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La alegría de victorias que no valieron para nada

Perú, Arabia, Túnez y Polonia ganaron su último partido del Mundial a pesar de estar ya eliminadas; Corea despidió a Alemania

Los surcoreanos celebran la victoria ante Alemania en la última jornada del grupo F.
Los surcoreanos celebran la victoria ante Alemania en la última jornada del grupo F. EFE

Los sentimientos son encontrados. Tristeza por la eliminación, alegría por el triunfo. “Me siento genial pero a la vez un poco vacío”, dijo el entrenador de Corea del Sur después de vencer por 2-0 a Alemania. El combinado surcoreano llegó a la última jornada con cero puntos y sin depender de sí mismo. Necesitaba ganar, que México derrotara a Suecia y superar a suecos y alemanes en los criterios de desempate. “Solo había un 1% de posibilidades de ganar. Les dije a mis jugadores que era un esfuerzo desesperado y que tenían que luchar hasta el final”, agregó. Los goles de Kim Young-gwon y Son Heung-min, en el 93 y en el 96, fueron una despedida con honores para el equipo asiático que, pese al gran triunfo, consumó su eliminación en el Mundial por la victoria de Suecia ante la Tri.

Perú, Arabia, Túnez y Polonia se fueron de Rusia de la misma manera: con la cabeza alta y un triunfo en la maleta. Llegaban a la última jornada ya eliminados y no peleaban por nada. O sí: por el honor. La selección peruana fue recibida el jueves en Lima con una gran ovación. Casi como si hubieran salido campeones. “Ohh Gareca no se va, no se va, no se va, Gareca no se va”, corearon los aficionados en el aeropuerto. Con la victoria por 2-0 ante Australia, los hinchas y los jugadores pudieron disfrutar del primer triunfo en cuatro décadas en una Copa del Mundo.

Los aficionados peruanos esperando a su selección en el aeropuerto en Lima.
Los aficionados peruanos esperando a su selección en el aeropuerto en Lima. EFE

Polonia perdió ante Senegal (1-2) y ante Colombia (0-3) y fue una de las primeras selecciones en decir adiós al Mundial. Con un Lewandowski vacío de goles, el partido ante Japón no prometía mucho. Pero a los 60 minutos, Jan Bednarek convirtió el tanto del triunfo. “Este tercer partido se volvió muy importante, casi una obsesión, queríamos confirmar que este equipo polaco lucha hasta el final y que puede darle una alegría al pueblo”, confesó el entrenador Adam Nawalka.

Jan Bednarek celebra el gol del triunfo polaco ante Japón.
Jan Bednarek celebra el gol del triunfo polaco ante Japón. EFE

El duelo entre Panamá y Túnez fue un duelo entre eliminados. Panamá buscaba su primer triunfo en su primer Mundial. Túnez anhelaba la segunda victoria mundialista de su historia 40 años después de la del 78. Y lo logró (1-2). “Túnez acabó bien, rindió bien en los tres partidos, creo que fue una victoria merecida y cuando nos tocó este grupo sabíamos perfectamente que nuestra mejor esperanza era ser terceros”, admitió el técnico Nabil Maaloul.

Los aficionados tunecinos celebran en las calles de Rusia.
Los aficionados tunecinos celebran en las calles de Rusia.

Otro duelo entre eliminados fue el Arabia Saudí-Egipto. Si Mohamed Salah no pudo festejar ninguna victoria en Rusia fue un poco por culpa de Arabia. La selección que dirige el argentino Pizzi ganó (2-1) en la última jornada tras remontar un gol precisamente de Salah. “Hemos conseguido la victoria, una honorable victoria”, dijo Salem Al Dawsari, el jugador del Villarreal que convirtió el tanto del triunfo en el 94. Tras la eliminación, Pizzi amplió su contrato como seleccionador hasta el final de la Copa Asiática que comienza en enero. Los tres puntos valieron más que tres puntos.

Los hinchas de Arabia, después del triunfo en el Volgogrado Arena.
Los hinchas de Arabia, después del triunfo en el Volgogrado Arena. EFE

Marruecos también llegó eliminada al partido ante España. Estuvo a minutos de lograr una histórica victoria ante La Roja. Aspas y el VAR se lo impidieron. “Por supuesto, nos hubiera gustado ganar a España porque vinimos para eso”, dijo el seleccionador, Hervé Renard. Y sentenció que el empate no amargó ninguna despedida: “Estamos saboreando este momento. Ha sido una excepcional experiencia, hemos aprendido lo que es jugar al más alto nivel”.

Faycal Fajr flamea la bandera de Marruecos tras el empate ante España.
Faycal Fajr flamea la bandera de Marruecos tras el empate ante España. EFE

Así, Marruecos, Perú, Polonia, Arabia, Túnez y Corea, dijeron adiós a Rusia con una tristeza camuflada detrás de varias sonrisas.

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