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Gerard Piqué: “Los ‘millennials’ piden un tenis más emocionante”

Al frente del Grupo Kosmos, el futbolista (Barcelona, 31 años) departe con EL PAÍS después de consumar un golpe de efecto que transformará la Copa Davis, una de las competiciones deportivas más antiguas

Gerard Piqué, durante una comparecencia ante los medios de comunicacion en Barcelona.
Gerard Piqué, durante una comparecencia ante los medios de comunicacion en Barcelona. Getty

Noticia siempre, con la pelota en los pies o sin ella, a Gerard Piqué (Barcelona, 31 años) se le conoce desde hace tiempo su voluntad de emprendedor. Adentrado en el mundo de los negocios y la gestión, hace poco más de una semana consumó un golpe de efecto que transformará una de las competiciones deportivas más antiguas del mundo, después de sortear no pocas resistencias pese a que muchos profesionales y aficionados al tenis reclamaban un giro de tuerca a la Copa Davis. Tras un profundo debate que todavía colea, él y Kosmos, el grupo que preside, se han salido con la suya y en 2019 habrá nuevo formato: de una semana, sobre una superficie única, en una sola ciudad. Un proyecto made in Piqué.

Pregunta. Ha logrado una transformación revolucionaria. ¿Cuál es su grado de satisfacción?

Respuesta. Es muy distinto a conseguir un título con el Barça o la selección, o un título a nivel profesional, porque es un proyecto totalmente distinto. Son tres años, mucho tiempo invertido, y hemos tenido que ir superando distintas fases. Tuvimos que hablar tanto como con la Federación Internacional de Tenis (ITF) como con la ATP, mientras mucha gente nos decía que estábamos intentando algo casi imposible. Teníamos que obtener dos tercios de los votos en la votación final y se nos decía que era muy difícil convencer a los de las federaciones porque son gente muy tradicional, muy reacios a cambios tan drásticos como estos. Al final lo hemos conseguido y soy feliz.

P. ¿Cuándo sintió la tentación de involucrarse en esto?

R. Hace años ya lo comenté con mi gente y recuerdo que mi padre me decía que tenía cero posibilidades de éxito… A partir de ahí me empecé a mover y veía que la idea del cambio ya no era solo mía, sino una necesidad de los jugadores. Ellos lo demandaban y con más razón había que luchar por ello. Eso me hizo cogerlo aún con más ganas, porque al fin y al cabo ellos son los protagonistas de todo esto. Desde entonces trabajamos poco a poco, fuimos detectando las necesidades y después de hablar con ellos pensamos que lo mejor era crear una competición como la que vamos a hacer.

A los jóvenes les cuesta seguir los eventos largos. Es mejor reducirlos”

P. Un torneo en formato comprimido, ¿no?

R. En un principio será de una semana, pero a medio o largo plazo quizá pueda de ser de 10 días o dos semanas. Será muy distinta a todas las demás. Entiendo que los Grand Slams son los cuatro grandes eventos del tenis, pero la Copa Davis es única a nivel de equipos, en la que representas a tu país; el año pasado apareció la Laver Cup, pero no es lo mismo.

P. Se mueven en un escenario complejo. Se pedía el cambio, pero ahora hay satisfechos. ¿Por qué?

R. El escenario no es fácil porque hay mucha gente que es muy tradicional y la Davis es muy antigua [118 años], así que quieren conservar los rasgos más tradicionales y es ahí donde hemos intentado encontrar un equilibrio. Queremos modernizarla, pero a la vez mantener sus señas de identidad. Por ejemplo el nombre, o el jugar fuera o en casa, y por eso hemos mantenido una eliminatoria en febrero [en lugar de las cuatro actuales] para clasificarse para el main event (evento principal). Queremos que sea una de las referencias del deporte, no solo del tenis.

P. Entonces, a grandes rasgos, ¿qué se pierde y qué se gana?

R. Los tradicionales dicen que se pierde un poco la esencia, como lo de jugar en casa y fuera, pero como ya he explicado eso no va a ser así. En cambio, creo que ganamos muchas cosas, porque en los últimos años las figuras ya no consideraban la competición tan atractiva. La más importante era el calendario, con el torneo dividido en cuatro semanas distintas, discontinuo y a veces teniendo que viajar lejos; otro factor es la superficie, porque de repente estaban en la gira de pista dura y tenían que cambiar a hierba o tierra batida y eso conlleva un riesgo de lesiones; y también estaba la cuestión económica, porque no estaban muy incentivados... Los premios no eran del nivel de una competición top. Eran muchas las razones.

Queremos equilibrio. Hay que modernizar la Davis y mantener a la vez su identidad

R. ¿Y qué me dice de la épica? Desaparecerán los cinco sets y las horas de tensión delante del televisor.

R. Las nuevas generaciones, los millennials, tienen cada vez más información, más acceso a los contenidos mediante las redes y los canales. Ya no es solo el tenis, sino que les cuesta seguir más todos los deportes; entonces, todo lo que sean eventos largos penalizan. Hay que hacerlos más emocionantes, lo piden los jóvenes, y por eso creemos que reducirlos es lo mejor, y además así los tenistas también pasarán menos tiempo en la pista. El público lo agradecerá.

P. O sea, que esto fallaba, se había descafeinado.

R. El año pasado, por ejemplo, Francia ganó sin haber tenido que superar a ningún top-10 y la final, contra Bélgica, solo la vieron en esos dos países y lo suyo es que se siga en todo el mundo. Si preguntabas en España quiénes jugaban, la mayoría te decía que no tenía ni idea. Al final, si no las cuidas, las competiciones se van devaluando. Son necesarios una serie de cambios para adaptarse a los nuevos tiempos. Va a ser superatractiva y a pesar de que tu país quede eliminado vas a querer seguirla hasta el final, cosa que antes no pasaba. La tele, los patrocinadores y los grandes tenistas están entusiasmados.

Piqué (a la derecha de la imagen) y el equipo de Kosmos celebran la aprobación de su proyecto, la semana pasada durante la asamblea de la ITF en Orlando. ampliar foto
Piqué (a la derecha de la imagen) y el equipo de Kosmos celebran la aprobación de su proyecto, la semana pasada durante la asamblea de la ITF en Orlando. AFP

P. Pero Del Potro, por ejemplo, hablaba de una relativa división. Cuando se acercaron al vestuario, ¿qué se encontraron?

R. La mayoría están a favor. Es verdad que cuando hay un jugador que dice estar en contra tiene mucha repercusión, pero en líneas generales no es así. Ahí está la opinión de Rafa [Nadal] y muchos otros que le podría nombrar. Hay países como Francia, muy tradicionales, a los que les cuesta aceptar el cambio, pero en general están muy a favor porque les ayuda a organizar su calendario y a reducir las semanas compitiendo.

P. ¿Cómo fue el acercamiento a Nadal? ¿Estuvo receptivo de inicio?

R. Con él ha ido todo muy bien, he tenido mucho contacto durante todo el proceso. Me ha ayudado bastante a entender el mundo del tenis y sus códigos, los intereses de cada uno de los actores. Desde el primer momento él era partidario de innovar y adaptarse a los nuevos tiempos. Confiamos en que le guste.

P. No es el caso de Federer, ¿no? Dice sentirse triste…

Nadal me ha ayudado a entender los códigos de este deporte y él también quiere innovar”

R. Escuché sus declaraciones y no eran negativas. Él decía que le provocaba tristeza porque son muchísimos años con ese formato, pero también decía que quería ver cómo iba a funcionar la nueva propuesta. Dejaba entrever que hay que dar un margen de confianza.

P. El plan es a 25 años vista. ¿Qué ocurrirá cuando él, Nadal, Djokovic y compañía cuelguen la raqueta? ¿Será sostenible un modelo así?

R. Nosotros, el grupo Kosmos, entendemos que el tenis es un deporte top en todo el mundo. En unos países se sigue más que en otros, pero en líneas generales es muy seguido; te diría que está en el top-3, con el fútbol y con el baloncesto. Cuando ellos se retiren habrá otra generación de tenistas que aportará espectáculo y enganchará. Ahí están Kyrgios, Zverev, Thiem… Seguro que les queda poco para ganar un Grand Slam, lo que pasa es que coinciden con unos jugadores de un nivel estratosférico. Las generaciones pasan, pero el tenis es un deporte que a nivel mundial sigue ganando adeptos e invertir en él es muy positivo.

P. La Federación Española votó finalmente a favor, pero al principio no lo veía nada claro.

R. Ha sido un proceso y hemos tenido que convencerles poco a poco de que era lo mejor. Ellos estaban un poco enquistados en el tema de que durante los 10 últimos años habían hecho mucho dinero organizando las series en casa, pero les hicimos ver que Rafa solo hay uno y que con él se han ganado muchas cosas, pero que si en la siguiente generación no hay uno como él lo normal es que la Federación sufra si no se crea una competición sostenible a largo plazo. Al final lo entendieron y nos apoyan. Somos un grupo español y queríamos que estuvieran con nosotros.

P. La elección de Madrid como sede para las dos primeras ediciones, ¿es un peaje que les impusieron para contar con su favor?

R. No tiene nada que ver con eso. Madrid es una opción, pero también está Lille y en su día hablamos con San Petersburgo y Estambul. Lo anunciaremos a finales de septiembre, aún está en proceso. Pensamos sobre todo en el jugador y no queremos que tenga que desplazarse mucho después del Masters de Londres. En este sentido, nos sentamos con ellos y nos han dicho que prefieren jugar en septiembre antes que en noviembre, porque la temporada se les alarga mucho, y ahora valoramos seriamente la posibilidad de adelantarlo a ese mes. Estamos intentando modificar la fecha porque así lo desean. Debemos escucharlos y haremos todo lo posible para que así sea.

P. Si se elige Madrid, ¿puede afectar esto a la continuidad del torneo de mayo?

R. Son dos casos aparte. Hablé con el Ayuntamiento y con la Comunidad, e independientemente de que se haga allí o no ellos quieren seguir invirtiendo en el tenis y mantener el Mutua Madrid Open. El que pueda ir la Copa Davis a Madrid no tiene nada que ver con la continuidad de su torneo.

P. Por otra parte, el mes pasado la ATP anunció una Copa del Mundo para enero de 2020. ¿Supone una contraprogramación? ¿Puede haber un conflicto de intereses?

R. Hablamos con la ATP durante varios meses para llegar a un acuerdo, antes de la asamblea de la ITF, porque crear una competición conjunta supondría un mensaje muy positivo. Las conversaciones fueron bien, pero llegó un momento en el que el presidente Chris Kermode decidió irse con Tennis Australia y organizar la World Team Cup. Creo que todavía no es algo definitivo, así que mantenemos las puertas abiertas para sentarnos con ellos en la mesa porque creemos que con la ATP la competición aún será mejor.

P. Difieren en fechas y dinero. Aquí entra en juego la capacidad de seducción, ¿no?

R. Por lo que yo sé, a nivel de prize money [el dinero por premios] estamos prácticamente igual, incluso nuestra propuesta es algo mejor, y en términos de calendario nos planteamos ese cambio a septiembre, después del US Open, porque así lo quieren los tenistas. Yo creo que para ellos es más interesante la Davis, con casi 120 años de antigüedad, con historia, y la Copa del Mundo servirá más de pretemporada que otra cosa. Nosotros creemos que la Davis no debe ser un evento de pretemporada, sino algo único y señalado en rojo en el calendario.

Gerard Piqué y el presidente de la ITF, David Haggerty, durante la asamblea en Orlando. ampliar foto
Gerard Piqué y el presidente de la ITF, David Haggerty, durante la asamblea en Orlando.

P. Si ambas prosperan, ¿sería viable una cohabitación?

R. No sería el mejor escenario posible, la verdad. Lo mejor es ir de la mano, conjuntamente, pero nosotros tenemos que seguir nuestro camino y en 2019 ya vamos a organizarlo. Tenemos las cosas muy claras y necesitamos saber si la ATP está por la labor o no. He hablado con Novak [Djokovic, presidente actual del Consejo de Jugadores] recientemente y sé que se van a reunir en septiembre en Nueva York para intentar buscar una solución. Si al final ellos deciden seguir adelante tendremos que convivir de la mejor manera posible.

P. ¿Y qué hay de las chicas? Muguruza denunciaba que se han quedado fuera de la ecuación. ¿No se ha barajado la inclusión?

R. Hablé con ella y el problema aquí es más de comunicación que otra cosa. Cuando nos dirigimos a la ITF les dijimos que estábamos muy interesados no solo en la Davis, sino también en la Copa Federación y los challengers, pero la Davis es el primer paso. En los próximos años, a corto y medio plazo, queremos invertir también en todas las competiciones en las que la ITF esté involucrada. Así se lo expliqué a Garbiñe y creo que ella lo entendió. Las mujeres cuentan lo mismo que los hombres y nosotros, como grupo, queremos que estén al mismo nivel.

No quiero ‘futbolizar el tenis. Cada deporte tiene su singularidad, pero un evento así engancha

P. Para ir cerrando. Desde algunos foros su implicación se interpreta como una futbolización del tenis. ¿Eso es así?

R. Para nada quiero futbolizar el tenis. Cada deporte tiene su singularidad y su historia, y a mí me gusta el tenis tal y como es. Desde pequeño soy un apasionado, sigo todos los torneos y conozco el ranking y a todos los jugadores. Soy un obsesionado del deporte. No es que quiera futbolizar el tenis, sino que todos los deportes tienen su evento de selecciones y nosotros pretendemos aplicarlo al tenis porque sabemos que funciona y engancha.

P. Al margen de lo que ocurra en el futuro, usted y su equipo van a materializar una revolución. ¿Premio para el Piqué emprendedor?

R. Es una cuestión dedicación, esfuerzo y tener las cosas bien claras. Tiene todo el sentido del mundo. El hecho de haber sido una persona que ha tenido éxito en un deporte tan importante como el fútbol ha podido abrirme una puerta, pero ya le puedo decir que luego hay detrás un trabajo de equipo enorme para materializarlo todo en algo sólido. Hemos obtenido el 71% de apoyo y nos respaldan inversores del calibre de Larry Ellison [dueño de la empresa Oracle], CMC [China Media Capital] o te hace sentir un privilegiado y te hace ver que lo que estamos construyendo tiene todo el sentido del mundo. Vamos por el buen camino.

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