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El Leganés, ante lo desconocido

Más lejos que nunca en Copa, vive con ilusión la prueba de un calendario apretado

Entrenamiento del martes del Leganés.
Entrenamiento del martes del Leganés. EFE

El lunes el Leganés acabó su partido en Sevilla cerca de la medianoche; hoy recibe al Real Madrid en cuartos de la Copa; y el sábado por la noche viajan a Vitoria para jugar la mañana siguiente contra el Alavés. Posiblemente el calendario podría haberse confeccionado mejor, pero el clima en el sur de Madrid es tan bueno que nada les parece mal. “Eso significa que estamos creciendo” es el mensaje desde un club feliz de la vida.

Por primera vez en su historia, el Leganés está en cuartos de final de la Copa del Rey, un hito para un equipo que va superando sus barreras. El rival, el todopoderoso vecino madridista, hace aún más atractivo el reto, aunque la exigencia física pone al límite a una plantilla no habituada a competir entre semana de continuo. “No estamos acostumbrados a esta carga competitiva”, cuenta Miguel Pérez, uno de los preparadores físicos del club pepinero, “hay un nivel de estrés importante, pero con más partidos, el futbolista tiene más opciones de jugar y eso le recompensa”.

La situación del Leganés en la Liga —ocho puntos por encima del descenso con un partido menos— provoca que el caramelo de la Copa se saboree a gusto. “Nosotros le damos la misma importancia a todos los encuentros, pero es cierto que el entorno puede generar más estímulos al jugador y eso se puede notar a nivel físico”, apunta Pérez. Otro factor es la diferencia de descanso que ambos equipos han tenido: el Madrid jugó el sábado y el Lega el lunes. “Eso da igual”, dijo tajante ayer Asier Garitano, el técnico pepinero, “como si hubiesen jugado ayer. Nunca vamos a tener alguna ventaja en ningún aspecto del juego ante el Real Madrid”.

Exigencia física

La falta de descanso afecta especialmente al Leganés por su forma de jugar. Garitano exige presión casi constante a sus jugadores, ya sea en campo propio o ajeno, y el desgaste es elevado. “Nuestro sistema de juego tiene unas exigencias físicas superiores a otros, es cierto. Estamos en el top 5 tanto en los kilómetros recorridos como en número de sprints de alta intensidad en cada partido”, apunta Pérez, que reconoce que estas semanas está cambiando el plan habitual: “Evitamos las sesiones con mucha carga y orientadas a la fuerza”.

En lo deportivo, Garitano se está encargando de rotar a sus hombres con asiduidad. Esta temporada la plantilla es más amplia y el técnico vasco está variando bastante el once de un partido a otro. “No es nada nuevo. Aún descansando hemos tenido contratiempos y hay momentos en los que hay que parar y dar un respiro. Hay que elegir lo mejor y los que estuvieron contra el Betis lo hicieron a un buen nivel”, afirmó.

Todo es ilusión en Leganés, donde se vive al margen de la crisis del Madrid. “Esto nos hace salir de la zona de confort, es un reto y un máster avanzado en lo físico y lo deportivo”, señala el preparador. Todo optimismo: “¡Cómo nos vamos a quejar por jugar contra el Madrid!”.

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