Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sánchez Flores ultima su adiós del Espanyol

El técnico madrileño negocia con el Stoke City, que deberá compensar al club blanquiazul con cuatro millones de euros

Quique Sánchez Flores, en el Levante-Espanyol. Ampliar foto
Quique Sánchez Flores, en el Levante-Espanyol. EFE

“En Inglaterra se van a olvidar de mí”. Quique Sánchez Flores añoraba la Premier League. Después de un año y medio en el Espanyol, el entrenador madrileño quería volver a la liga inglesa. Apareció el Stoke City, antepenúltimo en la Premier, sin entrenador desde que la semana pasada despidió a Mark Hughes. El cuadro inglés negocia con Sánchez Flores para que se haga cargo del equipo y, de llegar a un acuerdo con el técnico, deberá compensar al Espanyol con cuatro millones de euros.

El jueves, antes del duelo de vuelta contra el Levante en los octavos de final de la Copa del Rey, Sánchez Flores informó al Espanyol de que tenía una oferta del Stoke. No saltaron las alarmas en Sant Adrià. Aunque la dirección deportiva blanquiazul está satisfecha con el trabajo del técnico madrileño, su posible salida no estresa a los responsables del fútbol blanquiazul. “Tenemos plantilla suficiente como para finalizar bien la temporada”, argumentan desde la Ciudad Deportiva.

Ayer, después del entrenamiento del primer equipo, Sánchez Flores se reunió con Oscar Perarnau, director general deportivo, y Jordi Lardín, secretario técnico. En la conversación, el técnico les explicó que estaba terminando de definir las condiciones de su contrato con el equipo inglés y le aseguró que, en el caso de que optara por continuar en el Espanyol, lo haría con la misma energía con la que ha trabajado hasta ahora. El preparador no comentó su situación con el grupo. El último trabajo, de recuperación tras el duelo de Copa, lo lideró Alberto Giráldez, segundo entrenador. Sánchez Flores ni pasó por el vestuario de Sant Adrià.

“Nuestra dinámica de trabajo es la misma de siempre. Estamos al margen de la situación de Quique y lo que hacemos es preparar el partido del domingo (ante el Athletic). Es un asunto que no me compete a mí ni a ninguno de mis compañeros”, comentó Granero. El vestuario, en cualquier caso, ya vislumbra el adiós de su entrenador. Sánchez Flores poco a poco fue perdiendo la ilusión para liderar un proyecto del que era el máximo referente.

Después de finalizar su primera campaña al frente del Espanyol en la octava posición, Sánchez Flores esperaba que su plantilla diera un salto cualitativo el verano pasado. “Este equipo no es mejor que el de la temporada pasada. No hemos dado el salto en calidad”, se quejaban desde el cuerpo técnico. Ni Banega, ni Borja Valero, ni Mariano ni Albiol, algunos de los jugadores que pidió el técnico, llegaron a Sant Adrià. Y eso que Ramon Robert, entonces consejero delegado del club, le había dado el visto bueno a las pretensiones de Sánchez. El problema, sin embargo, fue que el club no tenía margen para fichar ya que había alcanzado el límite salarial —de 60 millones de euros— impuesto por LaLiga.

Asoma Javi Gracia

Sin un grupo para aspirar a pelear por competiciones europeas —el Espanyol es 14º con 23 puntos— y harto de sentirse el único responsable del club ante la prensa, el técnico ya imaginaba con una salida al final del curso que se podría precipitar tras la oferta del Stoke. “Como nadie explica cuál es el problema del club, lo debo hacer yo. Y por eso doy la sensación de que soy un conformista. Si ves mi currículo, verás que hemos jugado Champions League, finales… Pero, ahora, parece que el entrenador es poco ambicioso”, soltó en diciembre Sánchez Flores. Pronto el técnico tendrá un objetivo diferente: salvar al Stoke del descenso. En el Espanyol no se preocupan, ya tienen apalabrado a Javi Gracia, exentrenador de Osasuna y Málaga, entre otros, en el caso de que Sánchez Flores se mude a la Premier.

Chen Yansheng y un carrusel de cambios

Chen Yansheng acababa de adquirir el Espanyol, en enero de 2016, cuando perdió a uno de sus hombres predilectos. Òscar Perarnau dejó la dirección deportiva. Lo relevó su segundo, Ángel Gomez. No duró ni un año en el cargo. Tras el primer mercado de verano y, al amparo de la billetera de Rastar Group, fue reemplazado por Jordi Lardín en noviembre de 2016.

El pasado mes de junio, Yansheng recuperó a Perarnau, esta vez como director general del fútbol. Entonces, el empresario chino ya había perdido la confianza en Ramon Robert, consejero delegado, en Lardín y hasta en Sánchez Flores. Robert fue despedido el martes. En el club se habla de una posible salida de Lardín y Sánchez Flores ya tiene un pie fuera.

Más información