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Gabriel Jesus, el símbolo del renovado Brasil

Con 20 años, solo Pelé supera los registros del goleador del City en sus 15 primeros partidos con 'La Canarinha'

Gabriel Jesus, ante Alemania.
Gabriel Jesus, ante Alemania. AP

En vísperas del anterior Mundial, Gabriel Jesus era un chico de 16 años que ayudaba a sus amigos del barrio de la periferia de São Paulo a pintar las calles de color verde y amarillo, toda una tradición en Brasil antes de cada Copa del Mundo. En aquella época, el delantero ya despuntaba como promesa de la cantera del Palmeiras, pero pocos podrían imaginar que en un periodo tan breve se convertiría en uno de los atacantes más punteros del fútbol. "Siempre fui un soñador", escribió Jesus al divulgar las fotos de hace cuatro años en las que aparece descalzo y manchado de tinta.

Hoy, a los 20 años, el atacante del Manchester City tendrá que dejar de ayudar a sus amigos del barrio de Jardim Peri a decorar las calles antes del Mundial. Ahora es uno de los jugadores confirmados por el técnico Tite para el torneo da Rusia. Ante Alemania, el pasado martes, marcó el gol de la victoria que levantó la autoestima de la selección brasileña, aún sacudida por la sombra del 1-7 en la Copa de 2014. El partido en Berlín tuvo un peso emblemático para Brasil. Tanto que, a pesar de ser un amistoso, Tite hizo solo un cambio: Coutinho por Douglas Costa. Jugador de confianza del técnico, Gabriel Jesus disputó todo el encuentro, aunque, según su propia apreciación, no fue su mejor día con La Canarinha. "Reconozco que no estuve bien técnicamente. Fallé pases y remates que no acostumbro a fallar", dijo a pie de césped.

Un minuto antes de anotar el gol de cabeza, el 9 de Brasil desperdició una buena oportunidad de abrir el marcador. Se fajó de dos zagueros, pero chutó fuera. "Cambié la técnica por la raza. Fue un gol de raza", resumió. Pero incluso en días poco inspirados, Gabriel Jesus da movilidad y agresividad al ataque brasileño. Delantero activo, abre espacio para la llegada de los centrocampistas y consigue desestabilizar las defensas rivales solamente con sus movimientos.

Casi dos años después de la llegada de Tite al banquillo de Brasil —en junio de 2016—, se puede considerar a Gabriel Jesus como el futbolista que mejor representa la renovación llevaba a cabo por el técnico. Fue precisamente él quien apostó por el delantero para hacerse con el puesto de ariete titular después de su destacado papel en la conquista del primer oro olímpico del país en los Juegos de Río. En su debut, ante Ecuador en la clasificación para el Mundial, firmó dos goles y provocó un penalti. Junto a él se han ido consolidando otros jóvenes jugadores como Marquinhos, Casemiro y Coutinho, pero su ascensión se volvió cada día más notable. Con nueve goles, es el máximo realizador en esta fase de La Canarinha, por encima de Neymar. "La dinámica de Gabriel Jesus es impresionante", le elogia Tite. "Participa mucho del juego y, al mismo tiempo, tiene olfato de gol. Está siempre bien posicionado para finalizar. Encajó rápido en el equipo por su calidad".

El salto a Europa

A finales de 2016, tras ayudar al Palmeiras a conquistar el campeonato brasileño, dio el salto a Europa. Pretendido por el Real Madrid, que pujó con fuerza por su fichaje, finalmente recaló en el Manchester City por 33 millones. Bajo el mando de Pep Guardiola ha evolucionado tácticamente y se muestra más fuerte en el aspecto físico. La figura del técnico catalán fue trascendental para su rápida adaptación al fútbol inglés. Evitó que cayese en el desánimo tras diversos errores en sus inicios. Pero los datos son reveladores: en sus primeros 25 primeros partidos con los citizens, anotó 15 goles y dio seis asistencias

Este curso, con la titularidad ya en el bolsillo, un problema en la rodilla izquierda le frenó durante los dos primeros meses de 2018. Lesionado el día de Nochevieja, regresó a finales de febrero y desde entonces ha sumado un gol en cinco partidos, solo dos como titular. De momento, pese a ser el predilecto de Guardiola, comparte el puesto con el Kun Agüero. "Es un delantero luchador, que no desiste de las jugadas. Pero aún precisa aprender a conducir menos la pelota", le describe el técnico.

En la selección, sin embargo, ya parece poseer el estatus de intocable pese a la pujanza de Roberto Firmino. Su irrupción en Brasil es de tal calibre que solo Pelé ha logrado más goles (19) que él en sus 15 primeros partidos con La Canarinha. Sus nueve tantos superan las marcas de Neymar y Romario e igualan la de Ronaldo. Unos números que hacen que el joven simbolice la esperanza de la consagración de un nuevo goleador. En Rusia, a los 21 años, será la referencia en el ataque de Brasil, que no se presentaba a un Mundial con un delantero tan joven desde Ronaldo en 1998. Allí, El Fenómeno llegó ya como Balón de Oro y lideró a una selección que claudicó ante Francia en la final de París.

Un reto mayúsculo para un Gabriel Jesus que afronta la cita con una responsabilidad bastante mayor que la de cuatro años atrás, cuando su única obligación era pintar las calles de su barrio de Jardim Peri.

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