Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Marta Xargay y Leticia Romero: “Las rivales odian jugar contra nosotras. Somos muy pesadas”

Las jugadoras de la selección española, que han apabullado a Bulgaria (42-92) y Holanda (92-26) en las ventanas, elogian el carácter del equipo, subcampeón olímpico y mundial y campeón de Europa

Leticia Romero y Marta Xargay
Leticia Romero y Marta Xargay

La selección femenina de baloncesto no entiende de polémicas por los calendarios o por los diseños de las camisetas. Ellas juegan y ganan. “Nos adaptamos a todo”, afirman Marta Xargay (Girona, 26 años) y Leticia Romero (Las Palmas de Gran Canaria, 22 años), dos de las “jóvenes pero veteranas” que han consolidado la excelencia de un equipo sin fronteras. Las dos jugadoras del USK Praga integran la numerosa cuota de talento emigrante de las actuales campeonas de Europa y subcampeonas olímpicas y mundiales, en una colección que ya cuenta con 11 medallas en lo que va de siglo. “Cuanto más ganamos más queremos”, ambicionan. En 2018 serán anfitrionas del Mundial que se disputa en Tenerife. “Todas estamos muy emocionadas. Es una motivación extra y la oportunidad ideal para prolongar nuestra trayectoria de podios y buen juego. Llega en el momento perfecto”, cuentan en una charla con EL PAÍS durante su concentración para las ventanas.

Marta Xargay. Estamos viviendo unos años históricos. Laia [Palau] siempre nos decía al principio ‘esto de ganar tanto no ha sido así siempre’. Lo bueno que tiene este equipo es que ha logrado que el éxito parezca fácil, pero es dificilísimo. Las que no están ahora han trabajado durísimo para dejarnos este camino.

Leticia Romero. Yo desde que llegué solo he conocido el éxito. Ya había alfombra (risas). Llevo cuatro medallas en cuatro campeonatos. Valoramos mucho lo que hicieron nuestras veteranas para llegar al estatus actual. La clave es que en ningún campeonato vamos de favoritas. Lo nuestro es trabajar y trabajar. Tenemos presente que si nos lo creemos nos puede ganar cualquiera.

M. X. Desde categorías inferiores nos marcan la pauta de la importancia del esfuerzo. Crecemos compitiendo al máximo. Además, las jugadoras españolas tenemos mucha ambición, ganas de trabajar. No nos gusta perder; es algo casi genético. Las rivales odian jugar contra nosotras. Somos muy pesadas, muy cansinas, muy difíciles de vencer. No dejamos pensar a las rivales. No paramos. A lo mejor no somos las más fuertes físicamente pero, mentalmente, es difícil que haya alguien más duro.

L. R. Es una competitividad contagiosa. Cuando las jóvenes llegamos a la absoluta nos encontramos con eso. Esa es la cultura de la selección y es lo que te toca hacer porque todas lo hacen. Nosotras nos hemos sumado a la cultura de luchadoras, guerrilleras y eso se retroalimenta por el camino. El talento sin esfuerzo no vale.

Xargay, ante Holanda
Xargay, ante Holanda feb

M. X. Cuesta mucho darse cuenta de lo que estamos haciendo, pero cuando dentro de unos años veamos que hemos sido medallistas olímpicas por ejemplo… uff. Pero cuanto más ganamos más queremos. Ningún campeonato gana el siguiente. Cuando pasan los meses alucinamos con nuestros éxitos, pero luego empezamos de cero.

L. R. Esa humildad también nos ha hecho grandes. Nunca vamos a un campeonato pensando que va a ser fácil. Luego ves que el trabajo da sus frutos.

M. X. Lo que nos cuesta es ganar visibilidad. Vamos muy poco a poco ¡Nosotras más no podemos hacer! Nos hemos ganado estar en los mejores clubes de Europa y competir siempre al máximo, pero aunque ganáramos el oro mundial y olímpico se hablaría dos semanas y luego se olvidarían. Pasa el verano y cuando llega la temporada pasamos al anonimato. Y no vale eso de que muchas estamos fuera. Los NBA también lo están y se habla mucho de ellos. De nosotras nada.

L. R. Ojalá la Liga española vuelva a atraer a las jugadoras de aquí, que puedan estar todas en casa porque el nivel lo permitiera. Eso nos encantaría a todas. Ahora miramos por la competitividad, pero nos encantaría volver.

M. X. Desde la Federación se está trabajando muy bien para fortalecer la Liga. Este año se ha ganado mucha presencia con el patrocinio de Día y el Open Day con el que empezó el torneo. Como en casa en ningún sitio. Fuera ganas otras cosas, pero…

Romero, ante Holanda
Romero, ante Holanda feb

L. R. Yo llegué a la selección absoluta sin jugar en la Liga española y este es mi primer año en Europa. Siempre venía como de campamento de verano a la selección. Me ayudaba muchísimo reencontrarme aquí con las compañeras. Ahora es un lujazo enfrentarnos en la Euroliga y coincidir en los mismos equipos.

M. X. Siempre es especial, porque además de compañeras somos amigas. Reencontrarte con una amiga en Rusia por ejemplo siempre es un subidón de energía y tener a Leticia en el equipo te hace el día a día más fácil, por el idioma, por todo. Te vas del pabellón y tienes a una amiga a lado.

L. R. Falta convencer a la capitana [Laia Palau] para que vuelva. Lo que ha hecho por este equipo es maravilloso. Ha sido un ejemplo para todas. Dentro y fuera de la pista ha sido fundamental. Estaba para todo y para todas. Todas la seguíamos y ha dejado un legado increíble.

M. X. Ha estado bien el descansito que se ha pegado durante las ventanas pero la esperamos con los brazos abiertos. Falta esa chispilla y esas bromas que nos gasta Laia y también las broncas que nos mete a veces. Eso es una líder.

Victorias apabullantes ante Bulgaria (42-92) y Holanda (92-26)

En mitad del conflicto entre FIBA y Euroliga por las ventanas de clasificación del baloncesto masculino para el Mundial de 2019, la selección española femenina ha disputado estos días su primera ventana, en este caso para el Europeo de 2019. España, que en 2018 ejercerá de anfitriona en el Mundial de Tenerife, apabulló a Bulgaria y Holanda en sus dos primeros compromisos. Las jugadoras de Lucas Mondelo vencieron el sábado en Sofía 42-92, con 14 puntos de Nicholls, y el miércoles en Valladolid con un impresionante 92-26, con 22 puntos de Xargay. Un +50 y un +66 que retratan la superioridad de las subcampeonas olímpicas y mundiales y campeonas de Europa.

“El marcador me ha sorprendido mucho. No esperábamos esta diferencia. Pero, si España juega a su verdadero nivel, hay rivales que ven que no tiene nada que hacer y acababan por bajar los brazos”, resumió Mondelo en Valladolid. En la segunda ventana, el próximo mes de febrero de 2018, España visitará a Ucrania en Kiev y recibirá a Bulgaria.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información