporte español, al mundo del golf y a la comunidad universitaria de Iowa, donde la golfista dejó una gran huella. "Se le veía en la mirada que iba a llegar alto”, aseguró Nacho Gervás, director técnico de la federación española de golf, informa Juan Morenilla.

Con Barquín se va una amiga muy querida para muchas jóvenes deportistas que, como ella, han hecho las maletas y dejado atrás a sus familias para poder dedicarse a fondo a su deporte y continuar estudiando en Estados Unidos. “Cuando pienso en Celia pienso en alguien que siempre me ha animado a seguir adelante y me ha quitado cualquier miedo que pudiera tener”, asegura Petra Durán, de 19 años, recientemente llegada a Estados Unidos con una beca para estudiar medicina y competir en golf.

“Celia siempre tiraba para adelante. Me decía que fuera fuerte, que la experiencia iba a ser dura pero debía sentirme orgullosa de mí misma. Me ayudó mucho también con los estudios, las dos escogimos carreras universitarias muy exigentes. Me dijo que sería difícil, pero que no escuchara a nadie que me dijera que no podría hacerlo. Que tirara hacia adelante, como siempre hacía ella. Me siento muy afortunada de haberla conocido. Fue y será siempre un modelo a seguir. No me lo creo todavía. Todos los del golf sabemos que ahora tenemos un ángel ahí arriba”.

La ausencia de Barquín también se hacía notar en Ames, localidad de apenas 60.000 habitantes, la mitad de ellos estudiantes de la universidad pública donde Barquín estaba terminando su carrera de ingeniería. “Estamos todos devastados”, dijo la jefa de entrenadores de golf femenino de la universidad, Christie Martens. “Celia era una persona bella amada por todas sus compañeras de equipo y amigos. Le encantaba la universidad y era una representante sobresaliente. Nunca olvidaremos su impulso competitivo y su pasión por la vida”. Celia Barquín recibirá un homenaje el sábado durante el partido de fútbol del equipo de la universidad de Iowa.

En Puente San Miguel, de 3.000 habitantes, colindante con Torrelavega, las banderas están a media asta. Ayer, 200 personas asistieron a una concentración silenciosa en su memoria, informa Jon Rivas“Yo presumía de Celia”, afirmó el alcalde, Pablo Diestro, desbordado por los acontecimientos. “Soy ingeniero de caminos y estaba orgulloso de ella, que decía que cuando acabara la carrera volvería aquí para ejercerla. Le di clases de refuerzo de matemáticas, porque ella quería ser la número uno en todo, una chica diez. Ha sido un mazazo impresionante. Era una chica muy querida, muy trabajadora. Hace muy poco le hicimos un homenaje, cuando ganó el campeonato de Europa”.

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