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Montmeló y la F-1 buscan una larga alianza

El Circuit y Liberty negociarán un nuevo contrato tras la prueba de este domingo

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Alonso y Sainz, en el Circuito de Montmeló. EFE

Nada más confirmarse la aplicación del artículo 155 en Cataluña por parte del Gobierno, Joan Fontseré, director del Circuit de Barcelona-Catalunya, repasó la lista de las entidades intervenidas y en ella no encontró el trazado que dirige desde 2015. Desde aquel momento, la gestión diaria de la instalación se lleva a cabo con normalidad y este fin de semana celebra el Gran Premio de España de F-1, el torneo que el año pasado generó 163 millones de euros de impacto económico de un total de 340 millones entre todas las actividades del Circuit.

Los recursos destinados a la organización de la carrera de 2018 se aprobaron en tanto que los presupuestos de la Generalitat fueron prorrogados, un escenario que podría repetirse en 2019, la última edición del contrato vigente entre Montmeló y Liberty Media, la compañía propietaria del campeonato desde 2016.

Alonso: “Hay 16 pilotos más jodidos que yo”

“De los 20 pilotos que estamos en la parrilla, solo cuatro hemos ganado alguna carrera. Hay 16 bastante más jodidos que yo”, contestó ayer Fernando Alonso, cuando se le preguntó por su última victoria en la F-1, en 2013. “Aquí hay pilotos con un enorme talento. Chicos como Carlos Sainz, Nico Hulkenberg o Charles Leclerc, que todavía no han subido al podio”, añadió Alonso, que espera importantes mejoras en McLaren. “No estamos en el lugar en el que pensábamos estar este invierno. Pero estoy contento con la evolución”, dijo.

Ambas partes acordaron en su momento comenzar a hablar acerca de la hipotética renovación una vez transcurrida la cita del próximo domingo. En ese sentido, la predisposición para prolongar el acuerdo es total por ambos lados, aunque el circuito dice que precisa que se vuelva a formar Gobieno en Cataluña para arrancar una negociación en regla. “Por el momento nosotros estamos centrados en que este fin de semana salga todo bien. Tenemos el gran premio asegurado como mínimo hasta 2019, y una vez concluya esta carrera seguiremos hablando con Liberty con vistas al futuro”, declara Fontseré.

La idea que tiene en mente la sociedad gestora del Circuit, encabezada por su presidente, Vicenç Aguilera, pasa por articular un nuevo modelo que mire lejos y que no expire antes de 2026 o 2028 con tal de fortalecer, si cabe un poco más, la buena sintonía que hay con la compañía estadounidense. Eso también supondría un replanteamiento de los términos del contrato, cuya base es la del firmado en 2008.

El balance económico

Las circunstancias de entonces y las de ahora son muy distintas, como se encarga de recalcar Fontseré: “Fernando Alonso acababa de ganar los dos títulos de campeón [2005 y 2006], nosotros competíamos con Valencia [que cayó del calendario en 2013] y con la presión que añadía Madrid y el proyecto de su circuito urbano”. Consciente de la palanca que tenía en su mano, Bernie Ecclestone estranguló tanto como pudo para sacar la mayor tajada posible. La tasa por albergar la carrera fue aumentando con el paso de los años hasta 2016, fecha de la última renovación. Desde entonces se ha ido reduciendo y en la actualidad ronda los 20 millones de euros.

Para tratar de que el circuito deje de ser deficitario —en 2017 registró unas pérdidas de 7,5 millones de euros, un 30% menos que en 2016—, se ha formulado un plan de viabilidad. La Generalitat posee el 76% de sus acciones; el resto se lo reparten el RACC, con un 16%, y el Ayuntamiento de Montmeló, con un 8%. El año pasado, las aportaciones públicas ascendieron a un total de 10 millones de euros, repartidos entre la Generalitat (6,5 millones provenientes de la tasa turística), el Ayuntamiento de Barcelona (dos millones y medio) y la Diputación (un millón). Los ingresos fueron de 35 millones, cinco más que en el ejercicio anterior.

“Tenemos una relación muy enraizada con Barcelona, con España; un país con dos grandes pilotos. El objetivo es continuar. Queremos estar aquí, en Barcelona, y por un largo periodo de tiempo. En los siguientes meses lo vamos a hablar y llegaremos a un acuerdo”, afirmaba hace solo unos días Chasey Carey, presidente de la F-1.

El ejecutivo afirma estar al día de la situación política en Cataluña, aunque relativiza la incidencia que pueda tener esto en los tratos con el circuito. “Estamos enterados de lo que pasa, leemos los diarios y escuchamos las noticias. Pero las cosas son complicadas en todos los países. Hay 21 países y 21 problemas. Barcelona es uno de los primeros destinos mundiales. Lugares que capturen la imaginación de las personas son importantes para este deporte. Por eso es una alianza muy valiosa para nosotros”, remachó Carey.

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