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Fernando Alonso lidera los primeros libres y Toyota vuela en la segunda sesión

El asturiano domina la primera tanda, mientras que el otro coche de la marca japonesa marca el mejor tiempo de la jornada

El Toyota TS050 con el que Fernando Alonso correrá las 24 Horas de LeMans. Quality

La imagen de Fernando Alonso llevando heroicamente el MCL33 en el último GP de Azerbaiyán, a dos ruedas, con el coche destartalado tras golpearse con Sirotkin, junto a la remontada que vino después volvieron a componer un relato de celebración ante una realidad innegable: McLaren no es, de momento, un equipo que pueda hacerle ganar en Fórmula 1. “Seguramente ha sido la mejor carrera de mi vida”, exclamó Alonso, algo que solo le alcanzó para ser séptimo. Cinco días después, las 6 Horas de Spa-Francorchamps, su estreno en el Mundial de resistencia, le brindará la primera oportunidad desde 2013 para subirse a un coche con potencial ganador: un Toyota que este jueves le sacó a sus competidores más de dos segundos y con el que hoy buscará la pole.

“No pienso que deba salvar mi temporada de Fórmula 1”, aseguraba el asturiano, sin embargo, en una entrevista publicada por el diario belga Le Soir y donde ahondó sobre su primera experiencia en el campeonato.

Con esta incursión en la competición, Alonso ve cumplido su viejo anhelo de poder competir en las 24 Horas de Le Mans, algo que estuvo a punto de hacer hace un par de años, y que entra dentro de su persecución de la triple corona, que completan el GP de Mónaco de Fórmula 1, que ya tiene en su palmarés, y las 500 Millas de Indianápolis, que intentó el año pasado sin suerte. Para ello, esta vez tendrá dos oportunidades, ya que sus ediciones de este año y la que viene forman parte de las ocho pruebas de la Super Temporada del Mundial de Resistencia, que tendrá que compaginar con el de Fórmula 1.

Spa será este fin de semana su mejor campo de entrenamiento para lograr la joya francesa. En su primera toma de contacto con el circuito belga, el bicampeón del mundo de F-1 se dio incluso el gusto de marcar el tiempo más rápido en la primera sesión de la jornada. Alonso superó al resto de competidores en su categoría, la LMP1, y también a sus dos compañeros: Sebastian Buemi y Kazuki Nakajima, con los que hará relevos durante la carrera (mañana, 13.30, DMAX), probablemente en turnos de dos horas por pilotos. En esa primera sesión, el ovetense completó una vuelta rápida con su Toyota TS050 número 8 en 1m 58,39s, recortando dos décimas el tiempo del otro coche de la marca japonesa, que conducen el trío formado por Kamui Kobayashi, Mike Conway y José María Pechito López.

“Ha sido un buen primer contacto”, analizó Alonso justo después de esta primera tanda, quitándole importancia a su tiempo. “Solo son los primeros libres. Queríamos tener una primera sensación”, abundó. “Tienes que tener suerte y hacer una vuelta limpia. No es crucial. Pero se aprende de cada vuelta y lo pones en la memoria para el sábado, para entender cómo gestionar el tráfico, los ajustes del coche y la degradación”, reflexionó el español, cuyo máximo desafío probablemente será rodar en tráfico entre coches de velocidades muy diferentes. Esa experiencia ya la tuvo en las 24 Horas de Daytona, solo que entonces no contaba con un monoplaza ganador.

Toyota, favorito

Esas primeras vueltas sobre el trazado belga reforzaron la condición de favoritos de Toyota, el único fabricante de la parrilla y el único monoplaza con tecnología híbrida. Si en la primera sesión apuntó maneras, en la segunda exhibió una diferencia abismal con el resto de coches de la categoría. En este caso fue Conway, en el número 7 de Toyota, el piloto que marcó el tiempo más rápido (1m 56,172s), algo que logró en 29 vueltas. Fue seis décimas más rápido que el número 8 (Nakajima, en 1m 56, 815), con el que Alonso rodó 14 vueltas, el que más, aunque no fuera el más veloz. Detrás, a 2,663 segundos, asomó el Dragonspeed número 10 (1m 58,835s). “Trataremos de recoger el máximo de información posible y valorar la diferencia entre categorías”, anunció Alonso. “No estoy preocupado por el tráfico”.

A pesar de la aparente ventaja, Alonso tendrá que demostrar su capacidad para cambiar el chip en las continuas migraciones que hará de la Fórmula 1 a la WEC y viceversa. “En resistencia, debo rodar contra mi instinto. En F1 todo se hace a fondo para ganar tiempo, aquí a veces es lo contrario. Por ejemplo, hay que alargar las distancias de frenado para acumular energía y ganar después tiempo”, diseccionó el español en el medio belga.