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Sexton rescata a Irlanda ante Francia con un ‘drop’ en el descuento

El apertura rescata un partido sombrío en París (13-15) y Gales arrolla a Escocia (34-7)

El 'drop' de Sexton de la victoria.
El 'drop' de Sexton de la victoria. Getty

Jonathan Sexton tuvo al fin su soñada redención en París. Con el tiempo cumplido, los irlandeses se preguntaban cómo podían estar perdiendo ante una Francia a la que triplicaban en internacionalidades. Sexton convirtió entonces un partido sombrío en inolvidable. El 10 irlandés, eternamente criticado en Francia por decepcionar en su etapa con el Racing, habilitó a Earls con una atinada patada al costado y, ya en territorio bleu, recibió el oval y ejecutó un drop muy lejano a la perfección. Sacó las pistolas a pasear y dio a Irlanda un triunfo crucial (13-15) para pelear un Seis Naciones que Gales descorchó con mayúsculas ante Escocia (34-7).

En París mandaron las delanteras en un encuentro con más siderurgia que rugby. En la lucha por la intimidación, por anular al orfebre rival, hubo momentos de verdadera dureza. No era el escenario ideal para Matthieu Jalibert. El apertura de 19 años debutaba antes que Jonny Wilkinson. Lo intentó cuando pudo y se esforzó sin balón, pero acabó dejando el partido tras un desafortunado choque en la rodilla izquierda. Era un día para destructores como CJ Stander, un flanker de primer orden que se adueñó de la contienda.

Irlanda tiró de eficacia y canjeó sus incursiones en 22 francesa. Se impuso el oficio y Sexton se deshacía del oval en cuanto había ventaja para los suyos. Sin grandes alardes, los irlandeses se fueron por delante al intermedio (3-9). Francia combatía en la trinchera con Gourdon y Guirado, pero pagó tanta indisciplina. Que Vahaamahina terminara el choque tras tanta falta ilustra sus escasos resursos.

Cuando Sexton se lamentó tras fallar una patada propicia pareció augurar la consecuencia. Incluso en el tedio, había que esperar la chispa. Teddy Thomas se encontró con una inesperada autopista tras un saque de touch y puso por delante a Francia. El ala exhibió su punta de velocidad para driblar camisetas verdes rumbo al ensayo y los irlandeses se preguntaron si en el esfuerzo de contener lo imprevisible del rival se habían anulado a sí mismos. Hubo redención en tierra yerma y el XV del Trébol sumó su cuarto triunfo en París en 66 años.

Gales asombra ante Escocia

La candidatura de Escocia apenas duró 12 minutos en una tarde infernal para el medio-melé Ali Price, que sentaba en el banco al adorado excapitán Greig Laidlaw. Su equipo había arrancado valiente en Cardiff y rozó el primer ensayo. En esas, Price telegrafió un pase demasiado plano que Gareth Davis, pillo como pocos, interceptó rumbo a tierra prometida. Golpe sísmico para la endeble moral del XV del Cardo. Segundos después, con su guarnición desmontada, Alun Wyn Jones falló en la transmisión cuando ya avistaba la marca. No aprendió del aviso Escocia, que perdió el balón en la melé y concedió otro ensayo.

Gales condecía territorio pero cortaba cualquier autopista y ralentizaba el juego con un Aaron Shingler imponente en la tercera. Price, alabado por su rapidez, entregaba el balón tarde y los fallos desde la banda eran una sangría. El gesto del seleccionador escocés, Gregor Townsed, en el descanso (14-0) era shakesperiano. Su equipo, la antítesis del que arrolló a Australia en noviembre, apenas suma dos victorias a domicilio en 18 años contra los socios del antiguo Cinco Naciones.

Halfpenny atinó en todas sus patadas a palos, la mayoría muy exigentes, y anotó otra marca para un día memorable. Gales hizo de la necesidad virtud en un trabajo extraordinario de su técnico, Warren Gatland, que igualaba con 98 partidos a Bernard Laporte. Con su columna vertebral lesionada –Warburton, Faletau, Webb y Biggar– descubrió un apertura incisivo como Rhys Patchell, una solvente pareja de centros con el versátil Hadleigh Parkes y un ala talentoso como Steff Evans. Suya fue la cuarta marca y el inesperado punto bonus para un equipo que partía como víctima. Al final, 34-7.

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