Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Milan, vetado en Europa por dos años

La UEFA aparta de la próxima Liga Europa al club italiano por incumplir las normas del ‘fair-play’ financiero en el último trienio

Arsenal Milan
Mustafi y Cutrone disputan un balón en el Arsenal Milan del pasado mes de marzo. Getty

Se temían lo peor. “Esperamos equidad, juicio basado en los hechos, reglas iguales para todos...”, entonaba en mayo el consejero delegado Marco Fassone, voz cantante de la delegación del Milan que acudió a Nyón para exponer sus cuentas desfasadas, su burla a las normas del fair-play financiero del último trienio. Pero el castigo ha sido ejemplar porque la Adjucatory Chamber, órgano sancionador de la UEFA, resolvió que el Milan no podrá competir en Europa las dos próximas temporadas. Así, en esta, que se clasificó de refilón tras un proyecto fallido de Montella y ciertamente reconducido por Gattuso, queda apeado de la Europa League antes de comenzarla para alegría del Atalanta, que coge su silla, y para la Fiorentina, que disputará las rondas preliminares.

La pasada gestión de Silvio Berlusconi desequilibró las cuentas del histórico club, que acumuló una deuda de 220 millones. Así, en abril de 2017, el expresidente italiano decidió vender el 99,3% de las acciones del club a un grupo inversor chino que abonó 740 millones, además de asumir dicha deuda. Aunque, lejos de ser comedido, el nuevo mandatario Li Yonghong decidió hacer oídos sordos a las advertencias de la UEFA —toda vez que en los dos cursos anteriores estaban ya en pasivos porque gastaron 118 millones en fichajes y recuperaron 33 en ventas— y rompió la banca. Bonucci, André Silva, Conti, Çalhanoglu, Musacchio, Biglia, Ricardo Rodríguez…, desfilaban por la pasarela de Milanello como flamantes adquisiciones que, traducido en números, comportaron un gasto de 191 millones. Cantidad muy lejana a la de las ventas, que se quedó en 35,5 millones. Números rojos que no toleró la UEFA, que citó a los dirigentes del Milan para que presentaran un plan de viabilidad económica como ya hicieron el Inter y la Roma. La primera vista se dio en diciembre de 2017, cuando el Milan solicitó el Voluntary agreement [pacto voluntario]. “Existen incertidumbres en relación con la refinanciación de los préstamos a reembolsar en octubre de 2018 y las garantías financieras proporcionadas por el accionista principal”, replicó la UEFA con una negativa, al tiempo que les emplazó a 2018 para reconducir la situación.

Pero no ha habido acuerdo, sancionado el Milan con dos años fuera de las competiciones europeas. Todo un mazazo para Li Yonghong, que durante estos días está tratando de volver a vender el club a diversos fondos americanos con la urgencia de cerrar la operación antes del 6 de julio, dado que debe devolver 31 de los 180 millones que puso el fondo de inversión Elliott (para la compra de la entidad y un necesario aumento de capital), que iniciará la toma del club si no se respeta los términos del acuerdo.

El Milan todavía puede evadir la sanción; del 9 al 11 de julio deberá presentar —si quiere— un recurso al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). Aunque los precedentes no son halagüeños, como bien saben el Barça y el Atlético. Quizá entonces la UEFA explique la argumentación de la sanción, que de momento la aplaza con un “a su debido tiempo”.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información