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Arthur, la exhibición culé del ‘Iniesta’ de Brasil

El campeón de la Libertadores, de 21 años, admite que negocia con el Barça

Arthur en la final de la Libertadores. Ampliar foto
Arthur en la final de la Libertadores. AFP

Una foto filtrada por las redes exasperó a los seguidores del Grêmio de Porto Alegre el fin de semana pasado: la de su mejor jugador, el centrocampista Arthur o, más bien, Rey Arthur, como le llaman sus compañeros, posando abrazado al director deportivo del Barcelona, Robert Fernández, y embutido en una camiseta oficial del Barça, como para disipar dudas. Pocas veces en la larga historia de la gestualidad esotérica del fútbol una informalidad tuvo carácter más formal.

Arthur es el prodigio de 21 años que entró en el Gremio cuando era un chaval de 14 y acaba de conducir a su equipo a la conquista de la Copa Libertadores imponiéndose en la final a doble vuelta, contra el Lanús, en casa (1-0) y como visitante (1-2). Le calcularon que acertó más del 93% de los pases en un despliegue propio de volante interior con dotes de mediapunta.

Si el retrato no era una confirmación de que el chico se iba, al menos lo era de que esa posibilidad es cada vez más real. Y si no es el Barcelona quien se lo lleva, será cualquiera de las agrupaciones que se han interesado por él: el Atlético de Madrid, la Juventus o el Inter de Milán. La partida del Iniesta brasileño —como se le conoce aquí— suena a inminente.

Arthur, un hombre de metro setenta y dos y oriundo del Estado de Goiás, en el centro de Brasil, lleva ya tiempo despuntando en el Grêmio. El propio entrenador, Renato Portaluppi, lo llama “nuestra gallina de los huevos de oro”. Ha ganado el premio al mejor volante en el Campeonato Brasileño, donde también fue nombrado el jugador que más pases acertó (casi 1.700). Su fama radica en su capacidad de construir jugadas, virtud distintiva de futbolistas con más experiencia que él.

“Era cuestión de tiempo que Arthur mostrara su potencial”, se jacta su representante desde 2014, Jorge Machado. “Ha pasado por todas las fases de formación en el Grêmio. Y él no se ha saltado ninguna: le han pulido bien. Por eso, incluso jugando una final de la Copa Libertadores en campo contrario, parece un jugador de 30 años. No siente la presión”.

50 millones de cláusula

Portaluppi ha hecho lo posible para que Arthur se quede con ellos. En octubre le renovó el contrato hasta 2021, con una cláusula de rescisión de 50 millones de euros. Aun así, Arthur se reunió el fin de semana con Robert Fernández, técnico del Barcelona, en casa de Machado.

“Sería una hipocresía decir que Arthur no quiere jugar en Europa. Quiere y no lo esconde”, explica el agente. “Es un jugador con características parecidas a las de Xavi e Iniesta, encajaría muy bien en un equipo como el Barcelona. Ya nos han sondeado varios clubes. Arthur no tiene ninguna preferencia. Nos decidiremos por el que llegue a un acuerdo con nosotros y pague la rescisión del Grêmio”.

Según los brasileños implicados en estos primeros contactos entre Arthur y el Barcelona, la primera impresión es “muy positiva”. El Barça ve en él un posible sucesor de Iniesta (ambos cuentan con medias superiores a 2.000 pases por temporada), como Messi lo fue de Ronaldinho. Y Arthur ve en Iniesta, su ídolo, alguien que le ayude con sus tácticas ofensivas.

La filtración de la foto con la camiseta azulgrana, nada inocente según Machado, ha tensado las negociaciones. El agente insiste en que era un gesto de agradecimiento a Fernández, que le había regalado la camiseta. Pero las charlas siguen adelante. El lunes Arthur le resumió a la prensa su parecer: “No hay nada firmado con el Barcelona, fue solo el comienzo de una conversación. Voy a sentarme con mi familia y el Grêmio y voy a decidir mi futuro”.