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El nuevo K4-500 de Saúl Craviotto, oro en la Copa del Mundo de Hungría

El barco español, que lleva apenas un par de semanas trabajando junto, se estrenaba este domingo con la mente puesta en el Europeo de junio y en el Mundial de agosto

De derecha a izquierda: Craviotto, Toro, Cooper y Germade cruzan los primeros la línea del K4-500.
De derecha a izquierda: Craviotto, Toro, Cooper y Germade cruzan los primeros la línea del K4-500. Europa Press

El piragüismo español goza de tan buena salud que para elegir el barco que este domingo ha ganado el oro en la Copa del Mundo de Szeged (Hungría) en el K4-500, se han tenido que organizar unos trials para elegir a los mejores. El proceso de selección lo ganaron Saúl Craviotto, Cristian Toro, Marcus Cooper y Rodrigo Germade que hoy se han colgado el oro. Lo han hecho llegando a esta cita en plena carga de trabajo (el objetivo es el Europeo del 8-10 junio y el Mundial del 22-26 de agosto) y con apenas un par de semanas de trabajo juntos a las órdenes de Miguel García. Craviotto, además, llevaba un año sin competir.

Es el cuarto oro para el piragüismo español en esta Copa del Mundo: Roi Rodríguez lo ha ganado en el K1-500, Germade y Cooper lo ganaron ayer en el K2-500 y Toro y Craviotto, la pareja de oro de los Juegos de Río, en el K2-200, disciplina que no será olímpica en Tokio 2020. Sí lo será el K4-500; de ahí que se haya empezado a trabajar con vistas a esos Juegos. En los trials que se organizaron hace un par de semanas compitieron cuatro barcos. El primero, el que ganó la plata en el Mundial del año pasado y que estaba formado por Garrote, Toro, Cooper y Germade. En el segundo paleaban los cuatro mejores clasificados del K1. La tercera la eligió el técnico Miguel García entre los seis mejores del K1 y la cuarta, también elección de García, era la que él consideraba su apuesta personal. La formaban Craviotto, Toro, Cooper y Germade. Fue la ganadora. La Federación estableció que hubiera una diferencia de 4 décimas y el barco apuesta de García se impuso con una diferencia de 1,4 segundos.

En Trasona (Asturias) empezaron a trabajar con vistas al Europeo y al Mundial y también a los Juegos de Tokio 2020. "Pasito a pasito", contaba ayer García a este periódico después de la eliminatoria. "Las sensaciones son buenas, pero todavía nos estamos acoplando. Es un barco muy rápido y explosivo", añade Germade. Todos (los que se quedaron fuera) quieren estar en esa embarcación y para que los cuatro palistas compitan también juntos en el Mundial de agosto, la Federación les obliga a hacer medalla en el Europeo de junio. De momento, el camino hacia Tokio 2020 ha empezado de la mejor manera.

En Hungría, la delegación española también consiguió dos platas: en el K2-1000 con Francisco Cubelos e Íñigo Peña y en el K1-200 con Carlos Arévalo y un bronce con Roi Rodríguez en el K1-1000.

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