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La portería del Espanyol en la picota

El club todavía no puede sellar la continuidad de Pau López, que tiene contrato hasta 2018, mientras Diego López, el jugador mejor pagado de la plantilla, espera en el banquillo

Diego López, en la Ciudad Deportiva Dani Jarque. Ampliar foto
Diego López, en la Ciudad Deportiva Dani Jarque.

El Espanyol es el tercer equipo que menos goles ha marcado en LaLiga, nueve. Sin embargo, el foco no se posa en Gerard Moreno (cuatro dianas, 11 partidos), ni en Leo Baptistao (tres en 11). La atención está puesta en la portería blanquiazul. El cuadro de Quique Sánchez Flores ha encajado 13 goles. Solo los seis equipos que están en posiciones de competiciones europeas han encajado menos goles que el conjunto blanquiazul, 13º clasificado. El problema en Cornellà no radica en la cantidad de tantos recibidos ni en la fiabilidad defensiva del equipo, que todavía no encontró un lateral derecho (han pasado siete jugadores diferentes por esa posición), sino en sus porteros.

En el último mercado de fichajes, el Espanyol se aseguró a Diego López, uno de los hombres clave en la primera temporada de Sánchez Flores. Para que el guardameta se mudara definitivamente de Milán a Barcelona, el Espanyol le convirtió en el mejor jugador pago de la plantilla. Entonces, la dirección deportiva optó por Pau López, tras su cesión al Tottenham, como segundo guardameta. Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, Diego López no pudo comenzar la temporada por una lesión en la rodilla. Y Pau se aferró a la portería: se convirtió en el guardameta con mejores estadísticas en LaLiga: 45 paradas. “Nos sorprendió el nivel de Pau, pero la verdad es que lo está haciendo muy bien. Y el míster confía en él”, aseguran en el vestuario.

La portería del Espanyol en la picota

“Quiero que jueguen los mejores y Pau está entre ellos”, dice Sánchez Flores. A Diego López, en cualquier caso, no le gusta nada la situación. Según el portero gallego, la temporada pasada puso en riesgo su carrera cuando, sobre el final de la liga, jugó lesionado. “Lo que yo tuve el año pasado fue serio, fue una infección. Me he jugado literalmente mi pierna y mi carrera. No miré mis intereses, miré los del club. Y todo derivó en una situación que al final me ha perjudicado”, aseguró Diego López. Dicen en Sant Adrià que la convivencia entre los dos guardametas es buena. “Están trabajando muy bien. Los dos quieren jugar, es lógico”, subrayan desde el cuerpo técnico. “Por ahora, no hay problemas”, completan desde el grupo.

A la lucha de egos se le suma un inconveniente mayor. Mientras que el contrato de Diego López (35 años) expira en 2020, el de Pau López (22) acaba en 2018. A partir de enero el joven meta podrá negociar con otro equipo. Aunque ya tiene una oferta de otro equipo, Pau asegura quiere continuar en el club; sin embargo, todavía no se puso de acuerdo con la dirección deportiva. “Vamos a hacer un esfuerzo por renovarlo, pero no haremos un locura”, le dijo Jordi Lardín, secretario técnico, al Diario As. Lardín lo tiene claro: si no renueva pronto tendrá que dejar los tres postes. “Si Pau decide no renovar, tiene que pesar la opinión del club. No vamos a perder el tiempo”, remató.

Sánchez Flores, por ahora, no se moja. “La dirección deportiva se puede expresar como quiera. Tenemos clara la situación de Pau, hay un contexto más amplio de si renueva o no renueva. Tengo un gran dibujo de lo que es el contexto. Estoy tranquilo. Pase lo que pase”, sostuvo el técnico blanquiazul. Este domingo, ante el Valencia (16.15), Diego López continuará en el banquillo; Pau, bajo el larguero. No cambia nada, la portería sigue en la picota.

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