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NBA

Antetokounmpo, un prodigio tras LeBron

El jugador griego de Milwaukee Bucks, líder anotador en la NBA, rompe todos los esquemas por su estilo heterodoxo y fascinante

Giannis Antetokounmpo. Ampliar foto
Giannis Antetokounmpo. AFP

Su apellido desincentiva los titulares de prensa. Es larguísimo, acorde con sus 211 centímetros de altura y sus 221 de envergadura. Su físico y su desenvoltura en una cancha siempre han ido por delante de sus logros, por ahora. A sus 22 años, el griego Giannis Antetokounmpo (según la guía de pronunciación de la NBA, YAHN-iss ah-deh-toh-KOON-boh), se codea con los candidatos a suceder a LeBron James, aunque el Rey de la NBA, a sus 32 años, no da el más mínimo síntoma de declive.

La progresión de Antetokounmpo es incesante desde que, con solo 18 años, Milwaukee le abrió las puertas de la NBA en 2013. Es ya uno de los mayores polos de atracción. Su juego resulta fascinante y la pasada temporada dio un enorme salto cualitativo. Fue por primera vez All Star, y además lo hizo como titular. Poco después fue elegido Most Improved Player (el jugador con mayor progresión), sin discusión frente a las candidaturas de otros dos europeos, el francés Rudy Gobert y el serbio Nikola Jokic. Y ahora, tras apenas 20 días de competición, se ha encaramado a la primera posición de la lista de máximos anotadores con una media de 31 puntos, por delante de LeBron James, con 29,1, y de Kristaps Porzingis, con 29.

Antetokounmpo y Felton se lanzan por un balón. ampliar foto
Antetokounmpo y Felton se lanzan por un balón. USA TODAY Sports

Su mejora es asombrosa. La pasada temporada pasó de una media de 16,9 a 22,9 puntos. Esta promedia ocho puntos más y 9,9 rebotes, dos más que en 2015. Sus números son notables en todos los aspectos del juego: cinco asistencias, 1,7 robos, 1,4 tapones. Un abanico impresionante. Y una manera de jugar tan heterodoxa que, como a LeBron, le hace inclasificable. ¿Es un alero? ¿un ala-pívot? ¿un escolta? También es capaz de jugar de base, a pesar de su altura, propia de un pívot. En la página de la NBA se le asignan hasta cuatro diferentes posiciones y en la prensa se le define con un vocablo híbrido point-forward (alero con funciones de dirección).

Pero lo verdaderamente importante para The Greak Freak o The Alphabet, como le apodan, es alcanzar un estadio superior en su carrera. “Trabajo en ello”, afirma. “Jason Kidd (entrenador de los Bucks, jugador desde 1994 hasta 2013) es un tipo genial y me ayuda en ese empeño: cómo ser un líder, cómo llevar más la voz cantante, cómo comunicarme mejor con mis compañeros. No se trata solo de liderar con el ejemplo o jugar más duro. Tus compañeros de equipo tienen que escuchar tu voz. Primero lideras, luego ganas, luego llega todo lo demás. Tengo 22 años y a veces me resulta difícil hablar con Delle (Dellavedova) que tiene 27 o con Jason Terry que tiene 40”.

La pasada temporada, Giannis, como le llama casi todo el mundo, condujo a los Bucks al mejor balance de victorias (42) desde 2010, aunque cayeron en la primera ronda de los playoffs ante Toronto. “Sé que tengo que ser más fuerte y duro mentalmente. Debo hacer lo que mi equipo necesite de mí. A partir de ahí, llegará todo lo demás”, explica.

Tengo que ser el MVP. Pero mi enfoque real es que tengo que ganar más de 50 partidos con los Bucks

Giannis Antetokounmpo

La política de la franquicia se basa en una especie de wait and see (esperar y ver) dadas las enormes expectativas generadas por el juego de Antetokounmpo y de Malcolm Brogdon, el base-escolta de 24 años que la pasada temporada logró el trofeo Rookie del año. Mientras, también se confía en los progresos del alero Khris Middleton, el segundo máximo anotador del equipo con una media de 19 puntos, y se espera mucho del pívot Jabari Parker, que se rompió los ligamentos y podría reaparecer en febrero.

La capacidad atlética de Giannis es asombrosa. Corre como un base, es capaz de poner tapones y efectuar mates con una soltura anonadante y su capacidad de pase es igualmente bien valorada. El tiro es uno de los aspectos en los que tiene mayor margen de mejora, especialmente en los triples. Su porcentaje de acierto es del 33% y no se prodiga: en los nueve primeros partidos ha lanzado 21 y ha anotado siete. Los focos de la NBA están sobre él.

Y Kobe Bryant vaticina que Giannis será el próximo MVP. “Es un gran cumplido. Es uno de mis objetivos. Ya antes de que Kobe dijera eso, hablé con los técnicos y les dije que quiero ser uno de los mejores jugadores de la Liga. Quiero liderar y que mi equipo llegue a los playoffs cada año. Si lo consigo, vendrán las cosas buenas. Si tu equipo no gana, no puedes ser MVP. El único MVP en un equipo que no ganó más de 50 partidos fue Westbrook. Pero hizo algo que nunca se hizo: promedió un triple doble. Tengo que ser el MVP. Pero mi enfoque real es que tengo que ganar más de 50 partidos con los Bucks”, concluye.

“Cuando lo vi me temblaban las piernas”

Antetokounmpo, un prodigio tras LeBron

Willy Villar es el director deportivo del Estudiantes, el mismo cargo que desempeñaba en el CAI Zaragoza el día que vio un vídeo de un partido de categoría junior en Grecia. Allí viajó para cerciorarse del hallazgo de Antetokounmpo. “No había visto nada parecido en mi vida. La botaba como los ángeles y hacía cosas increíbles: tiraba, estaba coordinado, jugaba al poste bajo, tenía enormes condiciones atléticas. Me temblaban las piernas. Le dije al presidente que había que ficharlo”, recuerda Villar en la página de la ACB.

El Zaragoza le firmó un contrato por cuatro años, pero tras concluir el curso con el Filathlitikos de la Segunda División griega, Antetokounmpo fue drafteado por los Bucks, que pagaron al CAI 400.000 euros por el pase del jugador.

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