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Messi la pone donde quiere

El delantero del Barcelona, orientado por Ronaldinho y Maradona en los libres directos, está a un gol del récord de los seis de falta que logró el Gaúcho en un curso

Messi lanza la falta directa ante el Atlético. Ampliar foto
Messi lanza la falta directa ante el Atlético. EFE

Antes de emprender el regreso a Castelldefels, Messi y Luis Suárez suelen estirar su jornada de trabajo en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Unos minutos extras para afinar la puntería y, de paso, para divertirse (es decir, picarse) un rato. El argentino y el charrúa juegan a ver quién emboca más faltas directas. ¿El resultado? Sin sorpresas, gana Messi. El 10 anda con la bota caliente, imparable con el balón en juego, también en la estrategia. Acumula cinco goles de falta directa en la Liga y está a uno de igualar el récord de Ronaldinho. En la temporada 2006-2007, el Gaúcho firmó seis.

Fue justamente Ronaldinho el primer maestro de Messi. En su etapa en el fútbol base, el argentino nunca había destacado por su capacidad para lanzar faltas. “Un día nos quedamos con Lionel después de un entrenamiento a ver como Ronaldinho lanzaba los tiros libres. Le pidió a Jorquera, entonces portero suplente, que le hiciera de sparring. Le tiró 25 o 30. Todas por encima de la barrera. Metió el 80%. En el siguiente partido, apuntó al palo del arquero. Fue gol”, cuenta Gabriel Milito. Empezó como espectador, continuó a su lado. Después de ese día, Messi se quedaba con Ronaldinho practicando faltas. A veces, descalzos para mejorar la potencia. “Me encuentro más cómodo golpeando la pelota sin botas”, decía, entonces, el rosarino.

Messi heredó el dorsal 10, también la potestad para lanzar las faltas. En el curso 2008-2009, el rosarino firmó su primer gol de estrategia, ante el Atlético de Madrid en el Camp Nou (6-1). Entonces, la selección argentina estaba liderada por Diego Armando Maradona. Otro especialista; más consejos para La Pulga. “Cuando vos le entrás a la pelota, no le saques el pie tan rápido, porque sino, ella no sabe lo que querés que haga. No hay que tratarla de cualquier manera, hay que hacerle entender la trayectoria que querés que haga”, le dijo el Pelusa, según explica Fernando Signorini, preparador físico de la Albiceleste durante la etapa de Maradona.

Números de época

“¿Que Diego le enseñó a tirar los tiros libres a Messi?”, se sorprende José Luis Chilavert, experto a balón parado; “eso es mentira. Leo los tira como los tira porque los practica mucho. Es talento y trabajo. No hay más secretos”. La Pulga no ha parado de mejorar sus números. Messi suma 39 goles de tiro libre, 23 de ellos en la Liga, con un 7,59% de efectividad. Cristiano Ronaldo, en cambio, metió 19, con un porcentaje del 6,17% Esta temporada, el 10 ha lanzado 35 y cinco terminaron en la red, el 14,2%. “Lo que estamos viendo no es normal. Sus números son de lo más grande que se ha visto en la historia del fútbol. Estamos hablando de un jugador de época”, asegura Duda, miembro del cuerpo técnico del Málaga, rival este sábado del Barcelona (20.45, Movistar Partidazo) en un duelo en el que el 10 azulgrana será baja. Y Marcos Assunçao, otro especialista que pasó por la Liga, suma: “Solo le faltaba tirar bien las faltas. Ahora lo tiene todo. Es un genio”.

“En general, Messi se coloca seis pasos por detrás del balón. Desde esa posición, comienza sus pasos hasta el balón. El pie de apoyo no lo mueve y tira todo el cuerpo por arriba de la pelota, para que, después del impacto, esta vuelva a caer. Eso genera la parábola en el balón. Tiene una técnica perfecta y un talento innato”, describe el portero Chilavert, que marcó 62 goles, 16 de falta directa. El guardameta paraguayo mide 1,88 metros y calza un 39. Messi, 1,70 metros y calza un 40. “Ese es otro de los secretos: su pie pequeño, más fácil para concentrar toda la potencia”, explica Chilavert. Maradona, usaba un 37; Pelé, 39; y Di Stéfano, 41. “Para los jugadores que tienen el pie pequeño es más fácil. Sienten la pelota con todo el pie y le pueden dar más efecto”, dice Assunçao.

Algunos dicen que Ronaldinho le enseñó a darle potencia al balón, otros que fue Maradona el que le dijo como hacer para direccionar la pelota y están los que aseguran que Deco le insistía en que observara la posición del portero. “Aprendió de todos, pero su secreto es el trabajo”, insisten desde el entorno del rosarino. Lo saben los porteros de la Liga, lo sabe Luis Suárez, víctima del 10 en San Joan Despí.

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