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Un despliegue de seguridad sin precedentes

1.110 policías custodiaran el estadio de la final, un número tres veces superior al habitual durante los partidos de la liga francesa. Godín: "Ojalá sea una fiesta en paz y solo se hable de fútbol"

El Stade de Lyon, sede de la final de la Europa League.
El Stade de Lyon, sede de la final de la Europa League. GTRES

Lyon será este miércoles una ciudad blindada. El dispositivo policial desplegado para cubrir la final de la Europa League es, en palabras de Stéphane Bouillon, el delegado del Gobierno de la región Auvernia-Ródano-Alpes, “el triple o el cuádruple del habitual en un partido de la liga francesa”. La primera medida adoptada para reducir el número de espacios a controlar tuvo que ver con la desaparición de las fan zones localizadas para ambas aficiones.

Desde el Olympique de Marsella, equipo contra el que se concentran las mayores atenciones por tratarse del rival histórico del Lyon, y por tanto de sus aficionados, se han trasladado distintas consignas a sus seguidores para minimizar el riesgo de posibles enfrentamientos antes de la celebración del partido. Thierry Aldeber, principal encargado de la seguridad del Marsella, ha recomendado a los suyos que los que tengan entrada vayan directamente al estadio, sin pasar por el centro de Lyon (terreno muy complicado de controlar), y que el resto de aficionados no viaje.

El incremento tan brutal en las dimensiones del operativo contempla el despliegue de diez unidades móviles, en las que participarán 1.250 agentes entre policías, gendarmes y la policía municipal de Lyon y Décines (municipio en el que se encuentra el estadio); un helicóptero y dos cañones de agua. 1.110 efectivos se situarán en el Stade de Lyon, 200 de ellos enviados por el Marsella y 20 por el Atlético. No estará permitido acceder al campo con bebidas alcohólicas, petardos y dispositivos pirotécnicos. “Sabemos de todo lo que ha implicado este partido, de los movimientos extrafutbolísticos. Ojalá sea una fiesta en paz, que se vea un bonito espectáculo y solo se hable de fútbol", deseó Godín.

Los cánticos vertidos por el sector ultra de la afición del Lyon durante la competición europea referidos al presidente del eterno rival, Jean-Michel Aulas, On va tout casser chez toi!" (¡Vamos a romperlo todo en tu casa!), propiciaron la denuncia de Aulas y la reacción de la UEFA, que ha llevado a programar un despliegue sin precedentes.